F. Javier Blasco

Dicho popular muy empleado en España para dejar claro que las cosas son como son, que es muy difícil tratar de camuflarlas o esconderlas por mucho que se trate de disimularlas tergiversando o pretendiendo esconder o cambiar su forma, fondo o contenido real. En este contexto tienen cabida muchas facetas de la vida personal, política, social e incluso en el aspecto estético.

Así y en este espíritu, hay que hacer notar que todo discurso sobre la necesidad de acometer y con urgencia profundos cambios en temas concretos o de interés general tras  mostrarlos durante meses y años como absolutamente necesarios para la evolución de la sociedad y presentados como justos y convenientes por las desigualdades que su no aplicación suponen, deberían ser mantenidos y ejecutados a toda costa, sobre todo, cuando le llega a las manos de aquel que los reclamaba la posibilidad de hacerlos realidad. Si el que lo jaleaba no lo hace cuando tiene oportunidad de hacerlo, podríamos decir que tiene un gran problema por la dificultad para ocultar dicha inacción.

Hemos sido testigos del intenso, continúo y agobiante bombardeo por parte de la oposición al Partido Popular y al Gobierno de Rajoy sobre su “nefasto inmovilismo” y muy mala gestión de temas urgentes y necesarios para la evolución de nuestra sociedad. Esta lucha sin cuartel ha estado dirigida a la sombra por un hombre, Pedro Sánchez que hace un año recuperó, contra todo pronóstico y por segunda vez, el cargo de Secretario General del PSOE; quien, aunque no tenía escaño, por iniciativa propia y a falta de un tener un CV con verdadero pedigrí, no dudó en falsearlo durante toda su vida política anterior y lo acaba de corregir a la sombra y sin inmutarse ni justificar tras pisar la Moncloa [1]. Buen ejemplo para todos, ya que, si esto lo hace nuestro presidente, ¿qué me impide hacerlo a mi?

Para la totalidad de la oposición y para los que se presumía que eran el  sostén de la legislatura todo estaba mal hecho por aquellos ineptos "peperos" que no sabían hacer absolutamente nada salvo lucirse y dormirse en los laureles: sus presupuestos eran los más antisociales de la historia de España; la reforma de la financiación autonómica, que ya debía haberse realizado años atrás, no llegaba nunca a pesar de que no solo era urgente, sino que debía hacerse en cuestión de días o casi horas; la maligna reforma laboral que supone un yugo para el empleado y que no proporciona más que resultados de poca monta y escaso pelaje, debería ser anulada; al igual que la conocida como Ley mordaza y, tras ello, volver a épocas pretéritas de nefastos recuerdos para todos; la “normalización de las relaciones” y sus correspondientes e ignominiosas concesiones a Cataluña en general y a los independentistas catalanes y vascos en particular, debían haberse hecho y aplicado hace años y además, no se legislaba apenas por no estar en mayoría y lo poco que hacía en este sentido, usaba un método legal a base de Reales Decretos. Método y forma que a su entender no debe ser empleado recurridamente y solo para casos excepcionales. Criticas que se completaban con un sin fin de grandes ideas, magníficos proyectos, millones de magnánimas y muy costosas intenciones todos ellos de incalculables costos y también de otros muchos firmes propósitos legislativos a base de grandes o cacareadas reformas susceptibles de ser acometidas en cuestión de pocas semanas o escasos meses.

Para realizar, lo más rápidamente posible, todos estos eventos, con cierto grado de eficiencia y a ser posible de forma casi simultánea, era preciso el nombramiento de un gobierno de excelsas ministras y unos pocos ministros que los acompañen cual grupo concertado de palmeros coreando a ritmo y en torno al movimiento y cante de la primera figura, el Sr. Sánchez, el prestidigitador o el más audaz transformista. Un gobierno que no solo le comprara las falacias a aquel, sino que, con todo el desparpajo del mundo, fuera capaz de defenderlas en todo ambiente, a contracorriente si fuera preciso y aunque supusiera decir y hacer lo contrario a lo cada uno o al unísono ha defendido hasta hace muy pocos días.

Gobierno, que por las prisas en ser formado –resultado de la poca convicción inicial de su potencial éxito- no fue lo suficientemente espulgado para evitar que entre ellas y ellos se colara alguien con pequeños o grandes deslices anteriores frente a la justicia o la hacienda pública. Así ocurrió, a uno le costó su cargo en cuestión de días y algún otro ha quedado dentro, aunque, de momento, un poco colgado o colgada de la brocha y por ello bajo la constante observación y lejos del necesario equilibrio estable para ser ministra o ministro de talla.

Algunas, más que algunos, tienen su propia mochila llena de piedras gordas y difíciles de olvidar lo que les hará casi imposible deshacerse fácilmente de tan pesada carga, al menos de momento. Aunque, pensándolo bien, creo que todo esto será, o más bien lo es ya, agua totalmente pasada. En tan solo dos semanas, el libertador de todas las ataduras, el rayo que no cesa, el que antes era cuestión de tres tardes y ahora necesita todo el tiempo del mundo –que pena que solo le queden dos años a esta legislatura- para realizar recuperar la normalidad democrática (según sus propias palabras) en España, ha decidido, que, de todo aquello prometido, todo lo que era urgente arreglar profundamente o derogar sin más, se transformara en nada de nada. Ya se inició en su paseíllo triunfal de apertura, intentándonos vender la moto de que mantenía los presupuestos del PP por el bien de España y responsabilidad política –que dos bonitas palabras, pero tan huecas y vacías en boca de un hipócrita y tan poco hábil mentiroso-. Todos sabemos que lo hizo por lo que lo hizo, por asegurarse los imprescindibles votos del PNV a su moción de censura.

Tras dos días llegamos a debatir someramente sobre la derogación de la maléfica e injusta reforma laboral y la ministra del ramo, desde entonces, se las está viendo y deseando con sus comparsas políticos, incluidos los insaciables e irresponsables sindicatos, para explicarles que de derogación no habrá nada, solo algunos cambios cosméticos, pero, de lo mollar, nada.   

No es mi intención ir desgranando uno a uno todos los puntos prometidos a ser reformados, retocados o suprimidos y no realizados ni en idea de serlo a corto o medio plazo; pero, si quisiera centrarme en dos o tres de ellos ya que para mí son realmente importantes por estar muy relacionados entre ellos. De hecho, los unos coadyuvan al éxito del otro. Me refiero a la tan necesaria y urgente reforma de la financiación autonómica y la supresión de los pagos en los peajes de las autopistas como elementos que, aunque el gobierno pretenda disfrazarlos, son más que necesarios para intentar ciertos pírricas o nauseabundas cesiones o ignominiosos acercamientos en la eufemísticamente llamada normalización de las relaciones con el gobierno de la Generalidad de Cataluña. Punto este último que también tiene sus propias e imprescindibles ramificaciones y puntos de apoyo.

Con respecto a la supresión de los peajes cuando finalice su actual contrato de concesión, no es baladí el hecho de que una de las primeras en ser liberadas de tan pesada carga, dentro de pocos meses, será la AP-7. También conocida como la autopista del Mediterráneo, que recorre la totalidad de la costa catalana de norte a sur, da acceso a la ciudad de Barcelona por ambos flancos costeros y sobre la que los catalanes llevan protestando por su pago desde hace décadas.

Todos aquellos que protestan no son conscientes o tratan de esconder el hecho de que, casualmente y a petición o exigencia suya, las tres primeras autopistas que se construyeron en España datan de 1969 y, que estas se hicieron con el dinero de todos para ellos, mientras que el resto de los españoles y sus capitales han tenido que esperar años y hasta varios lustros para poder contar con unos accesos decentes. Aquellas primeras autovías forman parte del conjunto que hoy se conoce como AP-7.

Los catalanes han disfrutado y presumían de estas infraestructuras y de una modernidad que les ha facilitado y muy bien otras ventajas como, los propios Juegos Olímpicos del 92 o el situarse casi a la cabeza de las ciudades cosmopolitas y más visitadas de Europa.

Este gobierno disfraza de buenísmo generalizado para todos el dejar de pagar dichos pejes, obviando el hecho de la dura realidad del tema, ya que además de la pérdida de varios cientos de millones de euros para las arcas del Estado anualmente [2], va dirigido preferente y directamente a satisfacer una enquistada exigencia de los catalanes quienes aunque tienen otras vías alternativas usan esta para la mayor parte de sus desplazamientos interprovinciales. Cosa que no ocurre solo entre dos provincias españolas, Sevilla y Cádiz, que solo se unen por autovía y esta es de pago.

Con respecto a la reforma de la financiación autonómica; todos sabemos que el reparto de dicho único y gran pastel es muy difícil si se pretende evitar hacerlo de forma parcial y tratando de favorecer a unos en perjuicio del resto. El sistema actual de financiación autonómica, sin ambages ni cortapisas, fue ideado e impuesto por el propio Zapatero e ideado a pachas con el entonces gobierno de la generalidad. Quedó y queda claro, que esto se hizo así pensando exclusivamente en satisfacer las exigencias de los catalanes.

El defenestrado gobierno saliente del PP tenía ya muy avanzada la reforma de dicho sistema y en su casi completado borrador se trataba de hacer hincapié en incluir las reivindicaciones de una gran parte de las Comunidades Autónomas –casi todas ellas bajo mandato socialista- en lo referente a lo que estas consideran y tachan de agravios históricos. Agravios, que para ser cubiertos y por no contar con una cantidad ilimitada de recursos para ello, supondrían, sin duda, grandes recortes a las actualmente más beneficiadas; casualmente los dos puntales donde, al parecer, se va apoyar esta extraña segunda parte de la legislatura, Cataluña y el País Vasco.

Para colmo de cualquier engaño, ni cortos ni perezosos, nos cuentan anteayer mismo, que no es que no haya voluntad de realizar los ajustes que precisa un nuevo sistema financiero para las comunidades autónomas, pero que, tras ocupar los sillones del gobierno, se han dado cuenta de que no hay tiempo material en estos dos años -que pretenden estar en el gobierno- para hacerlo adecuadamente. Otro tema que, a pesar de haber sido siempre considerado y exigido por el PSOE como punto caliente, importante, necesario desde hace años a bombo y platillo, también queda dormido o aparcado en el baúl de los recuerdos y los buenos deseos. Mientras tanto, y a la espera de que se puedan afrontar con más calma en una próxima legislatura, se harán algunos obscuros y muy tendenciosos remiendos parciales, sin luz ni taquígrafos y ninguna coordinación entre las regiones.

Menudo papelón y tremenda mentira universal, para la ministra del ramo, quien casualmente luchaba encarecidamente en este tema defendiendo los intereses de Andalucía, ya que no es cierto que no haya tiempo. La única verdad de dicho cambio de postura política es que, tal y como ya se ha mencionado, se lo han prohibido materialmente los principales partidos nacionalistas a cambio de su apoyo cainita durante el resto de legislatura. Ahora y desde hoy, sus propios compañeros de partido van a tener que tragar con ruedas de molino e inventarse grandes sartas de mentiras en sus respectivas regiones ante tamaña e inexplicable medida, sobre todo, tras haber estado a la greña contra el PP durante años por no haber avanzado nada al respecto.  

Lo malo no es solo esto, sino que de aquellos anunciados remedios que se han propuesto como “cosméticos” para las regiones más necesitadas ya hemos sabido que tampoco son tales, al menos en lo ya previsto gastar en Cataluña [3]. Son tremendamente beneficiosos para dicha región porque suponen un doble gasto: este presentado como extraordinario y el mantener los poco solidarios e irresponsables parámetros arrastrados desde hace muchos años en el reparto entre comunidades.

Como acciones derivadas de los movimientos o carantoñas directas al corazón de los catalanes que se sienten agraviados con el Estado y el resto de españoles encontramos dos iniciativas no menores, el ya anunciado traslado de los políticos presos como consecuencia de sus presuntos actos delictivos a cárceles catalanas una vez finalice el trámite de instrucción de la causa[4] y la pretensión de recuperar a base de Reales Decretos el espíritu y hasta la letra de determinados artículos tumbados por el TC del proyecto de Estatuto de Cataluña por ser considerados como inconstitucionales[5]. 

La primera de estas medidas supone una acción encubierta de apoyo a las personas implicadas directamente y de contentar a los partidos en los que militan porque, casualmente, Cataluña es la única Comunidad que tiene transferidas las competencias penitenciarias por lo que los tratos de favor sobre ellos, sin ningún tipo de dudas, serán inmediatos y totalmente discriminatorios con el resto de presos en cárceles catalanas. La segunda es algo más difícil de lograr, salvo que, como es habitual en el PSOE, se juegue fuerte al malabarismo tanto judicial como parlamentario.  

Otro de los grandes teatrillos al que hemos asistido es el correspondiente a la acogida de los migrantes a bordo del buque Aquarius. Teatrillo pensado de cara al exterior y para goce y disfrute interno del gobierno y el partido que lo sustenta, en el que se han invertido grandes sumas y el triple de medios personales que de inmigrantes acogidos. Inmigrantes, que en un cincuenta por ciento nada más pisar tierra ya decidieron continuar su viaje a Francia y de los que queden en España, algunos ya no se presentaron a la cena su segundo día entre nosotros e irán desapareciendo entre las mafias y amigos cual azucarillo en un café bien caliente.

Acciones y efectos que no han servido para nada; porque han puesto de manifiesto que cuando uno quiere lucirse, generalmente, lo hace pasándose de frenada y, normalmente, dejando al descubierto algún flanco que realmente cubre acciones mucho más cotidianas e incluso mayores, pero que nunca se resaltan o tratan de ocultar porque o no se resuelven adecuadamente o se hacen de oficio, automáticamente y sin tanta parafernalia.

Los efectos derivados de acciones tan impulsivas y poco maduradas como esta son variopintos y hasta algunos pueden llegar a ser graves. En primer lugar, aparece el más que seguro y nocivo de todos ellos conocido como el “efecto llamada” ya que, junto a las intrépidas y paralelas declaraciones del ministro del Interior de ver como suprimir las concertinas en las vallas de Ceuta y Melilla pueden servir de guía o traza a las mafias negreras al indicarle las nuevas rutas en las que, al parecer, pueden encontrar menos dificultades para soltar o dirigir sus cargas de lo que ahora se conoce como la “carne humana”.

Otro efecto, de mayor calado y de ámbito internacional, sobreviene al intentar llamar la atención a una Europa, que pensábamos estaba dormida y ajena a este problema. La verdad es que con ello hemos ayudado a dar una excusa más para despertar y dar paso a la furia de una Unión que lo que realmente sentía era estar saturada de recoger varios millones de migrantes y refugiados entre unos pocos y sin la ayuda de nadie salvo una serie de ONGs que pululan por el mar o entre los campos sembrados a su albedrío, sin coordinación con los Estados y no siempre todas cumplen estrictamente con las medidas y leyes humanitarias internacionales; donde todos miran para otro lado y nadie del entorno quiere saber ni compartir nada, incluso ni los costes económicos; en la que muchos de aquellos gobiernos, inicialmente magnánimos, han sufrido graves reveses internos por ello o están al borde de romperse por dicha causa y han abierto la posibilidad a que, si algo fuerte no lo remedia, en pocos días –este fin de semana- se proponga como solución definitiva la creación de auténticos guetos de primera acogida y estricta y definitoria clasificación, pagados con dinero comunitario, pero fuera del territorio de la Unión y por ello, sin responsabilidades legales ni humanitarias para ninguno de sus miembros.

En estos momentos, otros barcos deambulan por el Mediterráneo lleno de migrantes, nadie los quiere. Sánchez, esta vez, mira para otro lado, ha callado la boca y hasta parece estar predispuesto a aceptar lo de los mencionados centros externos sin muchas pegas para ello [6]. Está claro que lo del Aquarius solo fue un movimiento para que el recién estrenado presidente se marcara un tanto personal en forma de indigno y solitario farol, que ya veremos cómo evoluciona y que hasta puede que llegue a costarnos muy caro en las tradicionales relaciones con nuestros vecinos.

En otro orden de cosas, sobre temas de bastante relevancia, hay tres puntos que ahora también muestran grandes cambios con respecto a las previas políticas e idearios esgrimidos por el PSOE para alcanzar el gobierno; me refiero a asuntos como la maternidad subrogada, los permisos de paternidad o la necesidad de una reforma de calado de nuestra Constitución. Todos parecen quedar aparcados y los buenos propósitos parecen haber desaparecido o cambiado otra vez y dejarlos como están; aunque en el caso de la reforma de la Constitución, puede que se llegue a proponer ajustes cosméticos, de poco calado y a base de decretos de tal modo y manera, que para llevarlos a efecto no precisen de la concurrencia del porcentaje de votos y las farragosas acciones para un cambio en profundidad en sus capítulos esenciales.  

Todos sabemos el arte y prisa del PSOE en el tema de apuntarse medallas inmerecidas; creo que estamos, según parece anunciarlo su medio de cabecera y referencia, ante la primera de ellas. A nadie se le escapa que el gobierno saliente de la mano de su excelente ministra de Trabajo, junto a la patronal y sindicatos, tras muchos esfuerzos y cesiones, han mantenido muchas reuniones para alcanzar acuerdos sobre la tan requerida subida y mejora salarial. Su anuncio, al parecer, era la noticia estrella de Rajoy para este verano antes de coger las vacaciones. El rápido e inesperado movimiento de censura de Sánchez dio al traste con tales previsiones por adelantarse a ello en unas pocas fechas. Ahora, es el momento de recoger las nueces tras haber estado otros, durante mucho tiempo, moviendo el árbol. Ya han escenificado una reunión en Moncloa y solo falta la del anuncio oficial [7].

Frente a este elevado número de pecados y mentiras políticas de gravedad y profundidad, de cambios radicales de posturas y de totales incumplimientos a lo esgrimido para ser apoyado en la moción de censura, nadie, ni siquiera aquellos que ya se pueden sentir verdaderamente traicionados, han reaccionado. Al contrario, todo son empalagosos halagos y casi besos en los mismos morros. Si no fuera, porque dicho gesto, ya conocido y practicado en la Cámara Baja entre hombres, se puede convertir en algo cotidiano y habitual entre otras personas del mismo sexo.

Los nauseabundos sobeos entre partidos a los que les importa un pito el bien común, el progreso y la unidad de España y la inexcusable postura de un gobierno en el que -uno a uno, todos sus miembros, aunque sin la presencia de símbolos católicos, prometieron respetar, defender y hacer respetar la Constitución- es totalmente deplorable.

Quiero pensar que esto se realiza fácilmente en España por el pasotismo de muchos españoles; porque la izquierda tiene a su servicio cual lacayo bien pagado, a la mayoría de los medios, redes y a un elevado número de profesionales de la comunicación, quienes asisten incansables e impasibles -como los palmeros de un tablao flamenco- a los múltiples atropellos y a los numerosos incumplimientos de todo lo prometido, anunciado y sobre lo que todos ellos basaron su ofensiva para ayudar a expulsar a un gobierno a base una mas que discutible frase en una sentencia no firme todavía y de crear con ello una grande e importante opinión publicada. 

Además de lo anterior, conviene recordar que el poco fiable y muy voluble Partido de Ciudadanos aún sigue noqueado y descolocado políticamente por las sacudidas de su propia ansia e irresponsables medicinas que pretendió aplicar a los demás y que el despistado y muy previsible PP se encuentra ahora lamiéndose sus heridas, en fase de reciclaje, inmerso en una campaña electoral interna a base de primarias y a las puertas de poder decidir una línea de trabajo que marque el rumbo necesario al que se puedan acoger todos aquellos a los que les preocupa y mucho la unidad e integridad de España, su economía saneada, el verdadero prestigio internacional y el auténtico y sostenible bienestar de todos los españoles sin estridencias ni gastos superfluos que solo nos llevan a la ruina a medio plazo..

Ya sabemos aquello de que las primarias las carga el diablo y en España, no hay muy buenos recuerdos de la mayoría de ellas en casi todos los partidos políticos. Espero y deseo por el bien de todos en general y de España en particular, que este proceso se realice pronto, sin luchas fratricidas o cainitas y que no lleve a abrir heridas difíciles de cerrar entre las diferentes tendencias o ideas base en el partido. Hace falta un partido de centro derecha lo suficientemente fuerte, serio y con experiencia de gobierno, aunque muy renovado para corregir todo lo que se nos viene encima; el problema es que esta necesidad es muy urgente, a la mayor rapidez posible.  

Produce auténtica pena y hasta nauseas seguir escuchando y leyendo el mismo, falaz y absurdo ideario a toda una caterva de viejas glorias (de ambos sexos) de la pluma y la entrevista buscando motivos para seguir interpretando en sentido peyorativo cualquier movimiento activo o pasivo del PP por mucho que, durante años, los mismos profesionales, le hayan exigido o criticado justo lo contrario.

Solo ven y hasta adelantan problemas en dicho partido y, al mismo tiempo, tratan de obviar las cosas que realmente suceden o no se cumplen por el gobierno y el resto de partidos. Hasta el grupo de las bastante veteranas “viudas plañideras” presentadoras de los informativos de TVE ya se han quitado el luto que lucían durante meses en señal de protesta por la "falta de neutralidad" en la información en la cadena con el PP en el gobierno. No lo entiendo porque, de momento, no ha cambiado nada en el organismo. Con su actitud ya se han adelantado a un dictatorial Real Decreto –el primero de este gobierno- por el que parece que el PSOE va a dar entrada en su Consejo a miembros de Podemos y un partido separatista catalán [8]. 

Desde hace unos días tenemos en todos los informativos al PSOE y a todo el gobierno hasta en la sopa, no se escucha ni una sola crítica para nadie ni por nada de lo hecho y dicho; con lo que se entiende que, para los medios y sus trabajadores, todo parece realizarse con auténtica normalidad porque ya no gobierna el PP. Qué pena de profesionales, porque en realidad, tras muchos años en el oficio, solo han aprendido a criticar en una sola dirección y no son capaces de analizar o criticar libremente la realidad en la sociedad española y las acciones u omisiones de sus dirigentes, sean estos de la tendencia que sean. Hasta su diario de cabecera y defensor a ultranza del PSOE contra todo viento y marea, en estos días, ha cambiado de dirección, ya que últimamente, apuntaba a no ser tan complaciente con dicho partido y sus políticas.   

Tras unos pocos días pisando moqueta azul y durmiendo con la familia y el perrito en la Moncloa, hemos visto que el presidente ha cambiado su currículo, que parte del nombrado gobierno estrella se ha auto estrellado y alguno más lo hará pronto. Que de todo lo dicho, nada de nada, las derogaciones no se harán, las reformas deben esperar o se traducirán en ligeros cambios estéticos sin bisturí y solo a base de cremas; que las anunciadas como “inexistentes” facturas por parte de los soberanistas e independentistas son más grandes y urgentes de lo previsto; que el tan denostado inmovilismo de Rajoy para afrontar los embates y ofensas de la generalidad catalana han sido superados con creces por Sánchez; que sigue sin enterarse de que, a pesar de lo que propone, cede oficialmente y bajo cuerda, ellos siguen a lo suyo e incluso levantan el tono y grado de exigencias frente al Estado, al Rey, el TC o la Justicia en general, al Gobierno y al resto de los españoles.

Baste para entender esto último con ver el contenido de una miserable carta firmada por los “tres tenores catalanes”[9] y el último intento de desplante al Rey tras un gran esfuerzo económico de España (a manos y por iniciativa del inmovilista gobierno anterior) para la celebración de los Juegos del Mediterráneo en Tarragona para transfórmalo en un encuentro frio y adornado de discurso incendiario y reivindicativo tras el anuncio de su unilateral rotura oficial de cualquier lazo institucional con la Casa Real[10].

De adelantar las elecciones tampoco hay ya nada que hacer, como se dice, no toca; lo que era urgente ya no es y esto tampoco. Ya veremos si tanto cambio en la hoja de ruta no les pasa factura y pronto. Menuda cara de trágala la de la ministra de Defensa al explicar hoy el porqué de ello. En tan solo unos días, el partido del No es No y del bloqueo a todo han pasado de pedir elecciones por cualquier causa, incluso si no se aprobaban los presupuestos para este año, a justificar que los españoles no pueden pasarse el tiempo realizando elecciones constantemente y que el nuevo gobierno necesita un cierto tiempo para asentarse y explicar sus políticas. Menudo papo.  

En definitiva y como conclusión final; otra vez el PSOE del siglo XXI se lanza al abismo cargado de inmensas falacias; mentiras como catedrales; grandes intenciones llenas de perversidad, espectaculares anuncios e iniciativas peligrosas contando, esta vez, con menos escaños que nunca en la historia de la democracia en España y apoyado por grupos que, en una gran mayoría, no gozan entre sus estatutos e intenciones íntimas de grandes deseos de buscar el bien común en España ni quieren ni acatan el respeto a la Constitución. Malos mimbres para cimentar nada bueno para España o los españoles. Sánchez, consiguió engañarlos a todos en base a un fin común, despachar con cajas destempladas a Rajoy y con promesas de derogaciones, reformas urgentes y la inmediata puesta en práctica de anhelos y deseos compartidos con todos ellos en mayor o menor medida, para dentro de un tiempo prudencial, convocar elecciones generales. Una vez conseguido el objetivo inicial y cola de unión de esfuerzos, solo le resta seguir engañándoles, darles cuerda, poner más concesiones y prebendas sobre la mesa y gobernar a base de Decretos que tanto criticó al gobierno de Rajoy por usarlos. Lo dicho, aunque la mona se vista de seda, mona se queda.

[1] https://okdiario.com/espana/2018/06/22/gobierno-dice-que-no-consta-que-h...

[2] http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/9057158/04/18/Espa...

[3] https://okdiario.com/economia/cuentas-publicas/2018/06/21/psoe-traslada-...

[4] http://www.lavanguardia.com/politica/20180616/45134167097/gobierno-trasl...

[5] https://www.elespanol.com/espana/20180610/gobierno-sanchez-ofrece-recupe...

[6] http://www.elmundo.es/espana/2018/06/22/5b2c08f5e2704edda58b45d1.html

[7] https://elpais.com/economia/2018/06/21/actualidad/1529607944_043994.html

[8] No sé si esta medida a adoptar será para dar una prebenda más a los catalanes sediciosos o para que vaya introduciendo el mismo sistema que TV3.

http://www.abc.es/espana/abci-gobierno-cesa-toda-cupula-rtve-modo-inmedi...

http://www.periodistadigital.com/politica/gobierno/2018/06/22/el-dedazo-...

[9]https://www.elperiodico.com/es/politica/20180620/carta-mas-puigdemont-to...

[10] http://www.abc.es/espana/catalunya/politica/abci-quim-torra-plantara-tar...

https://www.msn.com/es-es/noticias/espana/el-gobierno-no-actuará-en-defensa-del-rey-tras-el-desplante-de-torra/ar-AAz0hap?ocid=spartanntp