Miguel Ortíz Asin. Fórum Canario-Saharaui

Secretario General del Frente Polisario y presidente de la RASD, Brahim Gali uld Sidi Mustafa uld Sidi Mohamed, de la tribu de Erguibat, fracción Ulab Taleb, tal como se documentaba en la época de la administración española del Sahara occidental, probablemente sea uno de los personajes de trayectoria más convulsa, controvertida y, sobre todo, hostil a lo largo de su vida personal y profesional.

Cuando Basir Mohamed uld Sidi Brahim uld Sidi Embarec ud Lebsir, más conocido por “Bassiri” hizo su entrada por segunda vez en el Sahara el 3 de abril de 1968, tras su primera penetración y expulsión por Hagunia el 20 de diciembre del año anterior —siendo expulsado 11 días después—,se estableció con permiso gubernativo en la zona de Smara. Una vez allí y a pesar del compromiso de no dedicarse a ninguna actividad política, pronto empezó su labor de proselitismo entre sus seguidores en las reuniones que realizaba en aquella zona. Brahim Gali Sidi Mustafa, que era soldado perteneciente a la 3ª compañía de la Policía Territorial de Smara y el Sargento Muley Ahmed Uld Baba, que pertenecía a la Agrupación de Tropas Nómadas con base en la citada ciudad, fueron algunos de los primeros seguidores de las proclamas de Bassiri y de la formación de un partido en diciembre del 1969, que en su origen se llamaba Organización Avanzada del Sahara, y que posteriormente pasó a denominarse OALS (Organización Avanzada para la Liberación del Sahara), precursora de lo que años más tarde se transformó en el Frente Polisario.

En Smara, el encargado de hacer las afiliaciones y escritos era Brahim Gali, que tenía como superior jerárquico y jefe al mencionado Muley Ahmed. Desde Smara, la expansión del partido se irradió hacia Mahbes y Hausa, y en poco tiempo y tras su labor clandestina de contactos y captación tuvo su expansión por todo el territorio, especialmente en la zona norte. A medida que la gente se iba interesando en pertenecer al partido, se lo iban comunicando a Brahim Gali a través de cartas, y así iba confeccionando las listas de los afiliados al partido. En el momento de la detención de Bassiri por los sucesos de Hatarrambla el 17 de junio de 1970, según declaró, ya tenían 4.700 afiliados.

En la citada manifestación del 17/06/1970 en Aaiún y en la zona también conocida como “Zembla”, al ser detectada la participación activa de Brahim Gali en la misma en contra de sus propios compañeros de la Policia Territorial, y ser descubierta su actividad política, fue detenido esa misma noche y sentenciado en principio a un año de prisión, ordenándose su confinamiento en Bir Nazarán (Puesto del sur del territorio), donde permaneció seis meses. El 05/01/1971 y tras haber sido dado de baja en la Policia Territorial, fue dispuesta su libertad pudiendo fijar su residencia libremente. Posteriormente fue detenido de nuevo brevemente en 1972 por participar en manifestaciones en contra de España. Después de una serie de reuniones de carácter subversivo y recaudación de fondos para el Partido, en febrero de 1973 se marchó a Mauritania para unirse a los grupos subversivos. Poco tiempo tuvo que pasar Brahim Gali para continuar su acción contra España, porque ya junto a El Uali Mustafa Sayed lideró el ataque contra Janquet el Quesat (El-Khanga), la primera acción militar del Polisario en contra de un puesto español, que solo estaba guarnecido por personal nativo, para apoderarse de las armas y equipamiento.

Asimismo, Brahim Gali está incurso en la Causa 216/73 por el ataque efectuado al Puesto de Budher, donde se produjo la primera baja de la Policía Territorial española, por la muerte del sargento Brahim uld Alamin uld Buaha. Posteriormente, el 26/01/74, Brahim Gali intervino en el ataque de Arraid el Yam como jefe. Figuraba ya en la lista de busca y captura de fecha 15/01/74, por la Justicia Militar, con el número 3.

En 1974, como El Uali Mustafa Sayed fue electo como nuevo Secretario General del Polisario, Brahim Gali pasó a comandar el ejército de Liberación Nacional Saharaui, ala militar del Frente Polisario. El 22 de octubre de 1975 Brahim Gali, El Uali Mustafa Sayed y Mahafud Ali Beiba, se reunieron con el gobernador español Gómez de Salazar en un primer encuentro entre representantes del gobierno español y el Polisario, pero las negociaciones fueron rotas poco tiempo después al no asistir Brahim Gali a otra reunión el 29 del mismo mes.

El 4 de marzo de 1976 fue designado como ministro de Defensa en el primer gobierno de la autoproclamada RASD “Republica Arabe Saharaui Democrática” en Bir Lehlu el 27 de febrero, fecha que coincidía con la salida de los últimos efectivos militares y del Gobierno del Sahara Occidental. Se mantuvo en el citado puesto hasta 1989, después fue elegido como Comandante en Jefe de la 2ª Región Militar (según la estructura militar que establecieron en Tinduf). Posteriormente estuvo de representante del Polisario en España desde 1999 hasta 2008, siendo nombrado después embajador saharaui en Argelia hasta finales de 2015.

El 9 de julio de 2016, en una elección realizada en Tinduf tras el fallecimiento del presidente anterior Mohamed Abdelaziz, Brahim Gali fue designado como nuevo presidente de la RASD y secretario general del Frente Polisario.

Brahim Gali siempre ha estado vinculado al ámbito militar. Además de miembro fundador de la Organización Avanzada para la Liberación del Sáhara (OALS), creada en 1969 como expusimos anteriormente, desde muy pronto asumió la dirección de todas las operaciones, primero contra los Puestos españoles del Sahara y después de la salida del territorio, contra el ejército marroquí y operaciones guerrilleras y terroristas en el banco pesquero sahariano. Durante esa etapa como ministro de Defensa desempeñó esa función con la funesta responsabilidad de su mando en los ataques que realizaron las patrullas del Polisario a los indefensos pescadores canarios durante una década, que causaron centenares de víctimas inocentes. Estas acciones, calificadas por el estado español como ataques terroristas, también son “crímenes de lesa humanidad”, acciones por las que el Polisario nunca pidió perdón, especialmente a la sociedad canaria.

Hasta tal punto llegó esa actitud de resentimiento por parte de Gali, que los ataques que aprobó y dirigió contra civiles y patrullera de la Armada que navegaba en aguas del Sahara produjeron en numerosas ocasiones enfrentamientos con el sector político-diplomático del Frente Polisario. Durante esa “década negra”, que sembró de dolor y tragedia al pueblo canario, se recibió por el entonces representante del Polisario en España Buhari Ahmed Bericala, una declaración pública dirigida a las familias diciendo: «que (los pescadores) elijan entre el hambre o la orfandad» y otras, que se recogieron en la prensa del 7 de febrero de 1978. Por ese motivo el citado saharaui fue expulsado de España por el gobierno español en 1985.

A partir de 1999, durante su periodo de delegado del Polisario en Madrid, permaneció en actitud expectante al respecto de Tinduf, con la permanente lacra derivada de su actuación en las acciones acontecidas en el pasado y de las que era responsable. Por ese motivo se incoaron en la Audiencia Nacional de Madrid las Diligencias Previas por Auto de fecha 20/12/2007, por querella presentada contra su persona y otros acusados del Polisario y Argelia. Este hecho provocó sin duda su salida de España en 2008, para eludir la posible acción de la justicia, ocupando el puesto de Embajador del Polisario en Argelia.  En agosto de 2012 en relación con las Diligencias Previas anteriores, se admite a trámite la querella por genocidio en concurso con delitos de asesinato, lesiones, detención ilegal, terrorismo, torturas y desapariciones en la que Gali estaba implicado.

En el año 2013, a instancias del entonces juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, admitida a trámite la citada querella, declararon como testigos las presuntas víctimas del Frente Polisario, Mustafá Kory Hamidi, Saadani Maoulainine y Dahi Aguai. por delitos supuestamente cometidos dentro de las convivencias en los campamentos de Tinduf entre 1976 y 1987. Ruz admitió a trámite dicha querella interpuesta por la Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos (Asadeh) y tres víctimas, contra Brahim Gali, 28 miembros del Frente Polisario y altos cargos del gobierno argelino. A través de la Audiencia Nacional se puso en búsqueda y localización para su presentación en las dependencias judiciales a los responsables querellados, que hasta ahora han eludido la orden judicial por la inexactitud de los nombres que figuran en los escritos de citación.

En esa misma línea, la etapa posterior de Brahim Gali como embajador en Argelia también fue culminada con otro caso de denuncia por un presunto delito de violación contra la joven saharaui Jadiyettu Ahmed Mohamed, que presentó su caso por medio de una asociación de Sevilla que lo denunció en el Consejo de DDHH de la ONU en Ginebra, y que se han hecho públicas tanto por particulares, como por algunas ONG, así como en diversos medios de comunicación.

El calificativo de “resentimiento” en el personaje de Brahim Gali va unido a su actividad personal y profesional a lo largo de su vida, así como a su particular ego, y lo podemos definir por el rango que lo distingue ante una desmembrada población saharaui, que desgraciadamente sufre las consecuencias de un exilio en unos campamentos inhóspitos del desierto argelino, y que fue elegido por unos compromisarios que conforman el comité directivo del Polisario, y que prácticamente persisten en los mismos cargos de dirección a lo largo de los años desde su comienzo en su actividad disidente.

En cuanto a su actitudsiempre se ha alineado dentro del sector más duro del Polisario, postura que aún a día de hoy, mantiene de manera firme llegando hasta el punto de incomodar a su protector, Argelia. Igualmente, como siempre ha demostrado, es contrario a las negociaciones con Marruecos, en busca de una solución consensuada. Finalmente, se puede apreciar desde que es el secretario general que mantiene vivo e incluso ha intensificado el tono beligerante que siempre le ha caracterizado amenazando con volver a la lucha armada. En esta tesitura el retorno al pasado no se puede considerar como una opción viable. El pueblo saharaui exiliado merece alguien, que mire más hacia el futuro, en la búsqueda de una solución pacífica y negociada. Es aquello que desde el resentimiento no se puede lograr.