Antonio Regalado/Bahía de Ítaca

Pie de foto: Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se dan la mano en una foto de archivo.

España está parada porque Sánchez exige un cheque en blanco de Ciudadanos para que gobierne cuatro años con Podemos y separatistas

Ochenta y cinco días después de las elecciones generales, el presidente del Gobierno en funciones quiere dejar de serlo. Y mandar hasta 2023. Desde la ruptura del bipartidismo, los grupos políticos se comprometieron a legislar para reducir el tiempo de interinidad. Ni una propuesta en el Congreso en este sentido, pero eso, sí, ellos cobran desde la noche electoral y, los que se han quedado sin escaño, reciben una indemnización de “un mes por año” como “lucro cesante”. 

Delito político 

En política no hay mayor delito que perder el tiempo. Y los españoles somos unos consumados maestros. El doctor Sánchez es el mayor escapista del siglo. Auscultó a la oposición antes del mandato regio y otras dos veces después para llegar a la misma conclusión: solo él y nadie más que él era el elegido. Ergo, todos deberían apoyarle porque él lo vale. El catedrático del “no es no” exige ahora a su socio preferente y cooperador, Unidas Podemos que le apoye incondicionalmente sin entrar en el gobierno, claro está; Iglesias, tras el varapalo electoral del 28-A y del 26-D, sabe que si no toca poder está muerto. Las presiones al PP han sido tan patéticas que hasta ex-ministros de Rajoy-hay que ser cretinos e inmortales- le han pedido a Pablo Casado que se abstenga para que reine don Pedro.

Legiones mediáticas

Los de la Brunete de Rubalcaba (que en gloria haya) eran aprendices de brujo con la ofensiva mediática de las tres últimas semanas contra Ciudadanos y contra Albert Rivera. Macron, el Ibex, la CEOE, la UE, Radiotelevisiones públicas y privadas, medios escritos y las legiones de diarios en soporte digital han bombardeado sin piedad la sede ciudadana de la calle Alcalá hasta llegar al motín. Un millón de tertulianos pidiendo la rendición.  Lo de Roldan,Nart, Igeay Garicanohubiera tenido cierto sentido si las protestas se hubieran hecho antes de que Bildu entrara en la Mesa del Parlamento navarro. Rivera tiene razón y no quiere dar sus votos a un tipo que va gobernar con Podemos, -¡ojo a la cartera¡-, que va a indultar a los golpistas -el relator Zapatero amedrenta sin vergüenza al TS creyendo que sigue engañando a los venezolanos-, y que, al final, tras el espectáculo de TVE blanqueando al terrorista Otegui, nos aboca directamente a negociar el chantaje de Pedralbes.

Gratis total 

“O gobierno en julio o elecciones”. Ese el diálogo de La Moncloa, el mejor lugar para vivir, que incluye Falcón 950 D. Gratis total. Tras 65 días de éxito  -¡con Rivera no, con Rivera no!, gritaba enardecida la señora del presidente en funciones, este no ha abierto la boca -es más plasma, eso sí en 8K, que don Mariano- para presentar un programa que incluyese al menos dos o tres ideas básicas para apuntalar el constitucionalismo. El PSOE de Sánchez, siguiendo las enseñanzas de ZP, sabe que es el único partido que puede negociar con todos, incluidos, Bildu, PNV -los discípulos del racista Sabino Arana siempre ganan-Podemos, Más Madrid, Mareas, PedeCatos y ERC. En resumen, Pedro Sánchez ya sabe con quien va a jugar el partido pero va de víctima diciendo que los salven de los separatistas. 

Vamos a ver: ¿Con quién gobierna el PSOE? En Barcelona con Colau; en Baleares y Valencia con los amigos de ERC y Podemos y en el País Vasco y Navarra, con las versiones del PNV y Bildu. Por tanto, no vale engañarse: Rivera tiene razón aunque no tiene excusas para no acudir a la llamada del presidente.Que vaya a Palacio, le exponga un decálogo que blinden la unidad, la Carta Magna, la Monarquía Parlamentaria, -enhorabuena a  Felipe VI por sus 5 años de servicio a España-, y la enseñanza plena del español en todo el territorio nacional; y como le va decir que no, que allí mismo lo explique y confirme que no ha defraudado a 4,3 millones de españoles que le dieron su voto. Lo gratis siempre es caro. Pedro Sánchez no es de fiar y no puede dársele un cheque en blanco para que destroce nuestro país. Estamos a tiempo de parar ese desastre. 

La derecha en su laberinto

La doble vuelta de las elecciones ha otorgado la mayor responsabilidad de gobierno al PSOE. Nadie discute esa cuestión, por tanto, ha de ser el sanchismo quien mueva ficha para desbloquear la situación. Sin duda el chantaje del nuevo encuentro en las urnas, favorece al poder (en funciones) porque permitiría presentar a Iñigo Errejón- el pupilo de Carmena- con su nuevo invento “Más España” para desplumar a Pablo y señora. Unos escaños incondicionales a costa de Iglesias. Las encuestas anuncian urbi et orbi que la derecha y el centro siguen sin sumar mayorías frente al progreso y la justicia social. Puede ser verdad pero es una mentira infinita asegurar que un 50 por 100 de los votantes de Cs piden la abstención. Pura intoxicación. El espectáculo de PP-Ciudadanos-Vox es impropio de personas que comparten tantos valores comunes. Esperemos que no nos den un disgusto en la CAM.  

Una semana sin lluvias

Hemos entrado con un calor extremo en julio; hemos conocido el desprecio de los consejeros de Cataluña contra la UME, hemos sabido que el cobarde Puigdemont no ha estado en el Parlamento Europeo, a pesar de que el Brexit se hará por las bravas. Vivimos el momento histórico en el que un presidente norteamericano pisaba suelo de Corea del Norte. Y nos dolió la muerte del indomable fiscal Eduardo Fuingariño, un gran servidor del Estado que “nunca se ensució la toga con el polvo del camino”, el gran impulsor de la euroorden y un hombre de leyes contra ETA. DEP. 

Mientras, nos avergüenza comprobar cómo todos los socios que apoyaron la moción de censura, -incluido Odón Elorza (PSOE)-, no aplaudieron el discurso honorable de Mari Mar Blanco en el Congreso durante la conmemoración del Día de las Víctimas del terrorismo. Pero, a lo mejor, lamentan con Arnaldo Otegui, en que “el dolor y el sufrimiento de ETA fue más del necesario”. 

Tenemos el gobierno en funciones, el Parlamento sin estrenarse, la oposición desenfocada, los separatistas más altivos, la economía sin pulso, el país sin agua, los incendios necesitando más medios preventivos y, menos mal, que los americanos quieren volver a la Luna, cincuenta años después. Nos faltan menos de veinte días para que don Pedro Sánchez nos lleve caminito de Pedralbes. Y más allá.