Roberto Mateos

El sometimiento, la humillación y el engaño son las armas que utilizan los indeseables de cualquier género y condición contra las víctimas, que no son sólo suyas sino de todos aquellos que, estando en sus manos, no hacen nada para evitarlo, mientras los demás ven cada día en las noticias como la sinrazón golpea de nuevo.

Un total de siete mujeres han sido asesinadas en lo que va de año, en manos de sus parejas o exparejas y como sucede año tras año la cifra irá en aumento. La historia es siempre la misma, se repite una y otra vez, tensión, Explosión y Luna de miel, es un círculo vicioso, una secuencia maldita y premeditada, es un acto de hipocresía y cobardía que define a los mal llamados psicópatas.

Existen muchos tipos de violencia, una de las más difíciles de detectar por los profesionales es la psicológica, que no se ve y que se sufre por dentro. Esta violencia es especialmente dolorosa y dañina pues quien la ejerce logra anular por completo a la víctima, creando en ésta una situación de dependencia, culpabilidad y baja autoestima.
La violencia siempre es gradual y escalonada, los desprecios revertirán en gritos y estos en golpes, y los golpes...
Al igual que en un atentado, hay que detectar y abortar la situación antes del punto de no retorno, por lo que pedir ayuda, salir de esta situación cuanto antes y erradicar cualquier nexo de unión con el agresor es vital.
Una vez tomada está decisión se hace necesario tomar ciertas pautas de seguridad para lo cual hay que atender las indicaciones policiales y en su caso las del profesional que pudieran asignarnos. 

En este sentido, dentro de la Instrucción 7/2016, de la Secretaria de Estado de Seguridad, por la que se establece un nuevo protocolo para la valoración policial del nivel de riesgo de violencia de género (Ley Orgánica 1/2004) y de gestión de la seguridad de las víctimas.se incluyen una serie de medidas de autoprotección relativas al Plan de Seguridad personalizado con cada víctima.

Estas medidas de auto protección se establecen para cuatro niveles de riesgo (bajo, medio, alto y extremo) que conllevan además de sus medidas específicas de protección las previstas para cada uno de los niveles anteriores.

Así pues, si no se aprecia ningún nivel de riesgo las recomendaciones son portar siempre un teléfono móvil, crear una lista de teléfonos de emergencia y asistencia que contenga, por ejemplo, dependencias policiales, unidad de violencia doméstica, casa de acogida, diferentes organizaciones de víctimas, línea de emergencia, médico, y cualquier otro contacto de confianza y conocer los derechos que le asisten, y los recursos que tiene a su disposición en su entorno cercano.

Para un nivel de riesgo bajo se especifican medidas de autoprotección tales como portar siempre el teléfono móvil, con una lista de números de teléfono importantes y de emergencia vinculados a teclas de marcación automática y rápida, instalar la app AlertCops (del Ministerio de Interior) en el móvil, u otras aplicaciones equivalentes y fomentar la realización de cursos de defensa personal.

Para un nivel de riesgo medio las medidas de auto protección consisten, entre otras, en portar fotocopia de las disposiciones judiciales de protección, mejorar las medidas de seguridad en el domicilio, siempre que el agresor lo haya abandonado, identificar a los vecinos de más confianza que pueden ser contactados en caso de emergencia, medidas en relación al teléfono o Smartphone, el uso seguro de las nuevas tecnologías y de las redes sociales, medidas respecto a centros escolares y medidas en el lugar de trabajo.

Para un nivel de riesgo alto, las medidas de autoprotección pasan, entre otras, por dejar el domicilio., recomendaciones de seguridad en el lugar de trabajo, planificar y practicar una rutina de escape de emergencia, tener preparada una bolsa de emergencia por si es necesario marcharse precipitadamente, y mantener contacto diario con los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, o profesionales de seguridad que estén encargados de su protección.

La instrucción también apunta que cuando el nivel de riesgo es extremo, se observarán todas las medidas expuestas anteriormente además del establecimiento de protección policial permanente en su entorno.

El perfil de quien maltrata, aunque difiere de unos a otros, tiene algunos rasgos comunes, uno de ellos es que generalmente son amables y encantadores con la mayoría de las personas a excepción de con su víctima, por lo que aumenta su evidencia y credibilidad ante los demás, situación que no dudará en utilizar para demonizarla.

Hay una frase atribuida a Edgar Allan Poe que dice “No creas nada de lo que escuches y solo cree la mitad de lo que ves”, esta cita nos anima a utilizar el pensamiento crítico y analizar que la historia puede ser diferente a cómo nos la están contado, y quizás llegar a descubrir que Goliat con su gran corazón,  justificaba, defendía y perdonaba, una vez tras otra; mientras David, embustero y miserable, tan solo se aprovechó de su grandeza para destruirle.