Miguel Ortíz Asin. Presidente del Forum Canario-Saharaui/Comunicado.

El día 27 del pasado mes de febrero, el Tribunal Europeo de Justicia ratificó el acuerdo de pesca firmado entre Marruecos y la Comunidad Europea, exceptuando las aguas del Sahara Occidental, esta decisión dio lugar a una interpretación triunfante políticamente del Frente Polisario y una derrota para Marruecos y España y sobre todo para Canarias que es la Comunidad más interesada con la aplicación del tratado.

Esta situación ha creado una serie de controversias en todas las partes que no dejan resquicio a pasar sin ser analizadas por el momento, transcendencia y legitimidad.

Como reacción inmediata, la primera vicepresidenta de la Comisión de Pesca en el Parlamento europeo Linnéa Engström, en una actitud de intermediar en la resolución del conflicto por la decisión judicial, manifestó su postura de una negociación con el Polisario.

Por el mismo motivo, en una nota publicada la misma fecha en el diario “La Provincia” de Las Palmas, la Federación de Cofradías de Pesca instaba al gobierno central y a la unión europea (U.E.) a negociar con el F. Polisario el acuerdo de pesca que diese estabilidad y el adecuado respaldo legal a la presencia de la flota canaria en aguas saharianas.

En cuanto a estas dos posturas de una coincidente negociación, con respecto a la primera, aunque sea un criterio proveniente de una personalidad con un cargo relevante, ¿Qué comisión o informe fundado le avala, que no sea el personal?

Y con respecto a la segunda la petición proviene del presidente, de una pequeña federación de pesca insular, quizá de menor importancia de las del archipiélago canario, manifestado incluso su disposición de llegar a acuerdos con empresas interesadas en desarrollar actividades económicas en el territorio y las aguas del Sahara Occidental.

En ambos casos nos lleva a reflexionar: ¿es el Frente Polisario el único representante del pueblo saharaui? ¿Con qué Polisario se debe negociar? El que lo componen los pertenecientes al grupo que se perpetuán en sus cargos en Tinduf, o los que también son fundadores y ex-altos cargos del mismo Frente Polisario que se encuentran con otros cargos y responsabilidad en el Sahara Occidental, velando asimismo por los intereses de otra gran parte del pueblo saharaui allí residente. No se debe pasar por alto que en los campamentos de refugiados hay una parte importante de saharauis, pero en el Sahara Occidental, hay otro gran contingente de población nativa que no difiere mucho de la concentrada en Tinduf y que prosigue su desarrollo social, con el apoyo e impulso de esos otros componentes del Polisario que abandonaron en su momento su actividad independentista y se integraron en la vida política de Marruecos. Como prueba irrefutable podemos citar una parte de ese “Polisario” con los puestos que ocuparon o desempeñaron en el supuesto “gobierno” de la autodenominada R.A.S.D.:

Brahim Hakim ex ministro de exteriores.  Hamati Rabani ex ministro de justicia.  Ramdan Nass ingeniero representante en la OUA.  Ayub Lahbi el “Giap” polisario (por el general vietnamita que se enfrentó a los franceses) jefe militar muy importante y miembro del comité ejecutivo.  Omar Hadrami jefe de seguridad.  Ahameddu uld Suilem consejero de la presidencia.  Bulahi Lakhlifa periodista y consejero del presidente.  Hosein ben Taleb responsable del censo.   Mustafa Salma Mohamed Mulud director general de la policía.  Sidati el Galaui ex-representante en Italia.   Mohamed Salem Edkhil ex-fundador y militar.  Wali Chej Lekbir, encargado de la diáspora en canarias.  Khattat Yanja ex-polisario actualmente presidente de la región Dakhla Ouad Eddahab.  Leibak ingeniero de minas ex del gobierno polisario.  Leh, Mamuni, jefes de batallones del Polisario etc.  Mahyub Salek, saharaui disidente del Frente Polisario y fundador del movimiento Jat Achahid ("La línea del mártir") y otros miembros del buró político, militares, cuadros medios, etc. del Polisario.

Todos ellos están en Marruecos junto con más de veinte mil personas que regresaron de Tinduf para unirse a las treinta mil saharauis que habían permanecido en el territorio desde la marcha de España.

Hemos mencionado pues algunos de estos cargos de este Polisario que, junto con otros cargos de especial relevancia como el Wali o gobernador de la zona norte de la región y la región sur del Sahara, alcalde de la municipalidad de Aaiun, Bojador y Sahia el Hamra, alcaldes de cabeza de playa, Chef de circule de Hagunía, parlamentarios de la región etc. todos ellos saharauis, configuran un extenso cuadro de responsables políticos del pueblo saharaui.

Habría que plantear a la Comisión de Pesca en el Parlamento Europeo y a las Cofradías de Pesca ¿con qué Polisario tienen que negociar?, con un grupo militar en el exilio que sirve a los interese de Argelia que los apoya, o con un estamento gubernamental, si es requerido y jurídicamente formado que sirve a los interese de los saharauis.

Esta situación creada por la Corte de Justicia de la Unión Europea en la ratificación del tratado de pesca, ha servido una vez más para la explotación del aparato de propaganda del Polisario al servicio de Argelia confundiendo a los organismos responsables de la flota pesquera canaria y a los industriales y empresas que tienen interese comunes con los del Sahara Occidental.

Al amparo de ello y como portavoz del Polisario, Gilles Devers, abogado suyo en Europa ha anunciado, con amenazas, las iniciativas que se dispone a tomar que afectan directamente a Canarias:  “acabar con los vuelos de Canarias al Sáhara operados por Binter Canarias”, con lo que se trata de minar las relaciones comerciales y empresariales canarias, ha amedrentado con la supuesta suspensión de los vuelos de Transavia a Dakhla, lo cual es incierto pues es un servicio previsto de temporada, y amenaza con la ejecución inmediata de las dos sentencias del tribunal europeo paralizando los 90 pesqueros peninsulares y canarios. El archipiélago pretende convertirlo en el escenario de su próxima batalla jurídica contra Marruecos.

Estas amenazas del Polisario a Canarias, por parte de su portavoz, son nuevamente un episodio de una organización, que trata de atacar a una región española a la que tanto le debe y la que siempre le dio acogida, con un bagaje a su favor de un gran montante en ayuda humanitaria, con una sociedad que mayoritariamente le ha dado su hospitalidad, y que ya sufrió otra grave amenaza en la década de los 80. Después de estar padeciendo los ataques indiscriminados por los guerrilleros del Polisario a los indefensos pesqueros que faenaban en las aguas del banco pesquero sahariano, causándoles gran cantidad de víctimas en estas acciones terroristas, como así han sido reconocidas, se ensañaron en su dolor con la amenaza del delegado del Polisario en España, Buhari Ahmed Berical-la, con una declaración pública dirigida a las familias diciendo: "que (los pescadores) elijan entre el hambre o la orfandad" y otras, que se recogieron en la prensa local del 7 de febrero de 1978. Por ese motivo el citado saharaui fue expulsado de España por el gobierno español, aunque incomprensiblemente unos años más tarde se incorporó para ocupar dicho puesto Brahim Galli, que precisamente era el que figuraba como “ministro de defensa” en el Polisario y responsable de dar las órdenes de los ataques.

Por todos esos hechos el Polisario nunca pidió perdón al Pueblo Canario.