F. Javier Blasco. Coronel (retirado)

A principio del año pasado publiqué un trabajo de análisis y prospección sobre el largo y horrible conflicto en Siria al que titulé “Siria el Gran Banco de Pruebas” [1]. Trabajo, que vuelvo a traer a colación porque, a pesar de haber transcurrido bastante tiempo desde su publicación contiene muchos puntos y conceptos que en su mayor parte mantienen plenamente su validez o que se han venido cumpliendo a rajatabla tal y como me atrevía a pronosticar.

A pesar de haber transcurrido más de 15 meses desde aquello, la situación no ha mejorado en absoluto, aunque por cierta parte del Comunidad Internacional (CI) se ha tratado de presentarla como el principio del fin del Estado Islámico en aquellas tierras y la inminente vuelta a la normalidad en un país desbastado por la guerra, con casi medio millón de muertos y varios millones de refugiados y desplazados.

Aparte de dichas escalofriantes cifras y de la realidad que se vive en el terreno físico, Siria tardará mucho en cerrar las heridas morales, personales, políticas, étnicas y religiosas que se han ido labrando no solo por culpa de sus propios habitantes, gobernantes e iluminados y mesiánicos dirigentes políticos y religiosos sirios, sino por la satisfacción de los más que espurios intereses de ciertos actores externos a los que hice mención en el susodicho trabajo ya que, tras este periodo de tiempo, la mayoría han sido capaces de reafirmar e incrementar lo que se temía de ellos, sacar sus propios rendimientos, popularidad o asegurarse determinada continuidad en sus respectivas poltronas con una mayor acogida, si cabe, por parte de sus incondicionales y totalmente cegados seguidores.

Por no extenderme mucho en este segundo trabajo sobre el tema, solo quisiera hacer mención a los puntos y actores más destacables de mi anterior producto en función de la importancia de los réditos obtenidos por ellos.

Empezando por Erdogan, quien en dos grandes operaciones militares sobre una franja de territorio sirio donde moraban sus eternos “enemigos” los kurdos ha conseguido lograr un mayor exterminio, asegurarse el dominio sobre estos estos y, al mismo tiempo, cortarles sus planes para el resurgimiento de la nueva patria kurda. Su más que conocida y no por ello casi nada criticada “Operación Rama de Olivo” se ha ejecutado sin piedad durante semanas sin mucha oposición y escasa o nula controversia por parte de la CI.

La mejora en el papel a jugar e importancia internacional de Irán en la intervención o resolución de conflictos en su zona de interés e influencia. País que poco a poco se ha venido infiltrando y expandiendo oficialmente en Siria e Iraq, ha participado en duros combates contra diversos tipos de oponentes, ha compartido experiencias con fuerzas afines y se ha establecido militarmente a pocas millas de la propia frontera con Israel.

La impunidad internacional del dictador Al Asad que sigue bajo el paraguas protector de Putin a pesar de que en su país se sigan empleando directa o indirectamente armas químicas contra su población civil y se siga masacrando impunemente a los sectores de su pueblo que son contrarios a sus ideas, preceptos o intenciones.  

La importancia de Putin en la arena internacional al presentarse como el único interlocutor mundial capaz de frenar los pies al todopoderoso Trump y cortarle de raíz en sus delirios de grandeza e irreflexivos impulsos bélicos lanzados por twitter como si fuera cualquier cosa sin importancia, en lugar de pensar que dichas actitudes pueden desencadenar un conflicto mundial de incalculables dimensiones.

Putin, como buen calculador, al que en varias ocasiones le he calificado de “zorro”, ha sabido manejar la situación desde el primer momento. Vio en Siria la mejor oportunidad para engrandecerse a nivel personal, afianzar las capacidades militares rusas y para lanzar a Rusia a un liderazgo internacional a pesar de estar en franca desventaja militar y económica con su poderoso oponente EEUU.

No solo encontró la manera de mantener su presencia real en la zona y mejorar las capacidades logísticas para alimentar y apoyar a su flota en Oriente Medio y el Mediterráneo. Se mostró como el hombre que jamás abandona a sus “amigos” por mucho que tenga que taparse la nariz al darles un abrazo. Ha practicado y mejorado gran parte de su nuevo y sofisticado armamento en ejercicios bélicos reales y ha masacrado a muchos potenciales yihadistas que procedentes de su entorno combatían en Siria con la finalidad de entrenarse para una posterior lucha mucho más cercana a los intereses rusos.

Sus jugadas maestras al presentarse ante la comunidad internacional como un hombre de paz son claves para aumentar su prestigio. Primero engañó al mundo entero con aquella fugaz campaña de levantamiento, traslado, limpieza y destrucción del potentísimo arsenal sirio en armas químicas en manos de todo tipo de facciones en litigio. Solo algunos que hemos dedicado mucho tiempo al estudio de las Armas de Destrucción Masiva (ADM) sabemos de las dificultades que ello encierra y que es imposible realizarlo en un tiempo record y menos en mitad de un conflicto bélico, sin verdaderos archivos e identificaciones de los materiales en manos de todos los bandos en conflicto y con tan escasos medios físicos y materiales para ello. No debemos olvidarnos que, tras un montón de años desde la descomposición de la URSS y a pesar de las ingentes cantidades de dinero extranjero invertidas en ello –prioritariamente norteamericano- todavía no se ha conseguido destruir la totalidad de las armas químicas existentes en varias de sus ex repúblicas.

Se presentó como un libertador del yugo yihadista con una implicación total en el conflicto a diferencia de otros altos mandatarios, cuando en realidad, sus acciones tenían más de un verdadero objetivo o fin último.  

Posteriormente, lideró el ciclo de reuniones de paz en Astaná con el apoyo de Irán y Turquía para “oficialmente” encontrar una solución al problema sirio, dejando atrás y fuera de todo protagonismo a EEUU y al resto de la CI.

Ahora, como guinda que corona el gran pastel, nos sale con el cínico papel del protector de sus amigos. Ante las ocurrencias de ejecutar algún tipo de represalias por parte de la comunidad internacional encabezada por el lenguaraz o más bien deslenguado Trump sobre Al Asad y sus fuerzas del mal por volver a emplear, por enésima vez, agentes químicos sobre los últimos barrios en poder de los rebeldes en Duma antes de ser conquistados por la fuerza y haber causado una cincuentena de muertos y varios cientos de heridos entre la población civil, Putin le para los pies y frena sus impulsos bélicos advirtiéndole claramente de que dicho ataque, sin lugar a dudas, podría provocar un incidente internacional o la propia guerra entre Rusia y EEUU.

No ha tenido otra feliz idea que la de poner a las poco valerosas fuerzas sirias fieles al dictador al amparo y cobertura de las bien nutridas y preparadas fuerzas rusas, desplegándolas juntas e incluso entremezcladas con un amplio despliegue de banderas rusas sobre los vehículos, bases y edificios.

Las impetuosas e irreverentes amenazas de Trump prometiendo numerosos nuevos, hermosos y eficientes misiles sobre las tropas sirias, han sido aplazadas sine die por el propio Pentágono, al entender que los riesgos de un conflicto de tal calibre eran más que seguros tal y como están las cosas en la arena internacional. Cualquier ataque sobre fuerzas sirias podría ser tomado como realizado sobre fuerzas rusas y, en este caso, Rusia tendría la obligación de defenderse al sentirse atacada.

Han bastado unos pocos medios de transporte de tropas, y algunos acorazados o aviones rusos y unas cuantas banderas entremezclados todos ellos con las harapientas fuerzas sirias, para que la más poderosa máquina de guerra del mundo se pare de inmediato. No es suficiente que Francia asegure tener pruebas del origen y empleo de dichas armas químicas. La mencionada amenaza rusa, por otro lado, es más que suficiente para que los primos del Reino Unido, otrora siempre dispuestos a acudir ciega y sordamente en apoyo de los yanquis en cualquier conflicto, duden de la conveniencia de hacerlo y se materialicen fuertes protestas entre sus ciudadanos para evitar verse involucrados en este potencial “grave problema”.

A Alemania, tras caer de nuevo y con más fuerza en las paralizantes garras del socialismo alemán, no se la ve ni se le espera en este conflicto e Italia y España, inmersas en múltiples problemas internos y cada vez más cuestionadas internacionalmente, no han sido ni siquiera informadas de tales intenciones a modo de gentileza entre aliados, pues su aquiescencia y, mucho menos, su presencia no interesan ni como mera comparsa.

Por otro lado, hay que tener presente que la autoría, intensidad y gravedad de dicho ataque con armas químicas no están confirmadas por ningún organismo oficial. Cualquiera pudo emplear dichos agentes u otros de menor intensidad si es que fueron usados, ya que. en dicho momento, -al menos aparentemente-  había muchos más intereses en ello por actores ajenos a Al Asad que por sus propias fuerzas y con el consentimiento o conocimiento de Rusia.

Así estamos, el problema es ahora mucho más grave que hace 15 meses; la mayoría han sacado y disfrutado sus ansiadas tajadas de este tema y de su correspondiente derivada. Pero, para otros aún queda un largo recorrido de embates, embustes, añagazas y trampas por recorrer en espera de lograr más frutos o colocarse en una mejor situación internacional y para el resto, solo es el momento de tratar de nadar y, al mismo tiempo, cuidar de su ropa.

En este punto y hora, no sabemos si habrá represalias sobre Siria y cuál será su grado de intensidad, en caso de producirse, pero lo que sí es seguro, es que no serán ni tan sencillas ni tan intensas como inicialmente se proyectaron e imaginaron por algunos de sus instigadores.

Trump, una vez más en la arena internacional, ha comenzado a comerse sus propias palabras y amenazas; Macron sigue alimentando su desprestigio nacional e internacional y el Reino Unido además de no llegar a un punto decisivo, se ha tenido que comer con patatas los ataques con agentes químicos de alto riesgo en su propio territorio sobre un ex espía ruso y su hija; solo unos gestos simbólicos con expulsiones de conocidos espías disfrazados de diplomáticos y rápidamente equilibrados por la otra parte han sido las consecuencias de todo aquello.

Ahora, EUUU y su frágil y escuálida coalición retrasan sin fecha o anulan una precipitada -anunciada a todo bombo- represalia militar y el CSNU sigue mostrándose tan inoperante e inútil como desde hace muchos años. No puedo entender como algunos creen a pies juntillas en las posibilidades y capacidades de algunas de sus muchas oficinas, departamentos y comisionados, cuando ni la Asamblea de la ONU ni su Consejo –máximos órganos ejecutivos y decisivos de la Organización- son incapaces de adoptar una decisión eficaz o ni siquiera de ser tomados en consideración.

Han terminado los momentos de grandes envites u órdagos a grande, chica, pares y juego al mismo tiempo -usando términos del juego del Mús- que como todos bien saben, no pueden ser lanzados al mismo sin solución de continuidad so pena de recibir un varapalo letal en alguno de los envites, ya que es materialmente imposible que todos ellos sean verdad.

Creo que las actuales derivadas del conflicto en Siria son más que suficientes para poner de manifiesto que las cosas van a mucho peor; que todo está patas para arriba y eso que, que en esta situación ni Xi Jimping ni Kim Jong-un han abierto la boca ni publicado ninguno de sus pensamientos al respecto. Está muy claro que, hoy en día, el mundo está totalmente indefenso y al albur de cualquier desquiciado que quiera convertir cualquier situación ajena en una causus belli propia. Se han perdido los equilibrios entre las principales grandes potencias con sus respectivas alianzas y ya nadie es un árbitro fiable en los casos fragrantes de grandes abusos y despiadados desaguisados. Y lo que es peor, habrá que cuidarse muy mucho de lanzar amenazas que acto seguido son imposibles de materializar.

Ante todo esto, nosotros los españolitos de a pie, seguimos a lo nuestro, tremendamente preocupados por una porquería de máster de baja o ninguna cualificación, por la creciente red de falsedades en muchos de los abultados, inútiles e incoherentes CVs de los políticos de medios pelos o peor aún, en lo que cada día hará Puigdemont, sus acólitos o el ínclito Torrent; cuáles serán sus próximos pasos en este interminable hartazgo e irresoluble problema separatista inventado y alimentado por intereses espurios en el que no se busca una solución de verdad al problema, sino en el que sus principales actores se enrocan en busca de aparentes y aparatosos grandes cargos políticos, quiméricas aspiraciones nacionalistas-separatistas, inútiles y pírricos baños de multitudes y, en algunos casos, tratando de acabar con sus bolsillos llenos de dinero fácil o negro a costa de todos los españoles y en especial de los catalanes a los que aparentan y prometen “defender”.      

[1] https://sites.google.com/site/articulosfjavierblasco/siria-el-gran-banco...