F. Javier Blasco. Coronel (Retirado)

El centro de investigación científica en Barzeh, Siria, fue uno de los objetivos del bombardeo de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, junto a dos almacenes con armas químicas en la provincia de Homs y un centro de mando ubicado también en esa provincia siria. (Foto: AP)

Hace pocos días publiqué en esta red un trabajo con el mismo título [1] que, en realidad, no era más que un resumen de lo que ya pronosticaba y analizaba unos 15 meses antes en otro trabajo sobre Siria. En uno de los comentarios a la última publicación en LinkedIn prometí una segunda parte a ella en la que, de forma resumida, se vieran algo más desarrolladas dichas derivadas tras lo que se ha venido a llamar o calificar como “el ataquito” en represalia a la última tropelía sobre la población siria por la entrada en juego, de nuevo, de algún tipo de arma química.

Como ya me atreví a pronosticar, la respuesta internacional o tripartita ha sido, por mucho que se diga en contra, de muy baja intensidad; alejada de las verdaderas intenciones iniciales; avisada con antelación, casi consensuada entre EEUU y Rusia y que, en realidad, no ha servido para nada, como se pudo ver por la campaña propagandística ruso-siria al publicar a la mañana siguiente un video de Al Asad yendo a trabajar como cualquier día normal sobre un pulido e inmaculado suelo de mármol.

Pero ello, no resta para enunciar muchas de las conclusiones o derivadas que paso a enunciar con una breve reseña o comentario a cada una de ellas.

En primer lugar, quisiera resaltar el escaso valor de las amenazas por parte de ambos máximos dirigentes de las dos principales potencias presentes en dicho conflicto. Ni Putin ni Trump, a pesar de haberse empleado a fondo ambos en los medios a los que recurren con mayor frecuencia, han cumplido con sus bravuconadas ni exabruptos. Buena cosa que esto ocurra, pero mal en lo que respecta a su uso o empleo para asuntos de importancia o gravedad. Nunca se debe amenazar a nadie ni ante nada, pero de hacerse debe serlo de forma consciente de si se va a cumplir, porque de lo contrario, la bravuconada no cumplida juega en contra de la credibilidad del líder que la pronuncia y del país que le sostiene, sobre todo, si estos son verdaderamente poderosos.

Otro punto sobre las irrelevancias es el del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU), un organismo incapaz de servir para nada por mucho que el secretario general de la Organización se empeñe en impulsar. Totalmente desprestigiado tras muchos años de vetos y votos en contra frente a asuntos de verdadera relevancia mundial; ahora no puede recuperar su rol asignado en la arena internacional al igual que tampoco lo puede hacer su hermano mayor, aunque con menos categoría punitiva, la Asamblea General de la ONU. La reforma en profundidad del papel, estructura, capacidades, financiación y mandatos de la ONU y de sus principales elementos decisorios es cada día mucho más urgente y necesaria so pena que, en función del carácter irrelevante que esta tiene, pierda todo su sentido y sea abandonada o despreciada de forma mucho más patente, generalizada y definitiva.  

Las mentiras divulgadas sobre las armas químicas en Siria, su actual existencia, la pretendida limpieza o erradicación llevada pocos años atrás con todo el boato, bombo, platillo y su aceptación generalizada por todos los actores en aquellos actos y momentos ha quedado en entredicho al anunciarse ahora que las acciones del bombardeo de represalia se han dirigido principalmente a destruir objetivos donde se fabrican o almacenan dichas armas de destrucción masiva (ADM). O nos engañaron como a chinos hace tres años [2] o lo están haciendo ahora. Alguien o todos mienten en este asunto.

La eficacia y libertad de acción de la Convención sobre las Armas Químicas (OPCW por sus siglas en inglés) [3] y de la Organización que trabaja en su beneficio y las prohíbe (OPAQ) [4] han quedado una vez más en entredicho. Se han precisado de varios días y diferentes permisos o visados de las tropas presentes en el escenario de Duma, para que los inspectores, más o menos, hayan podido acceder a dichos supuestos escenarios [5]. El haber transcurrido tanto tiempo para ello es totalmente contrario a la obtención de buenos resultados sobre el origen y el agente empleado ya que se ha podido “limpiar” la escena del crimen o disimularla de tal modo y manera que sea imposible llegar a conclusiones incriminatorias determinantes.

Rusia y Putin han afianzado su teoría de no abandono a sus “amigos” y seguidores. Saben recompensar los servicios prestados y premiar a los que se los proporcionan; aunque sea a costa de un enfrentamiento generalizado contra el resto del mundo. Papel y situación esta, que se contrapone a la postura apreciada en EEUU y Trump. Estos han vuelto a cumplir con su ya tradicional papel de buscar o crear, entrenar y apoyar de diversas formas a posibles “amigos” para que sean estos los que efectúen papel del juego sucio o más sangriento sobre el terreno; para luego, abandonarles a su suerte cuando ya no interesan, son masacrados o su papel ha decrecido en importancia. Formas estas de actuar tan dispares que a corto o medio plazo darán frutos diferentes y dejarán de afianzar o alejarán a posibles aliados-amigos de las alas “protectoras” del Águila norteamericana y, por el contrario, mejorarán las perspectivas de extrañas alianzas con los rusos.

Actores de segunda fila en el conflicto, pero no por ello menos importantes, como el pueblo kurdo, Irán, Turquía, Arabia Saudita e Israel también han sufrido sus consecuencias de diversa consideración. Bajo la excusa de combatir contra el ISIS, todos estos actores también han intervenido de diversa forma e intensidad, pero, para ninguno de ellos, los yihadistas eran su enemigo u objetivo principal a batir. Cada uno ha mantenido su agenda de forma más o menos velada, pero con claras intenciones de no ser simplemente testimoniales. Sus respectivos enemigos, en general, han sufrido mayores o importantes bajas o pérdidas que el ISIS al que pretendían combatir de forma singular o específicamente de forma aparente.    

Sus personales actuaciones les han llevado a enfrentamientos entre ellos aunque de diversa importancia, trascendencia y de proyección de futuro en la arena internacional. De todos los potenciales conflictos futuros, además del derivado de la masacre kurda llevada a cabo impunemente por la Turquía del dictador Erdogan, el que mayor perspectiva y transcendencia puede tener es un potencial conflicto directo o indirecto entre Israel e Irán. Si EEUU abandona la zona, tal como parece y apunta y Rusia continúa apoyando a Siria e Irán incluso vendiéndole, como ya ha hecho en algún caso, armamento sofisticado – misiles S-300 ó S-400-, Israel se verá en inferioridad de condiciones para enfrentarse a Irán y sus acólitos, desplegados y muy fuertes ya en varias de sus fronteras que no son comunes realmente. Dicha potencial confrontación entre ambos va tomando cada vez mucho más peso y de ahí los esfuerzos de Israel para que EEUU no abandone la zona ni disminuya su presión política sobre Irán.

Arabia Saudita parece haber entendido que sus acciones deben ser más contundentes y que para ello precisa de unas fuerzas armadas aún más preparadas y dotadas de los mejores y más modernos materiales de guerra. De ahí el reciente row-shop realizado por su principal Príncipe a suceder en el trono en busca de aliados y materiales que palien los pocos buenos y muchos malos resultados obtenidos tras sus esfuerzos y participación tanto en Siria como en Yemen donde han apoyado facciones adeptas, aunque poco eficientes o actuado personalmente de forma poco ortodoxa.

Putin ha mejorado en mucho su imagen interna y bastante la externa al presentarse frente al todo poderoso Trump de forma tal que se muestra cada vez más capaz de frenarle en sus impulsos iniciales e incluso en llegar a determinados acuerdos, más o menos velados, para actuar ambos de cara al exterior y con respectivas positivas repercusiones internas. Baste con comprobar la aceptación y apoyo oficial que acaba de recibir Putin en las pasadas elecciones presidenciales en Rusia que las ha ganado con un 76% de los votos [6] y que, según apunta las encuestas, la popularidad interna de Trump no decrece a pesar de los múltiples y diversos escándalos, políticos, económicos, y de faldas que están constantemente saliendo a la luz.

Otra de las posibles víctimas o derivadas del conflicto sea el conocido como Programa nuclear iraní del que Trump no está muy convencido en dejarlo tal como lo concibió su predecesor Obama; ya que, en síntesis, no es más que un aplazamiento para que legalmente, en pocos años, Irán pueda hacer lo que estime oportuno en dicho tema. Siguiendo su mencionada política de usar y tirar o abandonar a los “socios de conveniencia” puede que, tras haber empleado a tropas iraníes en la lucha sobre el terreno contra el ISIS a cambio, entre otros, del impulso y firma de dicho acuerdo, sea ahora el momento de revisarlo a la baja o cancelarlo. Cosa en la que influye y mucho Israel a quien no le interesa en absoluto que Irán se convierta en una potencia nuclear en la zona y de que, por ello, pueda caer en la tentación de llevar a buen término su eterna amenaza de borrar del mapa a Israel y los israelitas.  Arabia Saudita también está influyendo en el mismo sentido porque en su lucha por la hegemonía regional y religiosa sobre las dos tendencias del mundo musulmán no está nada contento con dicha posibilidad, lo que le pondría en franca desventaja o le avocaría a buscar dichas armas de forma directa o mediante su compra en otros caladeros como Pakistán. 

La supervivencia de Al Asad es una de las consecuencias directas del conflicto. A pesar del odio internacional contra él, generado por las múltiples y probadas fechorías y masacres propiciadas por el dictador sobre su propia población, ha salvado su cuello por varios motivos fundamentales: su amistad con Putin a cambio de continuar asegurándole la permanencia de bases militares y logísticas rusas en territorio Sirio que le den acceso a la región y principalmente apoyo a sus fuerzas en el Mediterráneo; la amistad y fuertes lazos con Irán, quien no ha dudado en desplegar fuerzas propias y afines (Hezbollah) en fuerte y grave apoyo directo a su persona y pretensiones y porque ni a EEUU ni a la UE les interesa crear el tercer estado fallido en la región al estilo de lo ocurrido con Gadafi en Libia y con Sadam Husein en Iraq por las consecuencias que estos han generado.  

A lo largo de todo el conflicto, su evolución y en la búsqueda de sus soluciones ha quedado manifiesta la tímida reacción y escasa o nula capacidad de acción y reacción política y militar tanto de la de la UE como de la OTAN. Dos organismos que, estando geográfica y geoestratégicamente directamente afectados por el conflicto y sus consecuencias, no han sabido ni podido intervenir o mediar con eficiencia en el mismo. Que han chocado con sus escasas capacidades, muchas limitaciones militares y grandes discrepancias políticas al igual que ya ocurrió con los asuntos de Ucrania y la anexión de Crimea. Putin ha empleado ambos conflictos para ir tensando las cuerdas del violín y ya lo tiene perfectamente afinado y a punto tras comprobar que ambos no suponen un temible enemigo salvo que cuenten con el apoyo incondicional de EEUU. Apoyo, que Trump, desde su misma campaña electoral, ha venido poniendo en tela de juicio con constantes exigencias, declaraciones y amenazas sobre ambos y sobre todo con el grado de implicación de los “socios”. Cosa, que a pesar de algunos esfuerzos dialecticos y de muchas declaraciones de intenciones, todavía quedan muy lejanos en el tiempo y ya veremos, si se plasman de verdad en algo tangible en el plazo de dos lustros. El escaso apoyo individual y colectivo europeo y de la OTAN previo y posterior a la mencionada acción de represalia llevada a término por sus tres principales socios ha sido patético y casi bochornoso. 

Por otra parte, y en este mismo sentido, todo apunta a que tanto Macron como May no han dudado en emplear sus escuálidos apoyos en medios reales a la operación para relanzar sus figuras y liderazgos políticos en unos momentos en los que, por diferentes motivos, ambos estaban sufriendo situaciones de muy baja cota y popularidad. Cosa, que también, se ha vendido muy positivamente en EEUU para tratar de acallar las muchas ofensivas políticas, éticas, morales y económicas a las que se enfrenta Trump en la opinión de sus conciudadanos en un momento muy próximo a la renovación de una parte muy importante de sus legisladores en el Senado y la Cámara de Representantes [7].       

La última reacción internacional sobre el nuevo empleo de armas químicas sobre el terreno ha puesto de manifiesto que participación en el ataque ha sido vergonzosamente anunciada hasta la saciedad para no levantar ningún tipo de ampollas, principalmente en Putin y de muy baja intensidad, a pesar de haberse anunciado con cornetas, tambores y clarines con varios días de antelación. Los verdaderos analistas del Pentágono han dejado bien claro al vocinglero de Trump, que las consecuencias de un ataque en forma adecuada hubieran sido de proporción importante y, hasta podrían haber llegado a una nueva confrontación o guerra mundial directa entre las principales potencias militares mundiales.

La nación peor parada en la arena internacional ha sido Alemania, quien, a pesar de tener sobre sus espaldas, tras el Brexit, la responsabilidad de dirigir y encauzar la EU en importantes políticas y roles más allá de la mera economía, la situación de su gobierno bajo la tenaza y amenaza socialista le ha llevado de forma ignominiosa a la mera supervivencia interna y a pasar de puntillas de este y todos los males que aquejan y truenan fuera de casa.  

España ha hecho bien en no inmiscuirse por dos principales motivos: su escasa capacidad en este tipo de operaciones y porque, como ya sabemos, toda participación, por mínima o testimonial que ella sea, con alto grado de probabilidad será vilmente empleada por la oposición en cualquier momento e incluso puede provocar impensables cambios de gobierno.   

Por algo será, que todos los actores en este verdadero drama se han apresurado a justificar su escasa participación y el limitado alcance de sus efectos, al mismo tiempo que prometían que no habría una continuidad en los ataques sobre Siria. Una vez más en los últimos tiempos, los tambores de guerra quedan aparcados en cuestión de días u horas.  Habrá que esperar que conclusiones saca Kim Jong-un de todo esto y si le sirve o no para tornar sobre sus pasos e intenciones y abandonar su anunciada predisposición sobre la desnuclearización de Corea del Norte.  

El papel de Turquía en este conflicto ya ha sido mencionado en parte. Conviene resaltar las reacciones y declaraciones oficiales de Erdogan tras la represalia han cogido a todos un tanto desprevenidos[8] ya que aunque participa conjuntamente con Rusia e Irán en los acuerdos de Astaná/Ginebra para lograr una solución pacífica al conflicto, no comparte la ideología política ni religiosa de Asad aunque indirectamente colabora con él librándole y librándose así mismo de un importante cáncer ya desarrollado y enquistado, los peshmergas kurdos con una validada preparación y capacidad de combate gracias a los múltiples apoyos norteamericanos.

Por último y no por ello menos importante, debemos fijar la atención en las victimas sirias tras este largo conflicto que se cifran en aproximadamente medio millón de muertos y entre tres y cinco millones de refugiados y desplazados, así como en la destrucción casi total de las principales ciudades, instalaciones y propiedades de un pueblo bastante culto, trabajador y con grandes esperanzas de prosperar a diferencia de sus vecinos a uno u otro lado. Llevará muchos años volver a recomponer este país tras una sangrienta guerra que comenzó como una revuelta o protesta civil al estilo de una más de las primaveras árabes de hace siete años; paulatinamente se convirtió en una guerra civil con todos sus agravantes y terribles consecuencias; dio cobijo, apoyo y amparo al ISIS y ha terminado siendo un conflicto internacional de tremendas proporciones con múltiples actores y variopintos intereses. No creo que lo logren en varias generaciones y, contrariamente a lo que muchos piensan, el conflicto y sus diversos actores no están listos para terminar ni replegarse ni pronto ni fácilmente por mucho que ya lo anuncian así lo venden los norteamericanos.  

[1] https://sites.google.com/site/articulosfjavierblasco/las-derivadas-del-p...

[2] Cosa que algunos siempre hemos mantenido por su imposibilidad en función del tiempo y los medios empleados para ello, así como las dificultadas que ofrecía la situación bélica en el territorio, la dispersión de dichos medios sobre el mismo y el que estos estuvieran en manos de casi todas las facciones de distinto pelaje, intenciones y grado de cooperación.  

[3] https://www.opcw.org/sp/convencion-sobre-las-armas-quimicas/

[4] https://www.opcw.org/sp/

[5] http://www.elmundo.es/internacional/2018/04/18/5ad721cd22601d7e108b4570....

[6] https://elpais.com/internacional/2018/03/18/actualidad/1521395875_776393...

[7] https://www.efe.com/efe/america/politica/las-legislativas-de-2018-en-eeu...

[8] https://www.voanoticias.com/a/arabia-saudita-medio-oriente-siria-reaccio...