F. Javier Blasco

Pido perdón por titular este trabajo con palabra tan malsonante que, aunque está recogida en el diccionario de la RAE como un sinónimo que no significa otra cosa que una despreocupación o no darle importancia a lo que se hace, dice o  comenta sobre una actitud o postura adoptada en la vida, esta semana fue empleada junto a otra ristra de sinónimos sobre el mismo tema por el dirigente del partido Podemos en sesión parlamentaria refiriéndose a lo que siente o hace o el presidente del Gobierno ante los reproches de los partidos por emplear lo que legalmente se entiende como la capacidad de veto del gobierno contra cualquier iniciativa parlamentaria que suponga un coste añadido si no está presupuestada dentro del año legal correspondiente.

Ya he dejado por escrito y en varias ocasiones mi sentimiento ante las incomodas situaciones a las que nos vemos obligados a soportar durante las últimas legislaturas, ante la falta de corrección lingüística y no verbal de unas personas que se han tomado el Congreso como si de una asamblea callejera se tratara, sin que además, casi nunca sean llamados al orden o muy tibiamente  por su incorrección por parte de la extremadamente precavida Presidenta de dicha Cámara ni por el electorado que borreguilmente les sigue y jalea dando la sensación de que cuanto más desconsiderado se sea con España y sus instituciones, mejor para todos.

Situaciones que, además, aparentan que estas personas y partidos se han tomado dicha Cámara como el patio donde intercambiar o emitir opiniones banales, besos y abrazos entorno a un par de cervezas y con unas guitarras.

Pero no acaba aquí mi enfado y reproche de hoy; basta con mirar la prensa del día para darse cuenta de que no es un mal restringido a España y los españoles. Ayer mismo, al unísono de lo relatado anteriormente, han ocurrido otras cosas que son un verdadero indicativo de que hemos llegado a una situación mundial en la que, al menos a mí, me da la sensación de que nos la bufa a todos.

En EEUU y como primera “actuación” del recién estrenado presidente en temas de auténtica trascendencia internacional –quien, a la sazón, prometió la lucha contra esta lacra como su primer objetivo- tuvo lugar la reunión de los 68 países que luchan contra el Estado Islámico y sus correrías por el mundo. Reunión, que acaparó muchas más expectativas que realidades o compromisos alcanzados en su primera sesión.

Tillerson, el nuevo Secretario de Estado norteamericano, reiteró, sin concretar, el compromiso de EEUU en dicha lucha y como novedad propuso acordar, con poco o ningún detalle, la creación de unas zonas seguras “safety zones” en Siria e Iraq donde acoger a las personas desplazadas por los combates de la guerra y evitar que estas se conviertan en refugiados que indisponen a muchos países y crean tantos problemas para todos.

La historia ya ha demostrado que dichas zonas, no son tan seguras como la gente se imagina; baste recordar la matanza de Srebrenica en Bosnia y Herzegovina, donde murieron ‎8.372 desplazados por ‎fusilamientos masivos en el periodo del ‎13-22 de julio de 1995 a manos de las tropas serbias en un lugar protegido por unas impávidas fuerzas holandesas, bajo bandera de la ONU y, presentes en el mismo.

Además, estas propuestas zonas serían custodiadas, al parecer, por fuerzas turcas, kurdas y norteamericanas. Tropas muy variopintas y de las que, al menos las dos primeras, están constantemente en lucha, o como mínimo, a la greña.

Para colmo de males, a pesar de ser tantos los países asistentes a la reunión y algunos muy ricos, tan solo se recogió el compromiso de unos 1.800 millones de euros para dotar las necesidades de dichas zonas. Cantidad, a todas luces totalmente insuficiente, máxime cuando por experiencia se sabe, que una cosa es el compromiso de donación en caliente o cara a la galería y otra, es la pura realidad o fecha de efectividad de la misma.

En Londres, mientras en su Parlamento se debatía sobre asuntos referentes al Brexit, un terrorista yihadista, cometía un atentado con víctimas a las puertas del mismo. El terrorista finalmente abatido, resultó ser un británico convencido por la propaganda de sus hermanos de cruzada. Gran paradoja esta, cuando resulta que una de las razones de mayor peso para llegar al Brexit fue la de proteger a los ciudadanos británicos de la llegada de refugiados para, con ello, evitar los ataques de yihadistas extranjeros.

El famoso Kim Jong-un sigue ensayando, esta vez sin éxito, sus cohetes y misiles con cabezas nucleares en busca de obtener los alcances y capacidades necesarias para atemorizar al mundo; y lo hace, a pesar de las graves amenazas, pronto edulcoradas, de Trump y su disposición a corregir la situación, aunque fuera a costa de una sangrienta intervención militar.

El socialdemócrata holandés, Jeroen Dijsselbloem, a la sazón presidente del Eurogrupo, se seguía resistiendo a pedir perdón y anular sus inadecuadas declaraciones recientes por las que aseguraba que los países del sur de la UE gastan las subvenciones que reciben de la Unión “en copas y mujeres”. Dos días más tarde, sigue en su poltrona, manejando los presupuestos y déficits de Europa y nadie le ha amonestado ni cesado oficialmente. 

Volviendo a casa, nos encontramos que el Parlament catalán a pesar del desfavorable informe de su equivalente al Tribunal Constitucional (para su Estatuto) y del consejo legal de dicho parlamento, aprobó unos presupuestos que contienen un apartado para costear un nuevo referéndum en Cataluña en busca de su secesión, escisión o desconexión según sea el que lo anuncie. Esto se hace además o a causa de conocerse las “exiguas” sentencias tanto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y del Tribunal Supremo contra unas personas que todos y ellos mismos saben, sus juicios han sido una auténtica farsa y se les ha eximido de acusarles de lo que realmente era mucho más cuantificable, la malversación.

Como paradoja de este hecho, resulta que aquellos, quienes repudian y atacan la Constitución y que reiteradamente desobedecen y se mofan del propio Tribunal Constitucional, ahora quieren recurrir a este al considerar que aquella les ampara y se han conculcado sus derechos. El mundo al revés o lleno de hipócritas, no sé cómo calificarlo.

El globo terrestre y sobre todo Europa está bajo la constante amenaza de sufrir ataques terroristas y aquí, nuestros magníficos partidos políticos están empeñados en derogar la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana a la que, desde antes de su nacimiento, bautizaron como Ley Mordaza.  Según estos listos de la política, es mejor quedar desprotegidos, que estar bajo una “amenazante” ley que garantice la seguridad de los ciudadanos de bien. Yo, personalmente, en todo su tiempo en vigor, no me he sentido ni amenazado ni amordazado.  

Seguimos dándole vueltas al incumplimiento de la Ley que regula la estiba en los puertos de España, en clara oposición a lo marcado y obligado por la UE al respecto. No importa que ello sea de estricto cumplimiento y que su desobediencia suponga una enorme suma en multas diarias. Tampoco importa que, de seguir en esta situación, nuestro duramente logrado mercado y las importantes inversiones en grandes y modernas instalaciones portuarias, se queden sin actividad porque las fuertes empresas navieras ya están buscando puertos alternativos en Europa y el Norte de África que eviten los monopolios y por ende, los precios abusivos.

Acabamos de consensuar que el enorme déficit de la seguridad social, sea cubierto con dinero de los presupuestos, en lugar de luchar por encauzar y mejorar los verdaderos canales que, tradicionalmente, han cubierto los crecientes costos en las pensiones; la búsqueda de acciones para mejorar las condiciones laborales evitando abusos y huir de importantes reducciones en los pagos a la misma, que solo hacen que debilitar el sistema; así como, luchar contra el trabajo en negro y obligar a todos a cumplir con las exigencias fiscales laborales. Pasar el déficit a presupuestos, es cerrar los ojos a la realidad y pensar que el problema ya se ha resuelto, aunque en verdad, esto no es cierto. Todos pagaremos dicho déficit a base de impuestos, o al menos, aquellos que verdaderamente los pagan.

Los desechos, separados y totalmente desnortados seguidores y votantes del PSOE no están atónitos por la imagen dada por aquellos que pretenden dirigir el partido en breve. Sus tres aspirantes a ello, no se entienden, se atacan verbalmente, muestran sus peores odios y tirrias, desacatan a la Comisión Gestora y ya solo se comunican mediante el Burofax. No se dan cuenta de que tanta mala baba en sus bocas y actos solo traerá la destrucción o escisión de un partido político que lo ha sido de gobierno, con sus aciertos y errores, durante muchos años.

Tras dichas demostraciones y actos, unir, lo que es unir dicho partido no es que sea tarea difícil, es totalmente imposible. Aunque mucho peor será, si finalmente, tras sus ya cansinas y demasiado prolongadas primarias, resulte vencedor una persona que le lleve totalmente fuera de lo que supone y defiende la socialdemocracia en Europa.  Su ausencia o pérdida notable del papel que debe jugar en la política española, será caldo de cultivo para que los populismos crezcan; pero no importa nada, cada uno a lo suyo y sus ilusionados seguidores aplaudiendo y poniendo su propio dinero en cuentas oscuras para subvencionar sus precampañas.

Los constantes juicios por temas corrupción no paran de poner negro sobre blanco, las increíbles “hazañas” y "apaños" de los corruptos y los leales poyos de los corruptores, pero da la sensación de que mientras no se trate de Bárcenas, Rato o del mismo Partido Popular, son cosa de poca importancia y a algunos, les hace hasta cierta gracia.    

La banda terrorista ETA sigue jugando con todos los españoles sin disolverse, pedir perdón a las víctimas y someterse a la justicia. Ahora una nueva añagaza se ha puesto sobre la mesa, la entrega de “sus armas” y digo "sus", porque no está claro si serán todas o solo las que a ellos les interesa entregar (limpias de toda prueba acusatoria o inutilizables por el paso del tiempo y las malas condiciones de conservación).

Pero no es lo malo esto, lo peor está en que algunos partidos políticos ya lo han celebrado, aunque la entrega aún no se ha producido ni analizado su resultado; pero, eso sí, ya están haciendo presión sobre el gobierno para que este compense “tamaño esfuerzo” a una banda que ha sembrado el terror en España y entre los españoles durante muchos años y que ahora solo busca una salida honrosa y recompensada a una situación desastrosa en la que se encuentran gracias a la presión política y policial de muchos años de coraje y el empeño de nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad y, algunos menos, de las del vecino del norte, Francia.  

Ayer, los familiares de los verdugos de ETA o, al menos de sus cachorros, fueron recibidos con todos los honores como "víctimas" y, al mismo nivel que las verdaderas, en el Congreso de los Diputados por unos grupos políticos -y no son pocos- afirmando que así deben ser considerados tanto ellos como sus familiares –los actores de palizas y acosos a personal de la Guardia Civil fuera de servicio, mientras descansaban en compañía de sus parejas en Alsasua-.

Dichos partidos, jamás han realizado un acto similar en apoyo a dichas fuerzas ni a las víctimas de ETA, se olvidan que se acercan al millar y que, todavía sienten la ausencia del calor de unos familiares que les fueron arrebatados de sus vidas mediante cobardes e indiscriminados atentados o a tiros en la nuca.

Tenemos a muchos parlamentarios que, en lugar de hacer el trabajo constructivo para el que fueron elegidos, se pasan el tiempo haciendo constantes declaraciones que no rayan, sino infieren directa y llanamente en los mínimos preceptos exigibles a cualquier persona de su categoría; que fue elegida por el pueblo para que represente a todos los españoles y respeten y defiendan la Constitución. Pero estas “señorías”, contrariamente a lo esperado de ellos, solo hacen que jactarse con y de su desobediencia, sus amenazas, palabrotas e insultos y despreciando a España y a los españoles y, lo que es peor, nadie, absolutamente nadie, hace nada para frenarles, porque en esta garantista España, se siente y cubre más el malempleado derecho a la libertad de expresión que garantizar las libertades de los españoles y el respeto a las leyes y símbolos nacionales.

Todo esto que he relatado, no es que sea reciente en el tiempo, ha ocurrido ayer mismo. Pero, las portadas de todos los periódicos de España han dado más importancia y han abierto a toda columna con el nuevo atentado de Londres, un hecho que siendo muy importante, preocupante y luctuoso, no quita para que nosotros, los españoles y, sobre todo, los medios luchemos y luchen por la ignominia que supone que todas estas cosas y otras muchas más ocurran, no en el tiempo, sino a diario y, no se les dé la importancia y denuncia que corresponde; que podamos y debamos protestar con todas nuestras fuerzas para así evitar que parezca, que en realidad, “todo nos la bufa a todos”.

Hace unos días publiqué un trabajo al que titulé ¡Desperta Ferro ![1] Hoy, no puedo terminar más que con las mismas palabras ¡¡DESPERTA FERRO!! O nos desperezamos, repudiamos a estas personas y denunciamos lo que ocurre en nuestro entorno o, en breve, se nos habrán comido por los pies. Me resisto a que nos la bufe.              

[1] https://sites.google.com/site/articulosfjavierblasco/-desperta-ferro