Nour Larbi El Bakali. Analista/The Diplomat

El reino de Arabia Saudí, la cuna del mundo árabe y del islam está en pleno proceso de rejuvenecimiento. Detrás de este proceso repentino encontramos al personaje clave, el conocido como MBS, Mohamed Bin Salman, el príncipe heredero autor de la modernización y de la apertura de puertas de este país tan joven.

Se trata de unas reformas que han alcanzado todos los campos. Centrándonos en el plano económico, nos encontramos ante el gran exportador mundial del petróleo que busca nuevas fuentes de financiación y dejar atrás esa dependencia histórica de dicho recurso.

Las relaciones bilaterales de España y Arabia Saudí tienen su mayor importancia en esta área. Arabia Saudí es el principal socio de España en Oriente Medio con unos intercambios que oscilan entre 5 y 7 mil millones de euros.  En este contexto, España juega un papel clave, ya que coopera en la diversificación del país a través de la ejecución de proyectos a un precio muy competitivo.

Las empresas españolas tienen una fuerte presencia en los macroproyectos de suministro de equipos ferroviarios: el tren de alta velocidad entre la Medina y La Meca y la participación en la construcción del metro de Riad.

Los campos claves para futuros empresarios e inversores que elijan como destino Arabia Saudí son los sectores relativos a la producción y depuración del agua, así como la explotación de las energías renovables.

En cuanto a los proyectos culturales se vuelve a vivir en la Arabia Saudí del 1979; toda actividad basada en la industria del cine, teatro, deporte y comunicación, interesa. Esto se debería traducir en oportunidades claras para las empresas españolas.

El proyecto Visión 2030 busca novedad y creatividad a través de un modelo tolerante y relajado

La Liga española firmó un acuerdo en febrero con la Federación de Fútbol Saudí. Iniciativas como estas son las que potencian las relaciones entre ambos reinos.

Las relaciones entre Arabia Saudí y España se caracterizan actualmente por un creciente dinamismo, aunque siguen estando lejos de aprovechar todo su potencial.

En definitiva, la acción económica exterior española debe trabajar asumiendo esta nueva realidad de la economía saudí centrándose en el nuevo proyecto del príncipe heredero, Visión 2030, que busca novedad, creatividad e imaginación a través de un modelo mucho más tolerante y relajado.

Un antepasado cultural común, la herencia de Al Ándalus, la gran relación amistosa entre ambas casas realesNo son pocas las similitudes que comparte España con Arabia Saudí. Es por ello por lo que el embajador de España en Arabia Saudí, Álvaro Iranzo, en una reciente intervención ante la Cámara de Comercio, invitó a todo empresario español a acercarse y conocer el país personalmente.