Darío García. Analista de XTB/diariobierto.es

Pie de foto: El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Donald Trump lo sabe, durante estos primeros cuatro años de mandato ha trabajado para mejorar los datos macroeconómicos del país, y se presenta o proyecta unos datos positivos para cuando lleguen las elecciones en noviembre de 2020. El último dato del PIB, del primer trimestre de 2019, con un crecimiento del 3,2% mejoró las expectativas y en comparación con el mismo trimestre del 2018 cuyo dato fue del 2,2%, lo que indica la mejora en la economía estadounidense.

El fuerte proteccionismo de Trump a nivel internacional ha permitido aportar estos datos, fortaleciendo el dólar con respecto al resto de monedas, llegando al punto de que este fortalecimiento está restando competitividad internacional a la primera potencia mundial. Siendo el caso que incluso la Reserva Federal deba intervenir para bajar los tipos de interés. A fecha de esta redacción, el consenso de mercado indica que Jerome Powell dejará los tipos quietos (80% de probabilidad) en 2,25/2,5% pero, para la próxima reunión del 31 de Julio, sí que se descuenta un recorte de tipos hasta el 2,00%/2,25% con una probabilidad por encima del 60%. En cualquier caso, habrá que esperar.

Ahora mismo la coyuntura internacional a largo plazo es la que pesa sobre las espaldas de la Administración Trump, las decisiones beneficiosas en el corto plazo deberán corregirse según vaya pasando el tiempo y si Donald Trump es reelegido presidente. Recordemos que actualmente Estados Unidos tiene conflictos comerciales con prácticamente todas las grandes potencias mundiales, fruto de la ruptura con muchos de los acuerdos que la anterior administración demócrata había firmado con sus socios comerciales.

Tal es la confrontación comercial que la oposición en el Congreso todavía se plantea la posibilidad de realizar un impeachment (moción de censura) sobre Trump. En cualquier caso, veremos cómo se desarrollan los acontecimientos en la cumbre del G20 que tendrá lugar en Osaka (Japón), donde en principio y por ambas partes (Estados Unidos y China) buscarán acercar posturas y sobre todo aclarar las dudas y las incertidumbres que sobrevuelan los mercados financieros.