Miércoles, 17 de Enero de 2018

Opinión

Ramadán Kareem

Ya estamos en el bendito mes de ramadán, muy importante para los musulmanes, pues, entre otras cosas, es uno de los cinco pilares del islam. Es un mes en el que se ayuna desde que sale el sol hasta que se pone, y digo ayunar en varios sentidos, puesto que no se debe comer ni beber, pero tampoco mentir, enfadarse, mantener relaciones sexuales o tener pensamientos impuros, ya que se deben tener ciertos modales sanos y sobre todo hay que aprovechar ser más solidario que nunca. Este mes hace que realmente nos pongamos en la piel de los más necesitados, de personas menos afortunadas, que por ciertas causas malviven y no tienen una vida en condiciones. Un mes que hace que valoremos lo que tenemos y ayuda a concienciarnos en que debemos asistir al prójimo como bien dicta el islam. Es un período de paz interior, de reflexión sobre ciertas cosas de la vida, la muerte y sobre uno mismo. Un mes que dedicamos para enriquecer nuestra espiritualidad y fe y sobre todo para nuestro acercamiento con Allah.
El hecho de abstenerse sobre ciertas cosas durante el día, lo que realmente hace es nutrir en energía, fortaleza y entusiasmo el alma. Pese a que este año ha coincidido en uno de los meses más calurosos y en el que las horas de luz son más largas, es cuando más satisfecho te sientes cuando realizas esta práctica generosa. El saber que a cierta hora, sea a las 21:45h como es en mi caso o sea a la hora que sea, vas a tener tu vaso de agua y tu plato de comida esperándote, hace que realmente te replantees, más que nunca, el hecho de ayudar a los más necesitados. Personas que, por ejemplo, cuando lleguen a esta misma hora, no tendrán si quiera un trozo de pan que llevarse a la boca, por lo que te solidarizas de verdad. Abres los ojos ante las catástrofes que ocurren en el mundo y que en su mayoría son ignoradas. Te das cuenta de que tienes mucho que mejorar en el aspecto personal y con el resto de personas. Ayudar a aportarles lo que les falta y, sobre todo, es el momento en el que más aprovechamos para pedir a Dios sobre lo que deseamos por medio del Dua´a (petición). En este mes fue revelado el sagrado Corán, el cual comienza con la palabra "Iqra", lee.

Leer más

Irak, petróleo y economía mundial

El precio del barril de petróleo alcanzó la semana pasada los 115 dólares, el más alto desde setiembre de 2013. Y las perspectivas a largo plazo inquietan debido a los temores de que los intensos combates en Irak podrían reducir el suministro y, como suele pasar, al factor incertidumbre sobre la posibilidad de una guerra total en el país. También preocupa lo que podría suceder si las instalaciones petroleras iraquíes son atacadas así como otras implicaciones potenciales que han contribuido en gran medida al incremento de los precios. El asombroso avance de las milicias extremistas e insurgentes en el norte de Irak --el fantasma de una guerra civil en el corazón de Oriente Medio--, ha arrojado una sombra sobre los precios del petróleo y ha aumentado la preocupación sobre la seguridad de la estructura de la oferta mundial de energía durante la próxima década. Iraq se podría convertir otra vez en una pesadilla. Existe un riesgo real de que el conflicto se extienda. Sus consecuencias serían muy graves. Pero, dada la situación de debilidad global, es muy poco probable que pudiese aguantar una guerra de larga duración o un precio del crudo muy alto. Un incremento incontrolado del precio del petróleo afectaría a las previsiones económicas mundiales. Algunos expertos calculan que por cada 10 euros de incremento del precio del crudo, se restaría un 0,2% del crecimiento del PIB global. Ello implicaría un aumento la inflación en Estados Unidos y Europa, así como las economías orientadas a la exportación de Asia que son grandes importadores netos de petróleo. Si toda la producción iraquí se pierde durante un período duradero, el impacto en los precios sería significativo. La capacidad efectiva de repuesto de los países productores podría remplazar parte de ese volumen, pero a un coste sustancial.

Leer más

¿Por qué el Sáhara es marroquí?

Decía un famoso historiador que una nación no es una entelequia suspendida fuera del tiempo, sino un árbol con raíces que se hunden en el pasado y un follaje que brota para arriba. La metáfora ayuda a comprender porqué la falta de raigambre histórica produce un complejo de inferioridad en algunos estados como el de Argelia, al que muchos franceses versados en historia del África consideran una simple invención del general De Gaulle. En contrapartida, Marruecos es un antiguo estado nación. Como referencia basta señalar que cuando Hugo Capeto era rey de Francia en el año 987, la monarquía marroquí ya tenía casi dos siglos de antigüedad. Este estratégico país del norte del Africa tuvo la mala fortuna de ser ampliamente amputado durante el período colonial, al este y el sur. Responsable de esta amputación fue en gran medida Francia, que le cercenó un gran territorio al este cuando creó Argelia, empujando al oeste las fronteras de Marruecos. Al sur Marruecos también sufrió una amplia amputación a manos de España, dando origen a una entidad que hoy muchos llaman Sáhara Occidental. En realidad, esta determinación de los españoles estaba cortando el eje que enlazaba del norte al sur al corazón de Marruecos con el valle del río Senegal y hasta con el bucle del río Níger.

Leer más

Retorno al autoritarismo en Egipto

En poco menos de un año, Abdelfatah al Sisi ha pasado de ser prácticamente un desconocido a convertirse en el hombre fuerte de Egipto. Desde el desalojo de los Hermanos Musulmanes del Gobierno, Al Sisi ha seguido a rajatabla y sin vacilaciones su particular hoja de ruta presentándose como un nuevo mesías que traerá la estabilidad y espantará el fantasma de la confrontación civil. Sin embargo, su presidencia nace con un importante déficit de legitimidad: La exclusión de la vida política no sólo de los islamistas, sino también de todos aquellos que han osado denunciar su deriva autoritaria. En este sentido, las elecciones presidenciales no pueden ser vistas más que como un retorno al pasado. Si bien es cierto que los electores tuvieron más de una opción por la que decantarse, también lo es que la participación del nasserista Hamdin Sabahi permitió al régimen darles un barniz democrático. Los resultados lo dicen todo, puesto que Al Sisi obtuvo un poco verosímil respaldo del 97% (con diez millones más de votos de los obtenidos por el expresidente Mohamed Morsi en 2012). La escasa participación (a pesar de que los datos oficiales la cifran en un 47%, diferentes organizaciones independientes consideran que no habría superado el 12%) muestra a las claras que los llamamientos realizados por relevantes actores socio-políticos, entre ellos los Hermanos Musulmanes y los Jóvenes del 6 de Abril, no han caído en saco roto.

Leer más

Ni dioses, ni villanos

En España somos muy dados a magnificar a cualquiera y poco tiempo después a machacarlo. Sabemos que en esto del fútbol es muy difícil ser ponderado y mínimamente objetivo. Cada uno de nosotros haríamos una alineación distinta y pensamos que el rendimiento de los jugadores debe ser excelente en cada partido. Con lo que cobran, todos diríamos que sí pero, afortunadamente, estamos hablando de seres humanos y no de robots. España entera ha sufrido lo indecible con el Mundial de Brasil y cada palo tendrá que aguantar su vela, una vez que ha acabado la participación de La Roja. Entiendo que cuando ganamos todos somos responsables, cuando pierden son otros los que tienen la culpa. En este caso habría que reclamar una enorme dosis de sentido común porque ni antes eran dioses infalibles, ni ahora son villanos despreciables al paredón. El fenómeno sociológico que es el fútbol, además de un negocio y de un deporte, que no se nos olvide, despierta todo tipo de pasiones y el aficionado paga para tener siempre la razón y el que no paga, también. Es lo que hay, alimentado por una prensa deportiva que atiza interesadamente demasiados fuegos delicados que juegan con los sentimientos y la honorabilidad.

Leer más

Argelia: ¡SOS país en peligro!

Los expertos y analistas, argelinos y extranjeros, de la economía argelina, han lanzado la voz de alarma sobre la naturaleza improductiva de la mayoría de las inversiones públicas y privadas en Argelia, que en los últimos quince años han alcanzado los 700.000 millones de dólares. De hecho, esta dinámica se ha destinado principalmente a aumentar las importaciones de productos acabados y semi acabados, lo que ha producido importantes beneficios para los miembros del clan presidencial, sus servidores y su clientela política. Estas inversiones frenan en gran medida la capacidad del país, cuya base industrial fue severamente dañada por una privatización salvaje y la corrupción generalizada. La destrucción masiva de lo que quedaba de la industria argelina también afectó a los recursos humanos y naturales no renovables, gestionados por un Estado fracasado en un país socialmente enfermo. El fracaso del país es debido, en gran medida, a las actitudes antisociales y suicidas de los aventureros del clan presidencial, que no han dudado en imponer al pueblo argelino por la fuerza y el fraude masivo a un candidato [a las elecciones presidenciales] discapacitado física, mental y moralmente [Abdelaziz Buteflika] e incapaz de asumir sus funciones.

Leer más

La balcanización de Irak

La ofensiva del EIIL en Irak no ha sorprendido a Estados Unidos, por la sencilla razón de que los comandantes históricos de esa fuerza yihadista ya eran oficialmente aliados de la OTAN en Libia. A pesar de todos los aspavientos retóricos de Washington, la ofensiva del Emirato Islámico en Irak y el Levante en territorio iraquí es parte de la estrategia tendiente a desmantelar Irak, aprobada por el Senado estadounidense en 2007 y como resultado de una propuesta de… Joe Biden. Si lo que se dice en Washington fuese cierto –que la ofensiva iraquí del Emirato Islámico en Irak y el Levante (EIIL, también conocido en árabe como Daesh) realmente sorprendió a Estados Unidos–, el presidente Obama tendría que destituir de inmediato a todos los dirigentes de la United States Intelligence Community, a la que pertenecen la CIA y las numerosas agencias federales que se dedican al espionaje y a la ejecución de operaciones secretas estadounidenses a escala mundial.

Leer más

Un Rey, a descubierto

En coche descubierto por las calles de Madrid. El rey Felipe VI quiere contacto con los ciudadanos, no se esconde y busca la cercanía con aquellos españoles que valoran el trabajo realizado por la Corona en el progreso y la democracia de España y, sobre todo, con los desafectos que han perdido la confianza en la jefatura del Estado por el caso Urdangarin, tan desafortunado como lesivo para la institución. Es cierto que este traspié en la familia real coincide con una situación cargada de corrupciones inaceptables que afectan tanto al PP como al PSOE y que contaminan la credibilidad de las instituciones democráticas. El discurso de Felipe VI en el Congreso, en el acto de su proclamación como Rey de España, ha sido impecable, magnífico podríamos decir porque ha respondido a todas las exigencias que se podían plantear desde cualquier posición política y sin rebasar los límites que impone la Constitución a las competencias del Rey. Parados, nacionalistas, cabreados, incrédulos y todo aquel que no rechazara el discurso antes de escucharlo tienen argumentos para pensar. Las líneas de pensamiento, convicciones democráticas, problemas e inquietudes generales se han plasmado en un discurso pronunciado con soltura, firmeza, convicción y solvencia para transmitir una clara sensación de capacidad y compromiso con la renovación que necesita la clase dirigente de España.

Leer más

Felipe VI

España amanece con un Rey nuevo, Felipe VI. Una nueva generación llega a la Jefatura del Estado estrenando el método de la abdicación de Juan Carlos I. No tenemos ninguna de duda del éxito del reinado del hijo que tendrá que hacerse un hueco en la historia creando su propia personalidad y forma de ejercer su responsabilidad, como tampoco de los logros de 39 años del padre que hemos rememorado durante estos días, desde el anuncio de la abdicación. El mayor reto al que se enfrenta Felipe VI es recuperar buena parte de la imagen perdida por el caso Urdangarin que no debe condicionar sus pasos firmes en el trono. Los tribunales están en la recta final, parece y de una vez por todas, de un proceso que debe esclarecer cualquier comportamiento delictivo y castigarlo como si se tratara de cualquier ciudadano español. Tampoco debe sufrir penalizaciones añadidas por ser de la familia real. Pero una cuestión está clara, debe ser el principio de una manera rotunda de acabar con las tentaciones de comportamientos ilícitos a la sombra del poder. Y esto no se refiere únicamente al cuñado del nuevo Rey, implica muy directamente a toda la clase política que debe zanjar sin medias tintas cualquier caso de corrupción y penalizar duramente acciones que traicionen la confianza de los ciudadanos en sus representantes. Hay que acabar con el “y tú más” para empezar a limpiar a fondo una vida política que necesita urgentemente de una regeneración para que buena parte de los españoles vuelva a confiar en aquellos que, principalmente, por vocación o por interés deciden dedicarse a la política que sirve para solucionar los problemas de los ciudadanos. Hacemos esta disquisición porque la llegada al trono de Felipe VI coincide con una situación política nueva, con el bipartidismo cuestionado por los resultados de las últimas elecciones donde opciones poco claras han conseguido un apoyo considerable. Y va a ser inevitable que la valoración que pueda ir logrando el nuevo monarca dependa en alguna medida de la percepción que tenga la gente sobre la acción política y de los políticos en cuanto a cuestiones tan trascendentes como la crisis de Cataluña y del modelo autonómico, la lucha contra la corrupción y la necesidad de acabar cuanto antes con los millones de parados que suponen el desafío inmediato, urgente e ineludible de cualquier acción de gobierno y de oposición, sea en el ámbito nacional, autonómico o local.

Leer más

Un Rey para la esperanza y la concordia

Son contadas las ocasiones en que todo un país es consciente de asistir a un acontecimiento de envergadura histórica. Y son menos aún los grandes momentos que se viven con la normalidad y estabilidad institucional con que los españoles estamos viviendo estos días que siempre vamos a conservar, de modo privilegiado, en la memoria. Si la proclamación de Felipe VI, tras la abdicación de Juan Carlos I, es motivo de alegría para todos los españoles, resulta también de justicia felicitarnos por la madurez y la transparencia con que ha culminado el proceso sucesorio. No en vano, el automatismo en la sucesión a la Corona manda un mensaje de ejemplaridad dentro y fuera de nuestras fronteras: el de un país con unas instituciones dotadas de solidez y capacidad de respuesta y el de unos ciudadanos que apostamos por la estabilidad de nuestra democracia y por la vigencia de los símbolos que nos representan y hermanan. Con el ascenso al trono de Felipe VI los españoles estamos reafirmando la probada capacidad de nuestra Constitución para garantizar una convivencia en paz, libertad y progreso, y dar cauce a un proyecto común e integrador para España.

Leer más

Nuevos tiempos en España

Vivimos un momento nuevo en España donde la renovación de las nuevas generaciones se abre el lógico camino para afrontar los desafíos que tiene por delante una sociedad como la española, encuadrada en una Europa decadente pero con una enorme proyección en América Latina, África y el mundo árabe. Se avecinan tiempos mejores gracias al esfuerzo y al trabajo de todos los ciudadanos guiados por una Monarquía Parlamentaria que ha hecho posible una complicada transición democrática y por una clase política, con luces y sombras en todos los partidos, que navega desde hace tiempo por las procelosas aguas de una crisis económica y financiera que ha puesto al descubierto parte de sus carencias, sus egoísmos, sus corrupciones y muchas incapacidades creando una preocupante desafección entre los ciudadanos. Sin embargo, asistimos a un cambio en la Jefatura del Estado con total garantía de futuro, estabilidad, compromiso, preparación y dedicación a la tarea que confiere la Constitución al nuevo Rey Felipe VI y que debe tener un fiel y eficaz apoyo en los partidos políticos para superar los graves problemas que sufre España desde hace demasiados años y, lo que puede ser más inquietante, los retos que se plantean desde posiciones partidistas y personales, sin tener en cuenta los intereses de todos.

Leer más

¿Monarquía o República? “El modelo español” se desploma…

Al margen del debate público y de las guerrillas políticas entre conservadores y republicanos sobre el modelo de Estado en España, pocos españoles saben que la figura del rey Juan Carlos de Borbón representaba para toda una generación de ciudadanos en los países árabes y del norte de África, sobre todo en países con tradición monárquica como Marruecos, todo un ejemplo, un modelo a seguir y hasta una aspiración al cambio voluntario y valiente de las estructuras autoritarias, militares y de servicios de seguridad todopoderosos, a la instauración del Estado de derecho y de las libertades. Por su papel relevante en la transición política hacia un modelo democrático pactado entre partidos, facciones y grupos enfrentados en una guerra fratricida, el rey Juan Carlos encarnaba el pilar central de un difícil equilibrio político en un país que acababa de salir de la dictadura y un pueblo malherido después de una de las peores guerras civiles en la historia contemporánea. La España de los años 70 y 80 y la monarquía española representaban para muchos países – a pesar de la memoria sesgada y de las muchas asignaturas pendientes de la transición democrática - un ejemplo de cómo pasar página y caminar desde el absolutismo más salvaje que reinaba en muchos países del Tercer Mundo hacia una democracia incipiente.

Leer más

BCN, la logística y el Mediterráneo

Barcelona, por su situación geográfica, sus capacidades e infraestructuras, podría consolidarse como la referencia del sector logístico y de transporte del Mediterráneo. Pero debe prepararse ante los retos que se avecinan. La apuesta por las infraestructuras debe seguir siendo prioritaria, especialmente el corredor mediterráneo y la creación de redes y servicios logísticos de mayor eficiencia. Transformar Barcelona en un centro logístico para el Mediterráneo representa una alternativa: un híbrido que reduce la tensión entre la integración global y la capacidad de respuesta local. Tanto las organizaciones internacionales y regionales como las grandes multinacionales pueden seleccionar la ciudad como sede, plataforma o base natural para cubrir o ampliar su expansión en mercados vecinos y como centro de enlace para toda la región mediterránea. Barcelona es el primer centro logístico del Mediterráneo. Su carta de presentación no podría ser mejor. Es única y diferente de otros enclaves, dispone en un reducido espacio de un gran puerto, tanto para mercancías como para pasajeros y cruceros -y la zona de actividades logísticas es la más importante del sur de Europa-, un moderno aeropuerto internacional, la Zona Franca, Mercabarna, varios polígonos industriales y el Salón Internacional de la Logística, una feria líder del sector en el sur de Europa y el Mediterráneo. Esta oferta de infraestructuras dota a Barcelona de una oportunidad única para ser más competitiva y liderar la logística regional. A pesar de los difíciles momentos económicos que vivimos, la mejora de la logística debe ser una prioridad, porque es necesaria para recuperar y mejorar la economía. Además, tanto en el Mediterráneo como a escala mundial el transporte y la logística afectan al precio y la disponibilidad local de alimentos y productos.

Leer más

Más brutal que Al Qaeda

Sí, existe. Hasta los dirigentes y doctrinarios de Al Qaeda lo corroboran. Se trata del terrorismo que practica otra organización de la misma ideología yihadista, el denominado Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL), como parte fundamental de su repertorio de violencia insurgente tanto en Irak como en Siria. Un terrorismo que, además de atentados suicidas por lo común muy letales, incluye frecuentes decapitaciones en público o crucifixiones, a menudo divulgadas mediante Internet, de quienes el EIIL considera infieles o herejes. En su inmensa mayoría, aunque no sólo, las miles y miles de víctimas mortales ocasionadas ya por este terrorismo son civiles musulmanes adscritos a confesiones que el EIIL no admite como islámicas o que no se conducen según los patrones rigoristas de comportamiento social exigidos por esa organización yihadista. Esas y otras expresiones de terrorismo características del EIIL derivan de las que otrora fueron propias de su entidad precursora, es decir, Al Qaeda en Mesopotamia bajo el liderazgo de Abu Musab al Zarqaui. Esta extensión de Al Qaeda en Irak, constituida como tal en 2004, empezó a utilizar el apelativo de Estado Islámico de Irak (EII) en 2006 y el actual de Estado Islámico de Irak y el Levante en abril de 2013, tras haber ampliado su ámbito operativo al contiguo territorio de Siria. Por su particular brutalidad y las colectividades locales a que principalmente afecta, la violencia terrorista del EIIL puede ser útil a corto plazo para ejercer un control efectivo sobre las mismas, pero a medio y largo plazo puede dificultar cuando no imposibilitar la legitimación a que aspira cualquier entidad yihadista en el seno de su población de referencia.

Leer más

Rey, sin complejos

Entre los muchos problemas que sufrimos los españoles cabe destacar que parece que el que más chilla y más ruido hace, lleva razón. Sin duda, hay que protestar todo lo que se pueda ante las injusticias, manifestarse para defender los propios derechos e intereses y reivindicar todo aquello que sea lógico e, insisto, evite injusticias. Otra cuestión es pensar o imponer que las protestas de unos cuantos miles de ciudadanos implican o representan a la gran mayoría. Craso error que padecen sociedades árabes o ucraniana, por citar ejemplos recientes. El respeto que merecen las minorías y su derecho constitucional a manifestarse no debe interpretarse como una expresión rotunda de la voluntad de la mayoría de la sociedad. Por supuesto que hay que tener en cuenta el termómetro de la calle por muy instrumentalizado y politizado que esté en cualquier sentido, pero de ahí a crear un estado de opinión en contra o a favor de una determinada institución o programa político o económico o social debe ir un gran trecho. Uno de los criterios fundamentales en una sociedad democrática para definir la importancia, relevancia, trascendencia de cualquier iniciativa y, sobre todo, su índice de representatividad son los medios de comunicación y los periodistas verdaderamente profesionales.

Leer más

Páginas

Suscribirse a RSS - blogs