Pedro Canales

La noticia de la protesta que han efectuado varias decenas de alumnos del cuerpo de la “Gendarmería Nacional” creado hace años por el Frente Polisario como uno de los atributos del “Estado” que dirige Ibrahim Ghalien la zona desértica argelina de Tinduf, es seguida con atención por las cancillerías occidentales, principalmente las de los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU de quien depende el proceso de solución al conflicto que desde hace más de 40 años opone al Gobierno de Marruecos y al Frente Polisario que se disputan la soberanía de la ex colonia española del Sahara Occidental. 

Según la edición en árabe de la revista Futuro Saharaui, cercana al líder saharaui Mohamed Lamin Uld el Bouhali, han sido 38 los alumnos candidatos a gendarmes quienes se han manifestado ante el “ministerio de Defensa” saharaui que está en la localidad de los campos de refugiados de Tinduf, conocida como Rabouni. 

Los alumnos protestaban ante las pésimas condiciones de la Escuela militar 12 de Octubre, donde falta el agua, no hay electricidad y la alimentación es escasa. La manifestación en si misma es normal en cualquier lugar donde hay una Autoridad responsable de la organización y gestión de recursos públicos destinados a actividades económicas, sociales o políticas. Sin embargo, dado que se trata de alumnos militares, la protesta en cuestión adquiere un cariz preocupante para la dirección del movimiento independentista. 

El anterior dirigente del Frente Polisario que se mantuvo en el poder durante 40 años, Mohamed Abdelaziz, se propuso crear “una fuerza de elite” militar en la lucha del Frente contra Marruecos. Fue el cuerpo de Gendarmería nacional, que en sus inicios tuvo a 700 miembros uniformados, la mayoría de ellos habiendo recibido una formación de calidad en escuelas militares argelinas. 

Sin embargo, la crisis económica internacional que ha tenido como consecuencia una disminución drástica de los recursos financieros en manos del Polisario (reducción de las ayudas argelinas y disminución generalizada de los aportes internacionales de organizaciones afines al Frente Polisario), han obligado a la dirección del movimiento a reducir el número de soldados de élite a 120, según la citada revista Futuro Saharaui

Esta noticia coincide con un cierto distanciamiento entre las Autoridades argelinas y el Frente Polisario, como se ha mostrado con el juicio llevado a cabo en los tribunales de Mostaganem, contra 26 saharauis acusados de introducir fraudulentamente en Argelia vehículos nuevos procedentes de Europa y destinados a la venta. 

Los saharauis enjuiciados, sin embargo, disponían de papeles reglamentarios y permisos de importación debidamente cumplimentados por el “Gobierno de la Republica Saharaui” en Tinduf; papeles que no han sido reconocidos como legales por las autoridades judiciales argelinas. Lo que ha llevado a la citada revista, Futuro Saharaui, a interrogarse sobre si Argelia reconoce realmente al Gobierno de la RASD. Las relaciones entre Argel y Tinduf no dejan de ser ambiguas, habida cuenta además de que según las leyes argelinas está prohibido “exhibir banderas y emblemas del Polisario en territorio argelino”, lo que no deja de ser una contradicción ya que los campamentos de refugiados en Tinduf se encuentran situados en territorio argelino y por lo tanto sometidos a su jurisdicción.