Raúl Redondo

El presidente de Túnez, Beji Caid Essebsi, realiza un llamamiento claro a la conciliación y acercamiento entre el país tunecino y diversos países árabes de cara a la próxima cumbre de la Liga Árabe que el país tunecino albergará en marzo. Declaraciones del presidente de Túnez en una entrevista concedida a The Arab Weekly.

Se espera que Siria sea el centro de la discusión en este próximo encuentro. Caid Essebsi asegura que la cumbre podría ayudar a “unificar posturas en la mejor de las circunstancias” y que “nosotros no albergamos sentimientos negativos sobre Siria ni ningún otro. Permanecemos junto al consenso árabe y adoptaremos las resoluciones avaladas por la Liga Árabe”.

Caid Essebsi reconoce que está al tanto de las diferentes sensibilidades entre países árabes sobre diferentes asuntos y que Túnez no quiere tomar parte de esas sensibilidades. “Nosotros no interferiremos en alguno de los temas sensibles de la región del Golfo”, asevera. “Hemos invitado a todos. La cumbre tunecina será una cumbre para todos”. Falta por ver si Siria llega a formar parte de este todo. 

Libia siempre presente

Caid Essebsi apunta a Libia como un factor determinante en el entorno regional “para Túnez, Libia es muy importante e incluso vital”, porque “nosotros siempre decimos que Libia y Túnez son la misma población en dos países. Tenemos relaciones históricas especiales. Hubo efectos adversos en Túnez cuando el Estado colapsó en Libia. Nosotros, en Túnez, deseamos el retorno del Estado en Libia y estamos trabajando en esa dirección, pero debe ser un asunto libiotunecino, sin ninguna interferencia externa porque tal interferencia ha complicado la situación”, explica. 

“Hemos liderado una iniciativa tripartita con Egipto y Argelia para asegurarlo, la Organización de Naciones Unidas (ONU) está poniendo todo de su parte, pero no es suficiente porque la situación es todavía inestable”, argumenta. Caid Essebsi comentó a los europeos que “deben dejar a los libios encontrar por ellos mismos una solución con la ayuda de la ONU”.

“Túnez se vio afectada negativamente porque solía tener mucho comercio con Libia. Esto se vio afectado por la amenaza terrorista. A medida que la situación permanezca igual, terroristas tunecinos y no libios, vendrán desde allí. Por ejemplo, los tres mayores ataques terroristas en Túnez en 2015 tuvieron su origen desde Libia”, subraya.

Imagen de homenaje con flores en la playa donde se produjo uno de los atentados terroristas más graves en Túnez.

Influencia internacional en la península arábiga

Caid Essebsi expresa que muchos actores extranjeros estuvieron interviniendo en la región árabe. “Es cierto que hay un papel turco, al igual que los papeles jugados por algunos países árabes junto a los europeos”, indica. 

También puntualiza que la posición de EE.UU. está íntimamente ligada a la relación estadounidense con Israel. “EE.UU. es una superpotencia e interfiere en todo, pero, si América no abandona a Israel y no toma un papel neutro, la difícil situación permanecerá como está actualmente”, explica.

El presidente tunecino dice que sabe el papel que juega Rusia en la región. “Rusia se ha convertido en un actor principal. Hoy en día, EE.UU. y occidente están cooperando con Rusia para resolver los problemas de la región”, aclara.

Preguntado sobre el efecto de los proyectos perseguidos por las potencias regionales, tales como Irán o Turquía, Caid Essebsi afirma: “Hemos aspirado a que hubiese un proyecto árabe pero la crisis del Golfo afectó al mundo árabe y sus equilibrios. Por eso no queremos tomar una posición que se oponga o apoye una parte u otra”.

El movimiento Ennahda controla el Gobierno

Todo el mundo en Túnez sigue con atención los movimientos de Caid Essebsi ante los posibles movimientos políticos en el país. Nidaa Tounes, el partido que fundó él mismo en 2012 y con el que ganó las elecciones legislativas de 2014, encara retos y divisiones que lo han reducido al tercer lugar en el Parlamento. Ostentando ahora el liderazgo entre los bloques parlamentarios está el movimiento islamista Ennahda. Gracias a su disciplina interna y a las rupturas en el seno de Nidaa Tounes, el partido islamista tiene mayoría parlamentaria, incluso tras haber perdido las elecciones de 2014. Así, Ennahda controla la escena política tunecina. 

En opinión de Caid Essebsi: “Ennahda es el partido número uno y mantiene el liderazgo de la Asamblea del Pueblo, con 68 miembros. Ellos, sin excepción, votaron por el nuevo gobierno. Otros partidos también votaron por el nuevo gobierno, incluida la Coalición Nacional, compuesta por miembros disidentes de Nidaa Tounes. Ahora ostentan la mayoría con un total del 60% del parlamento”, comenta.

Existe una fuerte polémica en torno al movimiento Ennahda, en virtud de la cual existen rumores sobre el presunto “aparato secreto” que supone este grupo. Algunas fuentes hablan de un servicio de inteligencia separado al servicio de la organización internacional de los Hermanos Musulmanes, incluso con un brazo de seguridad armado con capacidades militares y de inteligencia. Por otro lado, otros actores hablan de Ennahda como una herramienta para reclutar yihadistas en Túnez y enviarlos a diferentes campos de batalla, incluidos Siria, Irak y Libia. 

Sobre este asunto también se pronuncia Caid Essebsi, explicando que desde su posición como presidente y teniendo en cuenta sus afiliaciones personales, él apoya la transparencia. “Esta transparencia requiere que, si hay detalles respaldados por evidencias documentadas, nosotros no dejaremos de revelarlas para salvaguardar la fase de transición en la que nos encontramos actualmente”, apunta.

“Debemos asegurar si Ennahda tiene un aparato secreto o no, este partido niega su existencia, pero muchos observadores políticos dicen lo contrario. Un país como Túnez que quiere que su revolución sea clara debe verificar si tal aparato existe o no. No podemos acusar sin pruebas”, concluye.

El presidente de Túnez, Beji Caid Essebsi, recibe a Haitham El-Zobaidi, editor The Arab Weekly y autor de la entrevista.