Atalayar

Pie de foto: Banca socialmente responsable. La oficina Store Vía Laietana, en Barcelona, apoya el proyecto La Bufanda de la Yaya, de la Fundación Amics de la Gent Gran, para luchar contra la soledad y la marginación de las personas mayores.

"Queremos estar presentes en cada territorio, cada comunidad, cada barrio. Porque cada persona merece nuestra atención, especialmente las más vulnerables”, explica el presidente de la Fundación, Isidro Fainé.

La Fundación Bancaria “la Caixa”, a través de las sucursales de CaixaBank, dedicó 43,6 millones de euros a apoyar proyectos sociales locales durante el año pasado. Esta acción social se destina a impulsar proyectos de pequeña envergadura, pero de gran calado en los territorios en los que opera el banco y completa los grandes programas que lleva a cabo La Caixa, primera fundación privada de España y una de las más importantes del mundo, con un presupuesto de 545 millones de euros en 2019.

Gracias a su capilaridad territorial, la red de oficinas de CaixaBank apoya a La Caixa en su labor social, detectando las necesidades locales y canalizando una parte de su inversión social. La colaboración entre ambas instituciones hace posible que miles de entidades y asociaciones puedan acceder cada año a las ayudas de La Caixa. En toda España, unas 9.500 entidades y más de 11.500 proyectos han recibido un impulso gracias al compromiso de las oficinas de CaixaBank con el tejido social de su entorno y al presupuesto que La Caixa reserva para estas iniciativas.

“Los empleados de CaixaBank tienen una estrecha relación con su entorno, con sus barrios y sus pueblos. Conocen a fondo los problemas más acuciantes y a las entidades sociales que trabajan para paliarlos. Por eso son un activo muy valioso para que la Obra Social La Caixa pueda llegar a rincones que de otra forma serían invisibles y mejorar la vida de miles de personas”, señala el presidente del banco, Jordi Gual.

“El fundador de La Caixa, Francesc Moragas, nos mostró hace más de 100 años que debemos estar allí donde haya alguien que nos necesite. Este compromiso nos ha impulsado a extender nuestros programas sociales por todo el territorio y a ser la primera fundación de España y una de las más importantes del mundo. Queremos estar presentes en cada territorio, cada comunidad, cada barrio. Porque cada persona merece nuestra atención, especialmente las más vulnerables”, explica el presidente de La Caixa, Isidro Fainé.

La inversión social se ha distribuido en función de las necesidades consideradas prioritarias por La Caixa. El 37% de los fondos se ha destinado a programas relacionados con enfermedades, discapacidad o adicciones. Un 30% del presupuesto se ha dedicado a entidades que luchan contra la pobreza. Los programas relacionados con inmigración y marginación social aglutinan un 12% de los fondos; y la inserción laboral supone el 5%. El 15% restante se ha dedicado a otras acciones como programas de cultura o educación (9%), actividades lúdicas para personas mayores o menores (6%), ciencia, medio ambiente e investigación (1%).

Pequeñas ayudas, grandes proyectos

Asociaciones como el Grupo de educadores de calle y trabajo con menores (Grec), de Palma de Mallorca, o Aspace en Salamanca, son ejemplos de entidades locales que han recibido parte de estas ayudas.

Con un importe aproximado de 9.000 euros propuesto por la oficina de CaixaBank ubicada en la Plaza París de Palma de Mallorca, Grec puede ofrecer manutención a personas que se reincorporan a la sociedad tras su paso por la cárcel, que no cuentan con familiares ni ningún tipo de arraigo y están afectados, además, por un transtorno mental y en algunos casos por una patología dual (trastorno y drogodependencia). Esta entidad, cuyos programas se caracterizan por la dureza de las situaciones que abordan, las acoge en su centro, las trata y las ayuda a incorporarse a la vida en sociedad.

En Salamanca, Aspace se dedica a atender las necesidades de las personas con parálisis cerebral y sus familias. Los 6.000 euros solicitados por la oficina Avenida de Mirat de esta ciudad, incrementados con una campaña de microdonativos desarrollada conjuntamente entre Aspace y CaixaBank que recaudó 3.600 euros más, se han destinado al equipamiento de la sala de fisioterapia del Centro Ocupacional y de Rehabilitación La Cantera, en el que se apoya a las personas afectadas por parálisis cerebral a través de actividades y terapias específicas. Se promueve que estas personas puedan superar los obstáculos derivados de su discapacidad y mejorar su calidad de vida, contribuyendo a su crecimiento personal e integración social.

La oficina Store Vía Laietana, en Barcelona, apoya a la Fundación Amics de la Gent Gran, una entidad que lucha contra la soledad y la marginación a las que quedan expuestas las personas mayores. A través de un donativo de 5.000 euros realizado por la oficina de CaixaBank, se ha podido colaborar con el proyecto La Bufanda de la Yaya, una iniciativa de participación intergeneracional dirigida a fomentar la sociabilización de las personas mayores que sufren esa soledad no deseada acompañada en ocasiones de un riesgo de exclusión social.

Banca socialmente responsable

CaixaBank posee una vocación profundamente social, y quiere consolidarse como una referencia en Banca Responsable. Tiene un compromiso con la inclusión financiera: es la única entidad financiera presente en el 100% de las poblaciones de más de 10.000 habitantes y en el 94% de las de más de 5.000.

Es también la única entidad que ofrece microcréditos a personas sin garantías ni avales, a través de MicroBank, para ayudarles a impulsar sus proyectos personales y profesionales. Mantiene un compromiso con la cultura financiera a través de múltiples iniciativas, para ayudar a que las personas tomen mejores decisiones en la gestión de su economía. Y el 46% de su plantilla participa en tareas de voluntariado durante las semanas sociales que organiza CaixaBank y en las múltiples acciones que propone la Asociación de Voluntarios de “la Caixa” durante todo el año.