Raúl Redondo

Pie de foto: Jugadores del Arsenal celebran la victoria en el campo del Valencia

Chelsea y Arsenal jugarán la final de la Europa League, la segunda competición europea, tras deshacerse de Eintracht de Frankfurt y Valencia respectivamente en la fase de semifinales. El equipo ‘blue’ superó en penaltis al equipo alemán después de haber empatado 1-1 en Stamford Bridge y el conjunto ‘gunner’ arrasó al combinado español tras superarlo en la vuelta en Mestalla por 2-4.

Tras esta ronda se da por primera vez el hecho histórico de que cuatro países de un mismo país jugarán las finales de las competiciones europeas auspiciadas por la UEFA en la misma temporada.

La final de la Champions League la jugarán Liverpool y Tottenham, tras unas remontadas excepcionales ante FC Barcelona y Ajax respectivamente, en lo que será una auténtica fiesta del fútbol inglés en el estadio Metropolitano de Madrid. Y, por otro lado, los dos equipos londinenses del Chelsea y el Arsenal protagonizarán la gran final de la Europa League en Bakú, Azerbayán, para completar el papel protagonista británico.

Curiosamente, en un año en el que se ha hablado tanto del ‘Brexit’ y de la salida de Reino Unido de la Unión Europea, los equipos ingleses triunfan por todo lo alto en el fútbol europeo. Dándose además la circunstancia anecdótica de que ninguno de los cuatro finalistas europeos de este año son los actuales campeones de la Premier League, honor que ostenta el Manchester City, que previsiblemente puede volver a ganar la competición esta temporada.

La Premier League (Primera División inglesa) es la liga de fútbol más potente económicamente hablando en la actualidad gracias a los grandes ingresos monetarios que otorgan los derechos televisivos y publicitarios adquiridos por los clubes ingleses. El fútbol inglés lleva ya varios años liderando el ránking de ingresos económicos, lo que ha permitido hacer grandes fichajes y elevar el nivel de calidad de los equipos, pero no ha sido hasta este año cuando de verdad han dado un golpe sobre la mesa en las competiciones europeas superando de verdad a sus competidores del resto de ligas europeas.

Tanto en la Champions League como en la Europa League, España había sido el gran dominador en los últimos años; sobre todo con el papel preponderante del Real Madrid, que había ganado cuatro de las últimas cinco ediciones de la Liga de Campeones (la otra la había conquistado el FC Barcelona). Mientras, en la Europa League, equipos como el Sevilla y el Atlético de Madrid habían copado en las últimas temporadas las victorias en las finales.

Cabe destacar que parte del éxito inglés es el abandono por parte de los equipos del tradicional estilo de juego británico que se llevaba en las islas, más físico y al pelotazo, para abrazar un fútbol más moderno. De hecho, los entrenadores de los equipos más punteros de Inglaterra, incluidos los que van a jugar las finales europeas esta temporada, son extranjeros. Así, nombres como los de Pep Guardiola, Jürgen Klopp, Mauricio Pochettino o Unai Emery han enriquecido el fútbol inglés con formas de jugar más modernas.

Todos estos aspectos han sumado para que ya, por fin, esta temporada haya significado el éxito rotundo de los equipos británicos de fútbol en las competiciones europeas de máximo nivel.