Paco Soto

Pie de foto: Colectivos feministas marroquíes se manifiestan contra las bodas con menores y en favor de la igualdad en la herencia.

Diversos colectivos pertenecientes al movimiento feminista marroquí se están movilizando para conseguir la igualdad entre hombres y mujeres en materia de herencia e impedir definitivamente las bodas con menores, Para alcanzar ambos retos, los colectivos feministas piden una revisión del Código de la Familia (Moudawana), que fue aprobado en los primeros años del reinado de Mohamed VI y significó un paso importante, pero insuficiente en la emancipación de la mujer marroquí.

Unas cuarenta asociaciones defensoras de los derechos de las mujeres y de los derechos humanos en general, además de actores de la sociedad civil, solicitan “la revisión global y profunda de todos los artículos del Código de la Familia, incluido el relativo a la sucesión sobre la base de los principios de igualdad y de no discriminación fundada sobre el sexo, la creencia y la situación familiar de los hijos, conforme a las disposiciones de la Constitución y de la Convención sobre la eliminación de toda forma de discriminación hacia las mujeres”.

El movimiento feminista quiere reformar un texto que “constituyó cuando su promulgación un paso importante a favor de los derechos humanos de las mujeres”, pero con el paso de los años ha demostrado que tiene muchas lagunas y no equipara la mujer al hombre en derechos y deberes. La reforma de la Constitución de 2011 significó un nuevo paso hacia la emancipación de la mujer marroquí, pero la falta de reformas de normas como el Código de la Familia frena el proceso.

Pie de foto: Chicas marroquíes de una asociación musulmana en España.

Las asociaciones consideran que el Código de la Familia no fue una ruptura definitiva con el pasado de opresión y humillación de la mujer marroquí en nombre de la religión musulmana, la cultura y los valores tradicionales. Estos colectivos piensan que es lamentable e injusto que todavía hoy en día no se hayan prohibido las bodas con adolescentes menores de edad, o que en caso de divorcio la mujer salga perdiendo en materia de sucesión y custodia de los hijos en ciertos casos.

Volver a la escuela

Khadija Rebbah, miembro de la Asociación Democrática de Mujeres de Marruecos (ADFM), explica a un medio local que en ciertas zonas muy atrasadas del norte del país “un gran número de chicas casadas al principio de su adolescencia expresan claramente su voluntad de romper con sus matrimonios y de volver a la escuela para continuar sus estudios, aunque tengan 16 o 17 años”. El actual Código de la Familia da poder al juez y a la familia de la chica para contraer matrimonio, aunque no lo desee.

El movimiento feminista pide por tanto la revisión profunda del Código de la Familia y adaptar las leyes al siglo XXI. En Marruecos, después de la independencia de 1956 y en los duros ‘años de plomo’ del reinado de Hasan II, cuando la represión era brutal y muchas veces sanguinaria, el movimiento feminista siempre estuvo presente pidiendo la igualdad entre hombres y mujeres. Han pasado muchos años, la situación política, económica y social del país ha mejorado notablemente, pero el movimiento feminista sigue presente, porque, como dice una activista, “los problemas siguen siendo muchos y graves, y todavía estamos muy lejos de haber alcanzado la igualdad entre sexos”.