Paco Soto

Pie de foto: Isaac Charia, controvertido abogado que acusó a Ilyas El Omari, jefe de la oposición, de conspirador antimonárquico.

La polémica provocada por las acusaciones de Isaac Charia, controvertido abogado defensor del líder de la revuelta rifeña que estalló hace más de un año, Nasser Zafzafi, podría disolverse como un azucarillo en el café. Charia culpó al secretario general del Partido de la Autenticidad y Modernidad (PAM) e influyente presidente de la Región Tánger-Tetuán-Alhucemas, Ilyas El Omari, se haberse puesto en contacto con Zafzafi y otros activistas para proponerles la organización de una conspiración para derrocar al Rey Mohamed VI y acabar con la integridad nacional del Reino de Marruecos. Charia hizo estas graves acusaciones durante el juicio contra el líder del ‘Hirak’ (movimiento de protesta rifeño) que se celebró la semana pasada en el Corte de Apelación de Casablanca. Otro letrado, el coordinador nacional del Partido Liberal Marroquí (PLM), Mohamed Ziane, político de madre española y ministro durante el reinado de Hasan II, confirmó las acusaciones de su colega de profesión y militante de partido. Estas extrañas revelaciones de Charia y Ziane estuvieron a punto de provocar un terremoto político en el país, y El Omari tuvo que desmentir las acusaciones y atribuirlas a una campaña de desprestigio de su persona urdida por sus adversarios.

Isaac Charia se da de baja

El Omari quiso dimitir el pasado verano del cargo de secretario general del PAM porque se sintió políticamente desautorizado por el Rey en la crisis del Rif. Hace unos días, abogados defensores de los detenidos del ‘Hirak’ y activistas rifeños pusieron en duda la veracidad de los propósitos de Charia. Presionado por todas partes, el polémico letrado anunció en su página de Facebook la “suspensión” de su participación en el Comité de Defensa de los Detenidos del ‘Hirak’, y justificó su decisión diciendo que su única voluntad era “preservar la unidad” de esta instancia. Según un abogado defensor de los represaliados rifeños, “las cosas no pueden quedar así. Charia ha mentido, o no ha dicho toda la verdad, y queremos saber los motivos. No puede ser que hace una semana acusara directamente a El Omari y a Zafzafi de querer conspirar contra el Rey y el país y ahora se retracte sin dar explicaciones”. Resulta llamativo que mientras Zafzafi fue interrogado por inspectores de la Brigada Nacional de la Policía Judicial (BNPJ) tras las declaraciones de Charia en la Corte de Apelación de Casablanca, El Omari no tuvo que declarar ni ante la Policía ni ante el juez. Todo parece indicar que las altas instancias del poder, empezando por el Rey, no se han creído el cuento de la conspiración antimonárquica. De todos modos, algunos observadores políticos consideran que “habrá que determinar los motivos que empujaron a Charia y Ziane a lanzar acusaciones tan graves. O se trata de una simple majadería de ambos letrados u obedece a un plan maquiavélico orquestado por poderes hostiles a El Omari que quieren defenestrarlo políticamente e incluso mandarlo a prisión. Algún día se sabrá. Tiempo al tiempo…

Pie de foto: El polémico Mohamed Ziane, abogado y líder del Partido Liberal Marroquí (PLM).

Congreso nacional

En este contexto de gran confusión y perplejidad entre políticos, analistas y ciudadanos de la calle, el PLM de Mohamed Ziane celebró su cuarto congreso nacional el pasado fin de semana. La polémica generada por Isaac Charia, que es militante del PLM, condicionó el cónclave de la formación. Tanto es así que Charia anunció su dimisión del partido del león, según informaron algunos medios. El partido de Mohamed Ziane se vio muy afectado por esta dimisión, hasta tal punto de que hubo algún conato de protesta interna entre algunos de los 320 congresistas, informó el medio arabófono ‘Al Aoual’. Se ha creado una fractura en el PLM entre seguidores de Ziane y de Charia, y este conflicto se manifestó abiertamente en el portal del partido, ‘El Hayat Daily’. Los partidarios de Ziane y Charia se acusaron mutuamente de ser los responsables de la crisis interna.

La incidencia del PLM en la vida política marroquí es menor y Ziane, que es un prototipo típico del majzén que desempeñó el cargo de ministro durante el régimen autocrático de Hasan II, no es un personaje público que goce de buena prensa. En el mejor de los casos, piensan muchos medios, analistas y políticos que Ziane es un personaje excéntrico que no quiere desaparecer del todo de la vida pública y por eso hace todo lo posible por llamar la atención. En el peor de los casos, se le acusa de ser un provocador al servicio de algún aparato represivo del Estado o de la corriente más conservadora del poder, que quiere evitar a toda costa que Marruecos concluya exitosamente su transición democrática. Siguiendo la máxima de Maquiavelo, Ziane es un firme partidario de cambiar algo para que todo siga igual.

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