Paco Soto

Pie de foto: El presidente Abdelaziz Bouteflika acude a votar en las elecciones locales.

El Frente de Liberación Nacional (FLN), partido que controla Argelia desde 1962, cuando el país consiguió la independencia, ganó las elecciones municipales y departamentales que se celebraron el 23 de noviembre. No hubo sorpresa de ningún tipo. El FLN, que cuenta con el respaldo del presidente de la República, Abdelaziz Bouteflika, fue el vencedor de los comicios, pero perdió poder respecto a las elecciones de 2012. En segundo posición se situó el Reagrupamiento Nacional Democrático (RND) del primer ministro y político de la máxima confianza del jefe del Estado, Ahmed Ouyahia. La abstención fue el tercer fenómeno destacable de la jornada electoral. Más del 50% de los argelinos con derecho a voto decidieron no acudir a las urnas. “¿Votar para qué? Si los que llegan al poder solo buscan enriquecerse, y nos toman al pelo”, declaró a una agencia de noticias extranjera Ahmed, un joven del barrio popular de Hussein Dey, en Argel.

“Las elecciones las organiza el poder corrupto y autoritario que sufrimos para que Europa se crea que hay democracia en Argelia. Son elecciones que solo sirven a los intereses de la casta dirigente”, lamentó Mohand Sifraoui, militante berberista de Tizi Ouzou, capital de la rebelde Gran Cabilia. Según datos oficiales, el FLN del presidente Bouteflika consiguió el 30,56% de las concejalías en las Asambleas Populares Comunales (APC, ayuntamientos) y el 35,48% de los puestos en las 48 Asambleas Populares de Wilayas (APW, asambleas departamentales o provinciales). La victoria del antiguo partido único se plasmó en 603 de los 1.541 municipios del país, anunció el ministro del Interior, Noureddine Beddoui, en Argel. No es un buen dato para el FLN, porque perdió unos 400 municipios sobre el millar que logró controlar en 2012.

Diversas fuerzas

El mejor aliado del FLN en el poder, el RND de Ouyahia, fue ganador de los comicios locales en 451 municipios, y consiguió 26,21% de las concejalías. El RND obtuvo un centenar de nuevos ayuntamientos respecto a las elecciones de hace cinco años y 26,3% de los puestos en las APW. Asimismo, el Frente El-Moustakbel, un partido nacionalista cercano al poder, fue ganador en 71 municipios. El izquierdista Frente de Fuerzas Socialistas (FFS) -histórico partido democrático opuesto al poder autoritario del FLN desde poco después de la independencia de 1962, creado y liderado por el difunto Hocine Aït Ahmed- alcanzó la victoria en 64 ayuntamientos. Por su parte, el Movimiento Popular Argelino (MPA), una fuerza bien relacionada con el sistema, ganó en 69 municipios. Los islamistas del Movimiento de la Sociedad por la Paz (MSP) fueron ganadores en 49 municipios y obtuvieron 157 puestos en las APW; y el berberista y laico Reagrupamiento por la Cultura y la Democracia (RCD), en 37. El trotskista Partido de los Trabajadores (PT) alcanzó 17 victorias locales. Grupos menores como El Fadjr el Djadid, PLJ, Nahda, Talaie Houriet, Ahd 54 e Infitah alcanzaron la victoria en 9, 8, 5, 4 y 2 corporaciones municipales, respectivamente.

Pie de foto: El ministro del Interior, Noureddine Beddoui, hace un llamamiento a la participación electoral.

Alta abstención

Los medios argelinos más oficialistas como la agencia APS destacaron la victoria del FLN, pero ocultaron o minimizaron el hecho de que este partido perdió poder, si comparamos los resultados electorales de 2017 con los de 2012. Además, el periodismo más comprometido con el poder restó importancia a la fuerte abstención. “Es un grave error, porque la abstención demuestra en buena medida no solo el desinterés de millones de argelinos hacia la clase política y sus montajes pseudo democráticos, sino también una firme oposición a cómo la oligarquía dominante gestiona los asuntos del país”, opinó el sociólogo Mustafá Hamchlani. El nivel de participación alcanzó apenas 46,93% en los comicios locales y 44,96% en los provinciales. Uno de cada dos electores decidió no depositar su papeleta en la urna. En 2012 la abstención fue muy parecida. El presidente Bouteflika acudió a votar en silla de ruedas y acompañado de sus dos hermanos, Nacer Bouteflika y Said Bouteflika, y sus dos sobrinos en el colegio Bachir El Ibrahimi del barrio de El Biar, en Argel. “Es un hombre muy debilitado, sentado en una silla de ruedas, la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante, la cara hinchada”, escribió en el diario ‘El Watan’ la periodista Salima Tlemçani. “No fue una jornada electoral alegre, los argelinos desconfían mayoritariamente de sus gobernantes; los que pueden se largan del país. Y los que se tienen que quedar no acuden a votar porque no creen que haya democracia”, comentó un periodista del diario ‘Liberté’ a un medio extranjero. El ministro del Interior calificó de “aceptables” los resultados electorales

Pie de foto: Smain Kouadria, dirigente del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT). 

Numerosas irregularidades

http://www.elwatan.com/img/trans.gifhttp://www.elwatan.com/img/trans.gifhttp://www.elwatan.com/img/trans.gifLa prensa denunció numerosas irregularidades en la jornada electoral: presiones para influenciar el voto de los ciudadanos por parte de candidatos y militantes de partidos en los propios colegios electorales, peleas, insultos entre adversarios, amenazas, saqueo de urnas, intentos de fraude… “Es una auténtica vergüenza. Un poder que dice ser democrático no debería tolerar estas prácticas, que desvirtúan la democracia”, señaló el sociólogo Mustafá Hamchlani. El titular de la cartera de Interior quitó importancia a estos lamentables incidentes, limitó sus consecuencias, y consideró que los comicios se llevaron a cabo en un ambiente de “total transparencia”. Después de que se celebraran los comicios, los militantes y simpatizantes de 12 organizaciones sindicales se manifestaron en Argel este sábado para exigir al Gobierno de Ouyahia el mantenimiento del poder adquisitivo de los trabajadores y la defensa de las libertades sindicales. Antes de que el jueves cerraran los colegios electorales, el ministro Noureddine Bedoui hizo un llamamiento a los ciudadanos para que acudieran masivamente a las urnas. Un alto funcionario del Ministerio del Interior negó categóricamente que la abstención beneficie al poder, como sostienen algunos partidos opositores. “Es una idea absurda defendida por gente irresponsable que no sabe lo que es gobernar. Gobernar un país inestable y con muchos problemas como Argelia no es fácil. Hemos cometido errores, evidentemente. Pero la democracia se va asentado poco a poco en nuestro país.  No hay vuelta atrás. Una fuerte participación electoral favorece la democracia y el Gobierno se felicita por ello”, puso de manifiesto dicho alto funcionario.

Poder versus ciudadanos

Por esto mismo, las autoridades decidieron prorrogar de una hora (de 19 horas a 20 horas) las elecciones en 45 de las 48 wilayas del país. Nuestro interlocutor en Interior también quiso relativizar los incidentes que ocurrieron con motivo de la cita electoral, y afirmó que “no cuestionan la transparencia del proceso”. Abundando en la misma línea, el presidente de la Alta Instancia Independiente de Vigilancia de Elecciones (HIISE), Abdelwahab Derbal, declaró a la APS que las irregularidades “no tuvieron ningún impacto en el desarrollo de las elecciones locales”. En algunas wilayas, como la de Boumerdes, la afluencia a las urnas fue notable. “Algunos electores piensan que tienen la ayuda de Dios, pero lo destacable es que vemos una perspectiva que da mayor dimensión ciudadana al acto de votar”, indicó un comentarista local. “He votado y pienso vigilar a los electos locales para que asuman sus responsabilidades”, declaró un elector de Tidjelabine. “No somos de ningún partido, pero nos hemos implicado en la campaña para apoyar una lista FFS”, dijo otro votante.

Más pesimista, un grupo de jóvenes consideró que “la política es un oficio de delincuentes”. En muchos cafés de Boumerdes había el jueves un ambiente festivo. Los clientes, todos ellos hombres, sorbían un café o un té mientras hablaban de política. La mayoría criticaba a los políticos, a los que tachaban de “ladrones” y “depredadores”. Según denunciaron ciudadanos de poblaciones como Zemomouri, Cap Djenat, Bordj Mnaiel, Corso, Boudouaou y Boumerdes, los candidatos siguieron haciendo campaña el día electoral y atacándose mutuamente. “Con la excepción de tres partidos que han presentado un programa, los demás se dedicaron a insultar a los rivales”, aseguró un elector de la wilaya de Boumerdes. Un elector de Zemomouri, padre de familia, explicó que “para la APC, muchos hemos votado al RND y para la APW al RCD”. Esto demuestra la complejidad de las elecciones locales, en las que algunos electores pueden votar como alcalde a un candidato conservador e integrado en el sistema político dominante y a un presidente de provincia berberista y crítico con el poder.

Pie de foto: Un padre votando con su hijo en un colegio electoral.

Los partidos reaccionan

Algunos partidos que concurrieron a los comicios no aceptaron la valoración positiva de los mismos del Ministerio del Interior y decidieron recurrir ante la HIISE para denunciar los “intentos de fraude”. Smain Kouadria, dirigente del izquierdista PT, reveló en su página de Facebook que había detectado varios “intentos de fraude” en poblaciones de la wilaya de Guelma; por ejemplo, en las presiones ejercidas sobre los electores por candidatos y militantes de partidos en los propios colegios y en el recuento de votos. Además, denunció “la mala organización” en colegios electorales de municipios como Ain Makhlouf, Oued Cheham y Bouchegouf. Por otra parte, un diputado del PT, Ramdhan Youcef Taâzibit, condenó en Facebook la agresión que sufrió el representante de su partido en el colegio electoral Sahraoui, en el municipio de El Mouradia, por parte del cabeza de lista del FLN. Según el diputado, la Policía no quiso registrar la denuncia de la víctima.

Enfado popular

Algunos observadores locales contaron que en algunos colegios electorales los candidatos siguieron en campaña, aunque la ley lo prohíba. Es el caso del colegio electoral Ali Boudehar, en el municipio de Si Mustafá, donde, según unos votantes, “reinaba la anarquía”. Fuera del recinto electoral, un grupo de jóvenes se dedicó a distribuir panfletos a favor de la lista del grupo TAJ sin que la Policía, presente en el lugar, interviniera. En una ciudad, grupos de ciudadanos enfadados ocuparon los colegios electorales para protestar por el apoyo brindado por la administración local a la lista del RND encabezada por el periodista de la cadena 3 de la radio pública Djamel Benamara. Hubo también problemas en muchas poblaciones de la Cabilia y otras regiones del país, y algunos colegios electorales fueron saqueados por ciudadanos descontentos con el desarrollo de la votación. Medios como el diario ‘El Watan’ y el digital ‘maghrebemergent.com’ elaboraron largas listas de incidentes e irregularidades el día electoral.

En Argel, en el colegio Mohamed Rouizi de los Annassers, en el barrio de Kouba, que en la década de los noventa fue un feudo de los islamistas del FIS, poca gente fue a votar. “¿Votar para qué? Aquí mandan los mismos desde siempre”, se quejó un viejo simpatizante del islamismo. Una militante del RND intentó convencer a las pocas personas que acudían a votar que la alternativa que plantea el partido de Ahmed Ouyahia es la mejor para Argelia. La mayoría de los escasos votantes que acudieron a las urnas eran personas mayores. Los jóvenes no creen en las elecciones y sueñan con abandonar el país. Según relató el diario ‘Liberté’, también en Argel, en el popular y muy degradado barrio de Bab El Oued, donde en las últimas décadas las inundaciones han matado a centenares de personas, los electores eran escasos en los colegios. Redouane, un joven estudiante criticó que los partidos “hayan hecho campaña sin presentar programas precisos”. “Parece que se burlen de nosotros. Prefiero abstenerme”, insistió otro joven, Yacine. En Setif, un diputado del islamista MSP denunció irregularidades en la presentación de las listas en los colegios de la wilaya. 

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