The Diplomat

Pie de foto: Navantia

El Gobierno se ha propuesto solventar el problema creado por la reciente decisión del Ministerio de Defensa de cancelar la venta de 400 bombas de precisión a Riad y aseguró ayer que no tiene ninguna intención de “poner en riesgo” el contrato para la venta de cinco corbetas modelo Avante 2200 a Arabia Saudí y que su “prioridad” es garantizar los puestos de trabajo en los astilleros de Navantia en la bahía de Cádiz.

“Hasta donde yo sé, la fabricación, funcionamiento y vigencia del contrato siguen en marcha”, afirmó la secretaria de Estado de Comercio, Xiana Méndez, durante una comparecencia ante la Comisión de Defensa del Congreso dedicada al informe sobre exportación de armas en 2017. El empleo en los astilleros de Cádiz, prosiguió, es un asunto “prioritario” para el Gobierno, que, por tanto, “no va a poner en riesgo” la operación.

Según Méndez, España cuenta con uno de los sistemas de control “más exhaustivos del mundo” sobre exportaciones de armas a zonas en conflicto y el Gobierno tiene la intención de crear, mediante decreto ley, un nuevo sistema de control de venta de armas que afectará tanto a la exportación como al uso efectivo de ellas.

El astillero de Navantia de San Fernando (Cádiz) se ha comprometido a construir cinco corbetas para Arabia Saudí por un importe de 1.813 millones de euros, lo que permitirá crear 6.000 puestos de trabajo directos e indirectos, durante cinco años. Más de 1.100 serán empleados directos de la compañía, más de 1.800 pertenecerán a empresas auxiliares del grupo y unos 3.000 corresponderán a otros suministradores.

Más de mil trabajadores del astillero cortaron ayer el tráfico para mostrar su temor de que Riad decida revocar la compra de las corbetas en represalia por la decisión del Ministerio de Defensa de iniciar los trámites para dejar de vender 400 bombas a Arabia Saudí.

La secretaria de Comercio asegura que el contrato “sigue en marcha” y Celaá espera una solución entre las partes

Arabia Saudí es el quinto mayor comprador de material militar español y de doble uso, con una inversión de 270 millones de euros sólo en 2017, el 6,2 % del total de las exportaciones militares de España, según los datos de la Secretaría de Estado de Comercio

Por su parte, la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, aseguró ayer durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el Ejecutivo tiene la “firme determinación de mantener buenas relaciones con Arabia Saudí” y trabaja “para que la bahía de Cádiz siga con su carga de trabajo”. “Llegaremos a una resolución satisfactoria para todas las partes, pero los 6.000 trabajadores de la bahía de Cádiz pueden estar seguros de que el Gobierno está con ellos”, añadió.

Respecto a la posible rectificación en la decisión de paralizar la venta de armas a Arabia Saudí, Celaá precisó que este tema está en manos de la Junta Interministerial para el Comercio y Control del Material de Defensa y Tecnologías de Doble Uso (JIMDDU), el órgano encargado de dar el visto bueno a las exportaciones de este tipo de material.