Jorge López. Analista de XTB/diarioabierto.es

La OPEP trabaja para lograr un acuerdo, después de que Arabia Saudita planteara un mayor rendimiento y consecuentemente incrementar la oferta, vía subida de la producción. Por su parte Irán ha argumentado que no hay necesidad de ajustar las cuotas existentes y por lo tanto plantea seguir en el rango de producción actual.

Las probabilidades de que la OPEP llegue a un acuerdo de producción de petróleo aumentaron a medida que Irán se alejaba de la amenaza de vetar cualquier acuerdo que elevaría la producción y Arabia Saudita presentó un plan que agregaría unos 600.000 barriles diarios al mercado global.

El precio del crudo se ha visto condicionado la semana pasada ante las incertidumbres y diferentes posicionamientos de las partes, después de diferentes negociaciones en Viena el pasado miércoles, pero la razón prevaleció, después de varias reuniones.

Para impulsar la producción los diferentes ministros de la OPEP se reunieron en repetidas ocasiones, para idear un plan que aliviara la ansiedad consumidora debido a los altos precios en los que se sitúa el petróleo, que de no llevarlo a cabo y llevar adelante la propuesta iraní de veto de producción incentivaría el incremento de los precios.

Estas reuniones y conversaciones se celebraron en una gran conferencia internacional de energía a la que asistieron cientos de funcionarios, ejecutivos e inversores, que determinarán los precios del petróleo, las reservas de energía y las monedas de los países exportadores de petróleo en los próximos meses.

La propuesta de Arabia implica un cálculo complejo basado en cuánto ha reducido el grupo la producción más allá del objetivo inicial de 1,8 millones de barriles por día establecido en 2016, dijeron los funcionarios, Arabia Saudita y sus aliados estiman que los recortes totales ahora ascienden a 2,8 millones de barriles. El acuerdo vería un aumento en la producción de 1 millón de barriles por día para que el grupo vuelva al objetivo. Sin embargo, debido a que la mayoría de los países no pueden aumentar la producción, eso probablemente se traduzca en sólo 600.000 barriles que volverán al mercado, lo que supondría un aumento en la producción global de alrededor del 0.5 por ciento.

El complicado plan muestra la dificultad que tiene Arabia Saudita para cerrar la brecha entre Rusia que ha presionado para un aumento de cuota aún mayor de 1,5 millones de barriles por día, que ha impulsado un incremento mayor. La propuesta se encuentra con dificultades ante la resistencia de los países más hawkish en el grupo, incluidos Venezuela y Argelia e Irán.

Irán y Venezuela no tienen la capacidad de aumentar su propia producción. Irán se enfrenta a restricciones en sus exportaciones de petróleo y la industria petrolera venezolana se está colapsando debido a años de mala administración y una crisis económica.

Cuando la OPEP y sus aliados, que incluyen a Rusia, Kazajstán y México, acordaron recortar la producción a fines de 2016, anunciaron una reducción de 1,8 millones de barriles por día. Pero los problemas en Venezuela, México y otras naciones significan que la reducción en mayo fue mucho mayor.

Los precios del petróleo subieron casi un 75 por ciento, tocando los 80 dólares el barril, después de que la OPEP y sus aliados acordaran recortar la producción a fines de 2016. En esta reunión también se ha hablado del impacto de las palabras de Trump debido a su retirada unilateral del acuerdo nuclear internacional.

La OPEP sigue mandado en el plano energético, y estaremos muy pendientes de los movimientos post reunión.