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Pie de foto: Fermín Cacho: "La clave es soñar y creer en lo que quieres" MADRID | EUROPA PRESS

España acumula un nuevo fracaso en los Mundiales de Atletismo de Londres debido a que los deportistas de élite no ganan lo suficiente como para que haya relevo generacional. Las becas ADO no basta. Los niños, empujados por sus padres, apuestan por el fútbol o el tenis, donde no hace falta ser el mejor para vivir de manera holgada.        

Te interesa saber: ¿Cuánto cobra un medallista olímpico?

¿Qué hace falta para que España vuelva a tener un campeón en atletismo como lo fue Fermín Cacho, Abel Antón o Martín Fiz hace ya más de dos décadas? La pregunta ronda estos días la cabeza de muchos de los profesionales o antiguos atletas que aman un deporte que requiere una vida espartana. Para ellos el futuro no es nada halagüeño. El principal problema es el dinero: las ayudas económicas. Así lo ven Abel Antón y Martín Fiz, campeones del mundo de maratón, y Miguel Ángel Mostaza, el principal representante de este país. Los tres realizan para Lainformacion.com su diagnóstico de la situación justo en el momento en el que la selección española acumula un nuevo fracaso en los mundiales de Londres.

La distancia, a niveles económicos, que separa a un atleta español de un futbolista es abismal. "Estamos a años luz", afirma Mostaza. Un campeón de España, con presencia internacional y que se clasifica para los Juegos Olímpicos, podría cobrar unos 40.000 euros por la beca ADO, las ayudas que se destinan a los deportistas que luchan por competir en la cita olímpica que se celebra cada cuatro años. Solo los mejores, como es el caso de Mireia Belmonte, reciben la cuantía máxima, 60.000 euros. A esta cantidad hay que sumar los ingresos que consigan por su carrera deportiva, tanto si forman parte de algún club como si ganan carreras, y los esponsors. Lo máximo es ganar un oro olímpico. Los trece afortunados que lo consiguieron en Río de Janeiro hace un año recibieron 90.000 euros. Si ganaron la plata, 48.000 y los que se llevaron el bronce, 30.000. 

"Los niños quieren jugar al futbol como primera opción y al atletismo llegan los que no valen", lamenta Abel Antón

La suma, en cualquier caso, es infinitamente inferior al salario que podría obtener un jugador de Segunda División. A ello hay que sumar la "vida espartana" que ha de llevar cualquier atleta de élite, afirma Mostaza. "Es evidente que el aspecto económico es lo que más aleja a los jóvenes del atletismo", añade Martín Fiz, que recuerda que en su día fue "la pasión por este deporte" lo que le hizo apostar todo a que llegaría a lo más alto. "Ahora los chavales quieren saber antes cuánto van a cobrar", puntualiza el vitoriano.

"Los niños quieren jugar al futbol como primera opción y al atletismo llegan los que no valen; ya si juegas en Segunda División puedes vivir muy bien, sin embargo, en atletismo tienes que ser de los mejores a nivel mundial", señala Abel Antón, que ahora dirige dos tiendas de ropa deportiva en Soria. "Las nuevas generaciones, impulsados por sus padres, se apuntan antes a fútbol o al tenis porque allí están sus ídolos y se gana mucho dinero", añade del soriano.

Apenas 13 empresas colaboraron con el plan ADO para Río 2016. En Barcelona 92 fueron 22

¿Cómo se fabricaron a los campeones de Barcelona 92?

Cuando España conoció en 1986 que iba a organizar los Juegos Olímpicos de Barcelona, el Gobierno socialista de Felipe González se concienció de que se encontraba ante la gran oportunidad de demostrar que el deporte nacional podía codearse con los todopoderosos estadounidenses o soviéticos. Inmediatamente se vio la necesidad de invertir económicamente y se crearon las becas ADO. En aquel año, los agraciados recibieron 3,5 millones de pesetas. 

Según relata Olga Martín en el libro 'Barcelona 92: 25 años del gran cambio en el deporte español', en el programa ADO se decidió involucrar a empresas para impulsar el desarrollo de nuestros deportivas. Hasta 22 compañías colaboraron económicamente para formar a nuestros deportistas. Fue así cómo, con un buen trabajo deportivo y constancia, se consiguió que Fermín Cacho ganara la medalla de oro en el 1.500 en el estado de Montjuic.

Pie de foto: Abel Antón, campeón del mundo de Maratón.

La cuantía del programa ADO, sin embargo, ha menguado considerablemente desde Barcelona 92. En los Juegos de Río ese plan se ha situado en 35 millones de euros, frente a los 75 millones de hace 25 años. Es menos de la mitad. Además, solo 13 empresas colaboraron en la olimpiada brasileña. Para Tokio 2020 se espera sumar en torno a 15 compañías colaboradoras.

La carrera profesional

Otro de los problemas al que se enfrentan los atletas es que su carrera deportiva es limitada. Más allá de los 30 años pocos pueden rendir al más alto nivel, de forma que tienen que apostarlo todo en los años donde se juegan su futuro profesional. "Antes solo nos dedicábamos a correr, pero ahora hay que estudiar, trabajar o prepararse una oposición antes de centrarse en la alta competición", afirma Martín Fiz lamentando que "muchos campeones de España luego no tienen muchas oportunidades laborales".

Para el vitoriano lo ideal sería potenciar las becas de estudios, no solo económicamente, sino también para que los grandes atletas tengan después algunas facilidades para acceder a un mundo laboral que necesitan para poder vivir después de retirarse. 

Pie de foto: Martín Fiz, gestiona una tienda de deportes en Vitoria. HUELVA | EUROPA PRESS

"Si no nos concienciamos todos -atletas y sociedad- va a ser muy difícil tener un nuevo Fermín Cacho", sentencia Mostaza. "Es importante que se vea el atletismo por televisión y que los periodistas lo mencionéis", añade Abel Antón con cierta resignación.

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