José María Bartol Espinosa

Entraba en los restaurantes con una capa de armiño empuñando un cetro, ¡saludad al rey!  gritaba. Con 18 años había ganado el oro en la Olimpiada de Roma-60. Tras 18 combates invicto subió al cuadrilátero de Londres con una corona sobre la cabeza, usaba las provocaciones para ocasionar ventaja sobre el oponente pero el británico Henry Cooper lo derrumbó de un soberbio gancho en el 4° asalto. Ángelo Dundee -el mánager más listo del mundo- ganó tiempo con una treta diciendo que el guante estaba cortado. En el 5° asalto, Alí machacó a Cooper, era el 18 de Junio del 63.

    “En el 4° asalto te dejaré nocaut “ había amenazado al veteranísimo Archie Moore,  tenía 20 años y 19 combates invictos la mayoría por ko técnico, y así fue. El mundo del boxeo empezaba a tomarse en serio aquel joven negro y guapo que era una perla mediática cual autentico showman, símbolo de una América fanfarrona con más energía que clase.

    Axioma: no hay hombre sin hombres. Pero es en el deporte del boxeo donde más se aprecia qué la grandeza de un púgil la crea la valía de sus contrarios. Classius Marcellus Clay había nacido en Louisville en 1942 y fue nombrado aspirante a la corona mundial que poseía Sony Liston.         El combate se celebraría el 24 de Febrero del 64 en Miami Beach. El campeón era un analfabeto que solo conocía el valor de los billetes de dólar, había sido presidiario por bandido y ladrón en San Luis, tenia 25 hermanos y fue la mafia carcelaria la que lo proyectó al boxeo, el 25-09-62 había fulminado a Floyd Patterson haciéndose campeón mientras sus mentores se alojaban en Alcatraz, era un hombre feroz y salvaje que intimidaba con la mirada, pero  Clay lo ofuscó riéndose de él, le llamaba oso grande, tonto y feo, oso horrible, llego a insultarle tanto que fue multado por “conducta inapropiada”, los periodistas le acusaron de lenguaraz, Dijo en la víspera, “flotaré como una mariposa y picaré como una abeja”. Golpeo sin piedad a Liston hasta el nocaut mediante una terrible contra al comienzo del 7° asalto. “tráguense sus palabras, soy el mejor…soy el mejor, el mas grande”. Al día siguiente se hizo llamar Muhammand Alí, comenzaba la leyenda de “El más grande”.

    El 14 de septiembre del 64, la Asociación Mundial de Boxeo le despojó del cetro por pactar la revancha contra Sonny Listón contra las reglas de la entidad.  Bajo un ambiente enrarecido por los medios, el combate se celebro el 25 de Mayo del 65 con la menor asistencia de público a un campeonato mundial del peso pesado, apenas 2.450 espectadores. Venció Alí con un polémico ko por los segundos mal contados, se le llamó “el golpe fantasma” , lo cierto es qué un Liston muy castigado no quería seguir el combate.

    Tres meses antes había sido asesinado Malcon-X , persona muy influyente en la vida y personalidad de Casiun Clay con el cual había roto la amistad poco antes. Malcon-X  había sido asesinado por “Nación de Islam” secta inversa al Ku-Kus-Klan cuyo líder Elijah Mohammad había enmarañado el cerebro del campeón, esa ligazón con los negros musulmanes de Ameéica molestaba sobremanera a los organismos boxísticos y al resto de la afición al mundo del pugilato. No solo habían convertido a la religión mahometana a Casius Clay sino que lo tenían hipnotizado utilizando su nuevo fanatismo para predicar la segregación racial.

    “Pertenezco a Alah, no a los EEUU” . En una cena con el alcalde de N.Y. le dijo cuando se fotografiaban juntos: “espero que seas conscientes del honor que ésto supone para ti” …Tras la sonrisa del político Lindsay, insistió: “no estoy bromeando… entonces, dame las gracias por el honor que te estoy concediendo”.

    Vivia en Miami Beach, asomaba por el gimnasio sobre las 13h, la hora de gimnasio costaba medio dólar pero si acudía Alí valía un dólar, había que llamarlo por el nuevo nombre que aparecía bordado en sus calzones, o bien chams de Campeón. Extendía la mano al saludar como si hubiese que besársela. En el gimnasio no quiso pagar los 20 dólares a su sparring Chip Johnson porque le noqueó en un descuido. Ángelo Dundee decía: “es muy bueno, solo puede ser derrotado por él mismo”.

    En Miami vivía en una casucha del barrio negro “controlado” por Sam Saxon, un consejero espiritual que los musulmanes negros le pusieron para espiar cuanto hacia y decía. Contractualmente -al principio- lo controlaba el grupo de 12 blancos de Louisville que le habían ingresado 50.000 dólares en el Banco cuando empezó su carrera profesional. Seis meses le duro un matrimonio con una bella modelo-por supuesto, de color- a quien prohibía fumar y pretendió aplicar la Sharia envolviéndola en ropas y exigiéndole la cultura halal en todos sus comportamientos.

    Recibía a los periodistas comiendo cualquier cosa, con preferencia sandia y eructando mientras hablaba sin pausa y a gritos en presencia de una docena de negros observadores silenciosos, “insulto a mis contrarios porque así se les va la cabeza y se vuelven más débiles y se derrumban… Solo Alah puede noquearme pero no lo hará …todavía no ha nacido el hombre capaz de derrotar a Muhammand Alí ….de niño siempre golpeaba con el puño, los dedos extendidos no sirven para nada… era la víspera de su segundo combate con el británico Henry Cooper a quien rompió la ceja en el 6° asalto ante 46.000 espectadores, record de taquilla entonces, había dicho: “después de 15 años, cuando tenga 40, me retiraré al campo a los 300 acres que tengo cerca de Chicago, compraré dos tractores y cultivaré coles y tomates y mil gallinas para vender huevos, ahora no soy rico pero entonces compraré un avión y una limusina en cada ciudad para que me reciba en el aeropuerto y un yate en Miami y una casa en la colina de los ángeles de 150.000 dólares… luego (más pragmático que musulmán) decía : “yo no quiero el paraíso en el cielo cuando sea viejo, sino en la tierra ahora que soy joven”.

    Muhamman Alí se había convertido en un activista de la causa negra, sentía adoración por el color de su piel,“ … “la gente solo debe casarse con gente de su misma raza, … que es eso de la integración?...!los blancos con los blancos! “ sentenciaba.

    En su convicción islámica, creía que el idioma ingles tenia 400 años y que Mahoma nació antes que Cristo. “nunca he leído un libro, solo los periódicos cuando hablan de mi… no me gustaba estudiar, nunca he escrito una carta, lo ordeno a mi secretaria…si quiero decir algo a alguien, le llamo por teléfono”.  En el colmo del delirio mahometano, decía haber aprendido muchas cosas nuevas gracias a Elijah al que quería más que a su madre… mas que a su madre? Le preguntaban, “Si, mucho más que a mi madre, porque mi madre es cristiana y Elijah Mohammad es musulmán y por él daría hasta mi vida y por mi madre no, os guste o no a vosotros los blancos”

    El 22 de noviembre del 65 se enfrenta a Floy Patersón, quien insistía en seguir llamándole Casius Clay, calentando el ambiente previo con una polémica religiosa pues Paterson era de familia católica. En el 12° asalto gana Ali por nocaut confirmando la mandíbula de cristal del gran estilista. “cual es mi nombre? Eh tonto, cual es mi nombre?”. Le voceaba ante las cámaras.

    En marzo del 66 antes de su segundo combate con Henry Cooper, se enfrenta a Chuvalo quien le hace sufrir durando los 15 asaltos.

    Un año después, justo el 22 de marzo del 67, Casius Clay & Mohammed Ali, es despojado de los títulos por negativa -en plena guerra de Vietnam- a ser militarizado, se declara objetor de conciencia y sus licencias son canceladas, tenia 29 victorias 22 de ellas por nocaup.

    “Me declararon inútil para el Ejercito porque no sabia resolver pruebas psicológicas sobre unas cuentas con las vacas…pero luego dijeron que estaba capacitadísimo para ir a morir a Vietnam que no sé ni siquiera donde está solo se que allí están los vietcong y que a mi los vietcong no me han hecho nada así que yo no quiero ir a combatir contra ellos con un fusil que dispara…pero no quiero ir a disparar un fusil para los EEUU, yo pertenezco a Alah que tiene pensado grandes cosas para mi”

    Las autoridades militares hicieron saber qué, en todas las pruebas psicológicas, Alí no había respondido ¡ni una sola pregunta!... Al prolongarse la guerra de Vietnam, la orden de reclutamiento revocó la suspensión vigente, alguien con mundanal y justo criterio insinuó qué,  si bien no era necesario pegar tiros, el campeón podría ser útil a la patria en la retaguardia pelando patatas (por ejemplo).

    A pesar de las payasadas histriónicas, había algo en aquel muchachote ignorante que inspiraba pureza, derrochaba bondad en su pasión , nobleza en sus preguntas cuando quería saber quién es (?),  de donde viene y por qué, cuales fueron sus raíces cortadas de cuajo. Gran parte de su personalidad invitaba a querer conocerle, a sincerarse con él y aclararle muchas cosas erróneas que los druidas de la secta Nación de Islam le habían imbuido con subjetivas e intolerantes interpretaciones coránicas. No estaban haciendo de Alí un buen musulmán sino un transgresor violento y fanático de poderosa influencia en la sociedad. Sin duda, aquellos activistas sabían muy bien lo que hacían.

    Tres años y medio más tarde, en 1970, Comisiones estatales consideraron la autorización para la vuelta de Mohamamm Alí a los rings, Dicen que hasta el medallista olímpico y gran campeón Joe Frazier, intercedió al Presidente Nixon para levantarle el castigo. Reapareció con el blanco Jerry Quarry en Atlanta al cual golpeo hasta el nocaut técnico en el tercer asalto. La afición quedó asombrada, sus cualidades boxísticas estaban intactas. En diciembre de ese mismo año demuestra su buena forma golpeando a Ringo Bonavena al que tiró tres veces, pero le duro los 15 asaltos.

    Por fin, el contrario más histórico en la leyenda de “El mas grande” :    Joe Frazier, representaba el establishment de la sociedad norteamericana, dos años más joven que Alí, también había sido oro en la olimpiada de Tokio-64, le llamaban Smoking Joe, era un campesino que durante 6 años se entrenó golpeando un saco lleno de trapos, mazorcas, matojos y ladrillos con una media de su madre envuelta en las manos. Alí como de costumbre calentaba el ambiente llamándole de todo, gorila, feo, lento, estúpido…

    El 8 de marzo del 71, Joe Frazier, quien era campeón del mundo desde febrero del 70 con 21 combates victoriosos, casi todos por ko. Estaba por delante en las apuestas del que se llamó el combate del siglo. ¡quien mejor que él!... Frazier machacó a Alí en el legendario Madison Square Garden de Nueva York a lo largo de 15 asaltos ganando por decisión unánime. Aquella derrota acabó con el invicto excampeón al tiempo que nacía una revalidad furiosa, una enemistad amarga y salvaje, un odio mutuo que nos conduciría a dos nuevos enfrentamientos. Ali reconoció no haberse entrenado suficiente, se llevaron 2,5 mll de dólares cada uno y vieron el combate 300 millones de personas lo que constituía un record en su tiempo.

    Con la mandiíula fracturada y negándose al abandono fue derrotado por Ken Norton el 31 de marzo del 73, era su segunda derrota profesional pero sirvió para que todo el mundo supiera que Ali además de fanfarrón era todo coraje y capacidad de sufrimiento, incluso la decisión de los jueces fue dividida. Solo seis meses más tarde Ali recuperó el trono también sin decisión unánime.

    En el 74, sin corona en juego porque el campeón por entonces era un gigante llamado Fóreman, Alí venció a los puntos en 12 asaltos a su eterno enemigo, en la previa y delante de las cámaras de televisión sus insultos acabaron con la paciencia del introvertido, lacónico y disciplinado Frazier llegando a las manos en el Estudio de TV. Aquella victoria le convertía oficialmente en el retador de Foreman.

    Todo aquedaba visto para sentencia en un tercer y definitivo combate en Manila, organizado por el mismísimo presidente del país, Ferdinand Marcos. Alí estaba encantado porque Manila rimaba con gorila y así hacia versos metiéndose con su odiado rival, además acudía como campeón pues el 30 de octubre del 74 en Kinsasa, Zaire y organizado por el también presidente del país, Mobutu Sese Seco, ante 60.000 espectadores en un grandioso evento que inauguraba la época de la globalización en las telecomunicaciones, Ali había noqueado a Foreman en el 8° asalto con un poco de suerte tras un combate igualado.  El Campeón acudía invicto con 8 peleas donde los contrarios nunca pasaron del segundo asalto, jamás pensó perder la corona tan rápido y con Alí precisamente.

    ¡Al fin! Llegaba el desempate Frazier & Mohamed Alí. Era necesario que se viera en todo el mundo pero especialmente en los EEUU.  Haciendo malabarismos con los horarios se llegó al combate más grandioso que ha existido en la historia del boxeo mundial, el tercer enfrentamiento entre Mohamam Ali el Campeón y Joe Frazier aspirante a la corona. El escritor Norman Mailer, gran aficionado dijo: “Frazier es doble de negro y la mitad de guapo que Ali” … Aquello fue lo nunca visto sobre un cuadrilátero, 14 asaltos a puñetazo limpio, con toda la gama y repertorio de golpes… ¡¡!ganar o morir!!  Joe quedó ciego en el penúltimo asalto, su entrenador le agarro e impidió que saliera al centro del ring para concluir la pelea. Pasados los años Ali reconoció que nunca había sufrido tanto en el cuadrilátero : “yo no hubiera sido nadie sin él, pero… qué hubiese sido él sin mi?”.

    Tras el cruel y feroz combate:  “ Joe Frazier, lo diré al mundo ahora mismo, sacaste lo mejor de mi, eres un hombre increíble, que Dios te bendiga” … algo más tarde con la euforia los sentimientos y la emoción más controlada, añadía : “Joe es el mejor boxeador de todos los tiempos,… después de mi”.

    Cuando esto ocurría durante la década de los sesenta y comienzo de los setenta, España disponía de una poderosa Federación de Boxeo con grandes campeones y multitud de veladas en todas las capitales. El noble arte, como así es conocido el arte de las doce cuerdas, era después del futbol el deporte que más afición arrastraba y más noticias generaba en los medios del sector. Poseíamos grandes campeones de Europa y del Mundo, una literatura romántica nos decía que la mayoría de los gladiadores del ring empezaron dándoles puñetazos a la miseria para abrirse camino en la vida como si esto fuese una deshonra , una sociedad cada vez mas pusilánime renegaba del mundo del boxeo a medida que subían la renta de las gentes.

    El noble arte fue desapareciendo de los medios, especialmente de esa maquina generadora de opiniones y corrientes que es la televisión. En el 77 fue Suecia en Europa el primer país que implantó la abolición. En la España del PSOE, Solana como Director General de RTVE prohibió todas las imágenes y noticias de boxeo en 1989, se abolió el boxeo profesional en España, las noticias sobre boxeo, simplemente no existían. Desde el 2013 la Federación Española de Boxeo anunció desvincularse del profesionalismo. Un mundo falso de lo “políticamente correcto” creado por los alguacilillos de la moral y el buen gusto, está en contra de “el viejo noble arte” ; sus reglas sencillas y escuetas tal vez rijan desde los tiempos de Maratón en el origen de las olimpiadas griegas, ¿¡habrá algo más antiguo que el enfrentamiento a puñetazos entre dos hombres!? , es tan antiguo como el drama de enfrentarse a la vida.

    El 15 de febrero del 78, Mohammed Alí pierde por tercera vez en su carrera y por segunda vez el título con León Spinks, a quien le recupera el cetro -por tercera vez- el 15 de septiembre del mismo año, a pesar de su superioridad, Ali con 36 años tras aquel combate anuncio su retirada, ya no era el avasallador verbal habitual y su conversación más lenta denotaba algún síntoma de lesión cerebral.

    Debería haberse mantenido inflexible en la decisión de retirarse, pero todo boxeador siempre cree que sus puños merecen una pela más, ese espíritu indómito del luchador piensa qué,  allá arriba en el ring nunca se retira del todo, que siempre hay una bolsa que le reclama y no se resiste a la tentación del orgullo, eso fue lo que le ocurrió al veterano Cassius Marcellus Clay en Marzo del 80, con 38 años había llegado a pesar 120 kgr. Consiguió bajar hasta 98 para luchar con Larry Holmes en las Vegas, el sempiterno entrenador Dundee paró el combate en el 10° asalto.  Se llevo una bolsa de 8 mll de dólares y también su tercera derrota y la más humillante, el doctor de la Federación dijo que había sido un acto deplorable permitir el combate.

    Inexplicablemente el 11 de Diciembre del 1981, aceptó combatir con un boxeador jamaicano de escaso talento y 27 años, Trevor Berbick. Ningún Estado de los EEUU autorizaba el combate, se celebró en la capital de Jamaica dirigido por el apoderado Don King, un mafioso de aparatosa cabellera encrestada quien era a la vez promotor de aquel triste evento, el caos organizativo fue tal que tuvieron que marcar los tiempos de los asaltos con un cencerro de vaca porque nadie se acordó de llevar la campana.     Ali se presentó con 107 kg  y el batín amarrado por encima del michelin, su bolsa era de 1,1 millones. Trevor -que solo recibió 250.000 dólares-  sin grandes alardes venció unánimemente a los puntos. Aquella noche, Ali subió a pelear con la muerte, su boxeo era patético como si no estuviese allí, como si no existiese. Al finalizar el combate Berbick le dijo unas sentidas y emocionantes palabras: “fuiste mi inspiración desde que era un niño, voy a ganar el título por ti, te quiero mucho”… nunca llegó a campeón.

    Mohamed Ali, al día siguiente anunció su retirada definitiva del boxeo para dedicarse a predicar el islamismo. En el 83 le diagnosticaron el mal de Parkinson, un poco antes reconocía a su esposa y a su mejor compañero Ángelo Dundee que tuvieron razón en sus consejos, debió haberse retirado como campeón tras la revancha con León Spinks en el 78.

    Este es el hombre que el pasado 4 de junio del 2016, ha dicho adiós a la vida. Ha muerto a los 74 años Mohamed Ali, Cassius Clay, El loco de Louisville. A quien todos los medios reconocían como el “mejor deportista de todos los tiempos”. Ha desaparecido el ídolo de cuantos aficionados al noble arte y próximos a su tiempo disfrutamos con sus fantásticos combates y nos reíamos de sus charlotadas fuera de tono. Se ha ido quien se autoproclamaba -con toda razón- “El más grande”.

    Desde hace casi dos décadas, la evolución de las artes marciales han originado el full contact que asociado con otras técnicas de lucha como Taekwondo, kárate, incluso boxeo, se conoce como Kick boxing, a pesar de su nombre de “vale todo” los cabezazos y bocados están excluidos. Los que lo practican ya no huyen de dar puñetazos a la miseria de sus vidas, suelen ser gente acomodada que se entrena en modernos gimnasios. Resulta terrorífico ver patadas en los genitales, rodillazos en el plexo solar, puñetazos en rostros y cabeza. Atrás quedó la falsa plástica de los forzudos de lucha libre. Esto va en serio, tan en serio que fotografías espantosas de heridas abiertas, sangre por doquier, magulladuras, torceduras y hematomas ilustran cualquier red de internet. Un público de salvajes aficionados aúlla en cada golpe, piernas quebradas, brazos torcidos, conmociones cerebrales, un cúmulo de lesiones irreversibles como preámbulo de muertes en el ring o en la inmediatez de un mundo irracional y espeluznante.

    No importa las barbaridades que hoy día se exhiben en la tele en horarios de chavalería dentro del capitulo de “deportes” ¡Já! ..., Los políticos del mundo mundial se debaten entre el beeeeé y el Muuuú.

    El boxeo es olímpico desde la XXII olimpiada en el año 668 a. de C. el primer púgil campeón se llamaba Onomasto de Esmirna, curiosamente solían practicarlo los hijos de las mejores familias, nadie entonces precisaba dar puñetazos a la miseria era una lucha de caballeros atletas.

En el adiós de “El más grande” permítanme éste nostálgico recordatorio con alegato:  ¡!segundos fuera!!.


 

 

 


 

 

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