Paco Soto

Pie de foto: Kamel-Eddine Fekhar (la persona con gafas), el militante pro derechos humanos liberado con su abogado, Salah Dabouz.

El militante pro derechos humanos argelino Kamel-Eddine Fekhar fue puesto en libertad el pasado domingo tras haber sido detenido en julio de 2015 y encarcelado en la prisión de Medea, según anunció su abogado, Salah Dabouz. Fekhar fue arrestado por la Policía durante los sangrientos acontecimientos que ocurrieron en el valle del M´Zab, una zona de oasis situada en el wilayato (provincia) de Ghardaïa, a unos 600 kilómetros al sur de Argel. La población del M´Zab es mayoritariamente bereber y la lengua que utiliza no es el árabe dialectal argelino sino el tamzabit, una variante del tamazight. El activista liberado tuvo que hacer frente a tres condenas por haber cometido, según la Justicia argelina, dos delitos graves: “atentado a la seguridad del Estado” e “incitación al odio racial”. Además de militante defensor de los derechos humanos, Fekhar es un firme partidario de las reivindicaciones amazighs en el Valle del M´Zab. El activista fue condenado el pasado mes de mayo tras haber pasado 23 meses en la cárcel, donde llevó a cabo una huelga der hambre para denunciar su detención sin proceso. Su abogado defensor movilizó todas sus energías para conseguir la liberación de su cliente. El acto más relevante fue la organización de “la marcha por la dignidad” de 400 kilómetros, de Argel al Hospital de Laghouat donde se encontraba ingresado Fekhar.

En abril de este año, Salah Dabouz, que es miembro de un colectivo integrado en la Liga Argelina para la Defensa de los Derechos del Hombre (LADDH), aseguró que la huelga de hambre que llevaba a cabo Kamel-Eddine Fekhar lo había “debilitado mucho” y su defendido se encontraba “en peligro de muerte”. En este momento, Fekhar llevaba 100 días en huelga de hambre y se encontraba en el Hospital de Laghouat. El recluso, que es médico de profesión, sufría, además, de dos enfermedades, una hepatitis C y una infección de las vías urinarias. Dabouz criticó con dureza la situación legal del activista y recordó que un general encarcelado que hacía frente a la misma problemática que Fekhar, fue puesto en libertad por razones humanitarias. “¿Por qué el general Benhadid ha sido liberado y no Fekhar?”, se preguntó el letrado. Asimismo, afirmó que “nada justifica” la detención del activista pro derechos humanos. Numerosos ciudadanos argelinos firmaron una petición a favor de la liberación de Fekhar y las redes sociales y muchos medios locales se solidarizaron con el detenido.

Pie de foto: Una población en el valle del M´Zab.

Conflicto interétnico

La zona del M´Zab vivió una situación de extrema tensión entre 2013 y 2015. Según algunos estudiosos del caso, fue un conflicto con reivindicaciones de orden social, económico, político y moral. Muchos habitantes de este territorio amazigh se sienten discriminados, hacen frente a graves problemas socioeconómicos y al abandono del Estado, y consideran que su lengua y su cultura no son respetadas. El sector más politizado y radical del movimiento berberista local apuesta por la autodeterminación de la región. La mayoría defiende la autonomía. La población de origen árabe también se siente discriminada respecto a los amazighs. En junio de 2016, Ahmed Ouyahia, jefe de Gabinete del presidente Abdelaziz Bouteflika, acusó a Marruecos y Francia de querer desestabilizar Argelia apoyando reivindicaciones secesionistas en la Cabilia y el M´Zab. Los disturbios en el M´Zab fueron especialmente graves en 2015. Los enfrentamientos con la Policía fueron de una extrema violencia. La represión fue dura. Todo empezó el 15 de diciembre de 2013, cuando un grupo de jóvenes se manifestó delante de la sede del gobierno provincial de Ghardaïa.

Los manifestantes acusaron a las autoridades de conceder viviendas sociales a las personas de origen bereber. Obligaron a los comerciantes amazighs a cerrar sus negocios. Después, el conflicto interétnico se extendió a otros lugares y el clima social se deterioró rápidamente. Hubo al menos 40 muertos y centenares de heridos, edificios y comercios incendiados, destrucción de mobiliario público, saqueos… Y mucha violencia alentada por el odio de algunos y la falta de contención de las fuerzas del orden. El Frente de liberación Nacional (FLN), el expartido único que dirige las riendas del país desde 1962, fue duramente criticado por ‘árabes y bereberes’ y una de sus sedes fue atacada. Miles de policías -hasta 6.000- se desplegaron en el M´Zab. Dividir a la población del M´Zab entre árabes y bereberes es un tanto simplista, aunque no completamente incierto. Xenofobia y racismo hay en ambas partes. Personas dialogantes y razonables también. Lo que ocurrió entre 2013 y 2015, y puede volver a ocurrir en cualquier momento, fue el resultado de una acumulación de problemas no resueltos, así como el auge de una corriente de odio alentada por irresponsables y la existencia de un poder político burocratizado y autoritario que es incapaz de encontrar soluciones racionales y viables a los conflictos.

Etiquetas: 
Argelia
liberado