Raúl Redondo

Pie de foto: Foto de Familia Ministros y Asuntos de Interior de la Unión Europea

España se ha plantado ante la propuesta de Francia y Alemania para establecer un sistema de reparto de migrantes que solamente incluye a las personas que arriben a las costas de Italia y Malta. Este rechazo ante una propuesta de dos de los principales socios de la Unión Europea (UE) se debe a que el territorio español es el que mayor carga de llegada de inmigrantes soporta en la zona del Mediterráneo.

Así, lo ha puesto de manifiesto el Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, haciendo una llamada a la solidaridad ante sus homólogos de la UE durante la Reunión Informal del Consejo de Ministros y Asuntos de Interior de la Unión Europea, celebrada en Bucarest (Rumanía) para hacer frente a la llegada de migrantes al continente europeo. Grande-Marlaska ha defendido una política común de acogida que incluya un reparto entre los estados miembros de los migrantes rescatados en todo el arco mediterráneo. 

Pie de foto: La ministra de Interior rumana, Carmen Dan (dcha), recibe a su homólogo español, Fernando Grande-Marlaska.

Grande-Marlaska, ha indicado que las autoridades europeas se están olvidando en este caso de los países del Mediterráneo occidental, principal puerta de entrada migratoria hacia Europa. “España no se opone a los acuerdos temporales, siempre y cuando se extiendan a todo el Mediterráneo. España cumple con los tratados internacionales de rescate y eso es lo que deberían hacer todos los países, además de no olvidarse del Mediterráneo occidental”, ha afirmado.

Europa lleva bastante tiempo buscando medidas temporales ante el problema de la migración ilegal a falta de una solución duradera, en un escenario de situaciones difíciles como el de los barcos de ONGs varados en el mar sin puerto alguno en el que atracar para depositar a los inmigrantes. España ha puesto así pie en pared ante la actitud de ciertos países como Francia, Alemania e Italia y ante la falta de solidaridad con España en materia de acogida de personas. 

Tanto germanos como franceses han propuesto una solución temporal que se centra en el reparto de migrantes desembarcados en las costas europeas a través de la ruta del Mediterráneo central, procedente de Libia. Esta medida cuenta en principio con el apoyo de países beneficiados como Italia y Malta y de otros como Holanda o Portugal. 

Sin solución para las costas españolas

El gran inconveniente de esta propuesta francoalemana es que deja a un lado el costado occidental del Mar Mediterráneo, el de mayor tránsito en la zona mediterránea. La ruta que conduce al sur de España representa la principal puerta de entrada de la inmigración clandestina a Europa, con cifras que superaron con creces en 2018 las 60.000 personas llegadas, según datos del Ministerio de Interior. Las autoridades españolas no contemplaban en un principio repartir a todos los migrantes por miedo a un ‘efecto llamada’ proveniente de África, pero la negativa italiana a recibir náufragos cerca de su territorio ha desembocado en la dura postura española. 

En este caso, España ha recibido en varias ocasiones a navíos de ONGs que habían sido rechazados por los dirigentes italianos y malteses pero se ha llegado a un punto en que el gobierno español se ha cerrado en banda ante la falta de colaboración internacional para lidiar con este asunto. 

Grande-Marlaska ha propuesto un plan más completo para esta problemática; aunque ha mostrado su conformidad con medidas más temporales, ha señalado que se deben implementar acciones que vayan más allá de apoyar a los barcos de organizaciones solidarias, para ocuparse también de las personas rescatadas por los medios propios de un país, como es el caso de Salvamento Marítimo en España.