Javier Fernández Arribas

Entrevista con el ministro de Malienses en el Exterior, Abdramane Sylla

Pie de foto: Abdramane Sylla, en un hotel de Madrid. Invita a empresarios españoles a invertir en Malí.

Las relaciones entre España y Malí amplían los sectores de cooperación y se consolidan en algunos aspectos clave como la seguridad y la ayuda al desarrollo. Hace pocos días, el ministro de Malienses en el Exterior, Abdramane Sylla, se entrevistó en Madrid con el secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica, Jesús Gracia, para repasar la situación de seguridad en el país africano que, junto con las necesidades económicas, son causas fundamentales de la fuerte migración al exterior. También con el responsable de la política migratoria del Ministerio del Interior.

Buena muestra del compromiso de España con Malí y su voluntad de seguir acompañando al país africano en el camino hacia la paz y la reconciliación es la colaboración activa de España en las dos misiones de la Unión Europea actualmente desplegadas (EUCAP Sahel Malí y EUTM), así como en el firme apoyo a la Misión de Naciones Unidas, MINUSMA. El apoyo a la construcción de la paz y la seguridad, la lucha contra el terrorismo, los tráficos ilícitos y el crimen organizado son pilares de las relaciones bilaterales.

El ministro Sylla agradeció  profundamente los esfuerzos de España por asistir a Malí a través de la Cooperación al Desarrollo, así como la asociación de ambos países en materia migratoria, que cumple el objetivo de organizar los flujos legales de migración y la lucha contra las redes de migración ilegal. Malí constituye una prioridad para la Cooperación Española, que ha aportado un volumen muy notable de fondos para el desarrollo del país, en ámbitos como la seguridad alimentaria, el desarrollo rural, la salud o la ayuda humanitaria de crisis. España está también muy presente en los programas multilaterales a través de sus contribuciones a organismos como la FAO, UNICEF o el Fondo de Naciones Unidas España-ODM.

El ministro de Malienses en el Exterior, Abdramane Sylla concedió una entrevista a Atalayar entre dos oriilas (www.atalayar.com) en la que resaltó la utilidad de la labor de formación de las Fuerzas Armadas españolas a las malienses,  agradeció la colaboración al desarrollo para Malí con el objetivo de que cada día sean menos las personas que se vean obligadas a emigrar e invitó a los empresarios españoles a invertir en Malí en sectores como la agricultura, la minería o el petróleo.  

¿Está satisfecho de sus reuniones con los representantes del Gobierno español?

Estoy muy satisfecho y encantado con las reuniones que he tenido con las autoridades españolas. La primera de ellas, con el secretario de estado de cooperación internacional. La segunda de las reuniones, ha sido a nivel ministerial con el responsable de la política migratoria. En estos dos encuentros, nos ha maravillado la postura española que podemos calificarla, por otra parte, de cooperación con rostro humano. 

¿Cuáles son sus objetivos principales con esta visita?

He venido a España por dos motivos fundamentales: Para compartir nuestros puntos de vista con las autoridades españolas acerca de la cuestión de la migración y para reunirme con la comunidad maliense a fin de informarles sobre la actualidad nacional y, al mismo tiempo, sensibilizar sobre la inmigración.

Los malienses que residen en España, ¿viven en buenas condiciones? ¿qué le trasladan?

Con España hemos entretejido excelentes relaciones que, en el caso de la inmigración, vienen de lejos ya que tenemos acuerdos de circulación entre Malí y España. En este sentido, está establecida lo que llamamos “circulación circular” que da la posibilidad a los trabajadores malienses de venir a España a trabajar. Por lo tanto, entre los dos países se mantiene una colaboración excelente.

A día de hoy, son 25.000 los malienses que residen en España y que contribuyen a la consolidación de estos lazos de amistad y de cooperación. Además, me gusta destacar que estas personas que trabajan aquí son un apoyo considerable para sus familias al enviar remesas.

De una manera o de otra, creo que estos lazos son fuertes y tenemos una muy buena impresión de esta cooperación entre Malí y España.

¿Qué podría hacer España o la UE para mejorar la vida de los malienses en el exterior?

He traído conmigo documentos que ya he remitido a las autoridades españolas. En concreto, la política nacional de migración de Malí. Es un documento bastante ambicioso que, entre otros asuntos, contiene una gestión serena de la cuestión migratoria. Es evidente que en este documento están contenidas acciones muy precisas y concretas que hemos aglutinado como por ejemplo, inversiones para el desarrollo local porque hemos relacionado este desarrollo con el tema de la inmigración. Estamos personalmente convencidos que, si hay un desarrollo en la base, me refiero a que si no hay una inversión en los lugares desde los que se emigra, es absurdo creer que se pondrá fin a esta inmigración. Así pues, este documento combina un número de iniciativas concretas que se apoyan sobre medios financieros y materiales.

Además, hemos solicitado a las autoridades españolas su colaboración para que nos puedan ayudar en esta materia de una forma duradera. En resumen, es importante que nuestros socios nos ayuden a poner en marcha el plan de acción que hemos diseñado en cada uno  los niveles.

¿Teme usted que la crisis de refugiados que sufre Europa pueda perjudicar a los malienses?

No es el Gobierno de Malí el que siente miedo es que actualmente surge una pregunta de fondo, una cuestión que queremos lanzar de una vez: la humanidad es la misma para todo el mundo. Desde hace un tiempo, en el momento de cruzar el Mediterráneo, presenciamos muchas muertes en relación a la oleada de migración siria que ha llegado a Europa y para la que las manos están tendidas y los brazos abiertos.

Esto nos lleva a plantearnos esa cuestión de fondo y es que si esa humanidad es la misma para todos. Personalmente, estoy convencido de que vivimos en un mundo que todos compartimos y en el que tuviéramos paz, estabilidad y menos niveles de pobreza. Además, creemos que entre las causas de la inmigración están también, por un lado, la extrema pobreza y por otro, los conflictos.

¿Qué balance se puede hacer después de unos meses de la firma de los Acuerdos de Paz? ¿Cuál es la situación en su país?

Los Acuerdos de Paz fueron diseñados en Bamako el 15 de mayo y se les dio el último retoque el 20 de junio. Estos acuerdos contienen muchas exigencias, especialmente, en términos de inversiones y desarrollo de las regiones del norte. También se ha acogido una misión sobre el terreno. Con la base de ese documento estratégico, tendrá lugar una conferencia en Francia en la que, entre otras cosas, se pedirá el apoyo de toda la comunidad internacional. En ella, España podrá aportar su contribución en relación al desarrollo. En todo caso, lo esencial de estos acuerdos descansa sobre las cuestiones de inversiones, seguridad, defensa nacional… y todo esto se debe enmarcar dentro de un plan de desarrollo del país.

¿Los malienses tienen ahora más razones para permanecer en su país y no tener que emigrar a países como España?

Siempre hemos afirmado que si las personas se deciden a marchar es porque se encuentran en una situación precaria, de debilidad absoluta. Actualmente, nuestro objetivo es luchar por el desarrollo local. Esto consiste en identificar las zonas desde las que se emigra e identificar proyectos productivos en estas zonas y hacer que la población trabaje sobre terreno, que se ganen la vida allí. Además, las condiciones de las rutas de la inmigración no son las mismas que hemos conocido en el pasado.

Por lo tanto, el mayor desafío para nosotros es retener a estas personas en sus comunidades con el propósito de que puedan contribuir al desarrollo del país.

¿Las vías de cooperación de España con Malí están funcionando bien?¿se podrían mejorar?

Me gustaría agradecer a las autoridades españolas su colaboración. España es un país amigo de Malí. España está de acuerdo con que la cooperación tenga un rostro humano. Mientras otros abandonaron, España se mantuvo al lado de Malí cuando estalló la crisis, se quedó con nosotros.

Creo que España participa de una manera activa en la resolución de los problemas a los que se enfrenta nuestro país, ya sea en la misión EUTM o en cooperación en temas migratorios. España está presente en Malí, es muy apreciada por las autoridades malienses y debemos trabajar para reforzar esa cooperación.

Pie de foto: El ministro Sylla con el ministro consejero de la embajada de Malí en Madrid.

¿Cuál es la situación actual de la amenaza de grupos terroristas como Malí ?

Malí, como todos los países del Sahel, están expuestos al problema del terrorismo; el terrorismo yihadista se ha manifestado en la región, el de Boko Haram etc, son una amenaza real que no podemos negar pero veo que el Gobierno tiene un compromiso para dirigir ferozmente la lucha contra el terrorismo en todos sus aspectos como el narcotráfico, sobre todo esa banda de malhechores que intentamos combatir en todo el territorio.

Hace falta convencerse de que éste no es una lucha fácil y se debe hacer bajo una alianza estrecha con los países vecinos, y me refiero a los del Sahel, que por otra parte han comprendido esta necesidad creando lo que llamamos G5 Sahel cuyo objetivo principal es la lucha contra el terrorismo. Estoy convencido de que con estas alianzas luchamos firmemente.

¿El trabajo de las tropas españolas en Malí está dando buenos resultados, tendrán que permanecer más tiempo para normalizar la situación?

Mientras que sean necesarios todos los programas de formación militar todavía en curso, deben mantenerse hasta su finalización. Poco a poco se deben retomar las posiciones que se tenían en un primer momento en el país. Y mientras esa situación continúe, el papel que juega España es útil.

¿La situación de gran tensión en Siria, sobre todo entre las superpotencias de Estados Unidos y Rusia, podría llegar a afectar a la región del Sahel?

Cualquiera con sentido común debe preocuparse por un conflicto eventual entre los poderes ruso y occidental, y éste incluye los Estados Unidos. Se debería temer en todo caso que estos lleguen a un enfrentamiento, que no afectaría sólo al Sahel sino al mundo entero.

Lo que se puede decir al respecto es que se debe rogar por que reine el sentido común, debemos pedir por que esta paz pueda ser una realidad en Oriente Próximo, en Siria, en Iraq, Libia, o Yemen. Con este ritmo, todo el mundo está preocupado a este respecto.

¿Qué le diría sobre el país al empresario español que quiera invertir en Malí?

Me gustaría hacer un llamamiento a los empresarios españoles y decirles que hay oportunidades en Malí. Se puede producir en nuestros territorios, que son muy variados y vastos.

Cuando se ven los terrenos agrícolas, se percibe la importancia del sector con dos millones de hectáreas, que están disponibles y pueden irrigarse. Se pueden utilizar no solo para consumo doméstico sino también para exportar el excedente de producción. También es un país en el que se exportan animales de carga a países vecinos como Costa de Marfil, Burkina Faso o Guinea Ecuatorial.

Otro de los sectores es la minería. Malí es uno de los mayores productores de oro: es el tercero de África. Creo que hay todavía numerosas posibilidades en este sector a la vez de que quedan minas de oro por explotar pero también hay petróleo u otros metales preciosos. También somos un país con vocación para dar las máximas garantías sociales.

Creo en todo caso que todos los sectores tienen posibilidad de desarrollo y de inversión. Malí tiene una faceta muy atractiva en este campo. Cada vez que un inversor está interesado, se examina caso a caso y se acuerdan las posibilidades o ventajas para la empresa. En todo caso es un país joven y virgen con numerosas oportunidades. España tiene su lugar y nosotros esperamos profundamente que así sea.

 

 

 

 

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