Paco Soto

Pie de foto: El secretario general del FLN, Amar Saâdani, cuestionado por históricos del partido.

El Frente de Liberación Nacional (FLN) fue entre 1962 y 1988 la única formación autorizada en Argelia. El FLN se impuso a otros grupos independentistas argelinos durante la lucha de liberación nacional contra el colonialismo francés y rápidamente se convirtió en fuerza hegemónica. Tras su llegada al poder, el FLN se transformó en partido único e instauró en Argelia un sistema político y económico autoritario y burocrático inspirado en algunos aspectos del denominado socialismo real. Durante los primeros años de la independencia, el FLN gozó de gran prestigio en la población argelina y llevó a cabo grandes reformas económicas que mejoraron el nivel de vida de los más pobres.

Argelia se convirtió en uno de los líderes de los países del Tercer Mundo alejados del modelo capitalista clásico y del comunismo soviético. La tercera vía argelina no consiguió abrirse camino, se amontonaron los problemas económicos y sociales y la falta de libertad alejó a muchos argelinos del FLN, que a principios de los años 70 del siglo pasado se había convertido en un instrumento de poder al servicio de los intereses de la nueva clase dirigente y en una máquina represiva que utilizó los aparatos del Estado para machacar a la oposición: izquierda socialista y extrema izquierda, movimiento berberista, islamistas, intelectuales, escritores y artistas críticos...

La apertura de 1988

La crisis de 1988 acabó con el poder omnímodo del FLN, y Argelia abrió las puertas al multipartidismo. Una tímida democratización se llevó a cabo en el país, pero el proceso se vio seriamente comprometido cuando el Frente Islámico de Salvación (FIS) ganó la primera vuelta de las elecciones generales en 1991. El Gobierno canceló la segunda ronda electoral y dio poderes especiales a las Fuerzas Armadas. La crisis política desembocó en un conflicto armado con visos de guerra civil entre el Estado y grupos terroristas salafistas. Entre 150.000 y 200.000 personas murieron en esta guerra cruel y despiadada. En la actualidad, el terrorismo ha disminuido notablemente, muchos antiguos salafistas han abandonado la violencia y se han reinsertado, pero se siguen produciendo conflictos armados de baja intensidad en algunas regiones del país.

Pie de foto: Pintada independentista durante la guerra de Argelia contra el colonialismo francés.

Muchas crisis internas

El FLN es hoy en día una fuerza política importante, cuenta con el apoyo de sectores políticos, económicos y militares, pero también tiene que competir con otros partidos. En los últimos años ha vivido muchas crisis. En estos momentos, se enfrenta a un desbarajuste interno de grandes dimensiones e imprevisibles consecuencias. Esta vez, un grupo de antiguos guerrilleros anticolonialistas hizo un llamamiento para la destitución de “Amar Saâdani y su banda” de la dirección del FLN.

Amar Saâdani es secretario general del FLN desde septiembre de 2013 y antes desempeñó otros cargos políticos e institucionales. Antiguo cuadro sindical en la UGTA y diputado en la Asamblea Popular Nacional (APN, Parlamento), Saâdani es el undécimo secretario general del FLN. Los viejos muyahidines que empuñaron las armas contra Francia publicaron el llamamiento en el diario El Watan, porque querían denunciar a “los prevaricadores, traficantes de todo tipo y hombres de negocios moralmente impuros, socialmente insolidarios, económicamente corruptos y políticamente inmorales que rodean al secretario general” del FLN.

Combatientes contra el colonialismo

Entre los firmantes de la carta se encuentran ilustres combatientes contra el colonialismo como el comandante Azeddine, Zohra Drif-Bitat, Djilali Guerroudj y Yacef Saadi. Los críticos del FLN plantean “la salida inmediata e incondicional” de Saâdani y su “banda”. Algunos de estos viejos militantes son personas sinceras que no se enriquecieron de manera ilícita ni engañaron a su pueblo, y no aguantan que la dirección del histórico FLN esté en manos de políticos sin principios, ideas e ideales y profesionales del oportunismo y la desvergüenza. Acusan al secretario general y a sus cortesanos de “saquear los recursos financieros de Argelia” y de haber “establecido contactos en el extranjero para asegurarse una jubilación placentera, impunidad e inmunidad”.

Fuentes del FLN en Argel interrogadas por Atalayar no quisieron valorar la última crisis interna que vive la formación, y acusaron a “algunos periódicos de exagerar los problemas para vender más ejemplares”. Atalayar se puso en contacto con un antiguo militante desengañado del FLN afincado en Alicante para conocer su opinión sobre la rebelión de los históricos de dicha organización. Nacido en Orán, el exmilitante puso de manifiesto que “hace mucho tiempo que el FLN dejó de ser un partido revolucionario y progresista. Yo ingresé en el FLN con 17 años y lo abandoné 20 años más tarde, cuando me di cuenta que el FLN se había convertido en un partido dictatorial, corrupto y enemigo del pueblo argelino. Lo que ocurre en este partido no es nada nuevo para mí”.

Pie de foto: Zohra Drif-Bitat, histórica del FLN crítica con la dirección de la formación política.

El jefe, de vacaciones

Es la primera vez, según resaltaron algunos comentaristas políticos, que un grupo de antiguos combatientes del FLN critica abiertamente la gestión del expartido único. Por parte de la dirección del FLN, el responsable de comunicación, Hocine Khaldoune, hizo saber a los adversarios de Amar Saâdani que el secretario general no piensa quedarse con los brazos cruzados, y pasará a la ofensiva una vez que haya vuelto de vacaciones. Lo que ocurre es que, como señala el periodista Essaïd Wakli en el diario digital algerie-focus.com, “la cuestión es que Saâdani está de vacaciones desde hace dos meses”. Así las cosas, mientras el secretario general del FLN descansa y recupera fuerzas, la Oficina Política del partido intenta frenar la rebelión de los históricos. Mohamed Boumahdi, secretario general adjunto desde el pasado mes de mayo, difundió un comunicado de dicho órgano dirigente condenando a los críticos y recordando que “los únicos que son soberanos para tomar decisiones son los militantes”.

“La Oficina Política reafirma que el partido Frente de Liberación Nacional pertenece exclusivamente a los militantes”, reza el comunicado. En declaraciones a una cadena de televisión, Boumahdi criticó duramente al grupo de muyahidines y a “los que se han enriquecido a costa de los argelinos”. Los medios tomaron partido en esta nueva crisis del FLN en favor y en contra de la dirección del partido, y el Ministerio del Interior apostó por los oficialistas. Algunos dirigentes tuvieron que interrumpir sus vacaciones para tratar de reconducir la situación. Saâdani no cuenta con el apoyo de toda la militancia y las cuchilladas internas son feroces. El coordinador del FLN, Abderrahmane Belayat, no descartó la ruptura del partido en dos facciones.

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