Observatorio Social de La Caixa.

¿Cómo pueden contribuir el arte y la cultura en beneficio del público? Según el investigador John O’Hagan, la contribución más importante es dar identidad a un país o región, mejorando así la cohesión social.

Los beneficios sociales que reporta la inversión son también muy relevantes, puesto que si el Estado invierte en arte innovador, el arte comercial se beneficia. El prestigio nacional y la repercusión económica percibida por diversos sectores de forma directa o indirecta son otros de los beneficios derivados de la inversión pública en arte.

El investigador, John O’Hagan, habla también sobre las diferencias en la asistencia a eventos de arte subvencionados en función del nivel educativo y reflexiona sobre si la financiación pública del arte de élite es regresiva.

 

¿Cómo puede contribuir el arte en beneficio del público?

La contribución más importante es dar identidad a un país o una región. ¿Qué sería España sin Cervantes o Velázquez? Creo que esa es la contribución más significativa. Y la identidad aporta cohesión social. Los españoles pueden identificarse con grandes obras de arte y eso proporciona cohesión social al país.

¿Cuáles son los beneficios sociales de invertir en arte y cultura?

En mi opinión, hay cuatro beneficios principales. El primero es la creación de un sentido de identidad nacional para España o Irlanda, de donde yo soy. La gente asocia España con Cervantes o Velázquez, y en Irlanda asociamos nuestro país con cosas artísticas. Eso es lo más importante: la identidad de un país.

Pero, en segundo lugar, están los beneficios sociales que reporta la inversión. Si el Estado invierte en arte innovador, el arte comercial se beneficia, ya que el cine y el teatro comercial necesitan el sector subvencionado para poder aportar nuevas ideas y experimentar. En este sentido, el sector del arte comercial en España depende del sector subvencionado para prosperar. Y los otros dos beneficios… Está el prestigio nacional, hace un rato estábamos hablando de fútbol, y pasa lo mismo con el arte. Si España despunta en el arte, esto da prestigio nacional y aporta beneficios a todos. Y, por supuesto, están los beneficios económicos. Si la gente viaja a Madrid para ver el Prado o a París para ver el Louvre, esto reporta beneficios indirectos para el resto de la economía. Estos son todos los beneficios que se derivan de la inversión del Estado en arte.

¿Qué dicen los datos sobre los patrones de asistencia a eventos de arte en función del nivel educativo?

Los datos muestran que existe un patrón muy dispar. Cuanto mayor es la educación de las personas, más probabilidades hay de que asistan a eventos de arte subvencionado por el Estado. Esto es cierto, no solo en España, sino en todos los países de Europa, y ha sido así durante al menos 60 años. Hay una marcada diferencia. Como he dicho, las personas con un nivel educativo bajo simplemente no asisten a los eventos del denominado “arte de élite”: el arte subvencionado por el Estado.

¿Cuáles son las barreras que impiden un mayor acceso a la asistencia a eventos de arte de élite a las personas con un nivel educativo bajo?

Algunos hablan del precio, otros de que a la gente le da miedo entrar a los grandes teatros de ópera, etcétera. Pero todos los datos indican que las personas con un nivel educativo bajo simplemente no están interesadas. Aunque la entrada fuera gratuita, no irían. Esto indica las preferencias de la gente y las personas con un bajo nivel educativo simplemente no tienen preferencia por el arte financiado por el Estado.

¿Ninguna?

Bueno, tampoco ninguna, pero mucho menos que las personas con un nivel educativo más alto. Uno de los argumentos es que, para apreciar un drama complejo, una ópera compleja o música compleja, realmente hay que ser una persona instruida. Se necesitan habilidades cognitivas para poder entenderlo y es por eso que solo las personas con una mayor educación, o por lo menos según este argumento, tienden a asistir a los eventos de arte de élite.

¿Es correcto afirmar que la financiación pública del arte de élite es regresiva y desvía el dinero de los pobres a los ricos?

En mi opinión no, teniendo en cuenta los beneficios públicos mencionados. Quizás uno no asista a eventos de arte de élite, pero supongamos que la gente viaja a Madrid y se toma un café y demás porque va al Prado. En este caso todo el mundo se beneficia. O si la selección española gana, no se trata solo de las personas que asisten a los partidos de fútbol en España, todo el mundo se beneficia de ello. Así que no creo que sea regresiva. Puede que sea ligeramente regresiva, pero no es regresiva si todo el mundo se beneficia de este sentimiento de pertenencia, gracias a un logro español.

¿Cómo contribuye la participación cultural al fomento de sociedades más inclusivas?

Tomemos como ejemplo los festivales. En Irlanda me impliqué en el tema de los festivales. Se trataba de un festival de ópera, y casi nadie del pueblo habría asistido al festival principal. Pero estaban todos involucrados: había un coro de aficionados, cientos de personas trabajando como voluntarias en las taquillas, y así sucesivamente. Se creó un sentido de comunidad fantástico, a pesar de que no asistieran a la ópera en sí. También hubo muchos eventos extraoficiales. España celebra muchísimos festivales y pienso que esto crea un sentimiento de inclusión, siempre que se involucre a todo el mundo. Pero este no es el caso del arte de élite. No crea esa sensación de inclusión, a no ser que con el tiempo... Quiero decir, Cervantes es una estrella en España ahora, pero en su época nadie lo hubiera conocido. O Velázquez, que solo trabajó para la familia real. Pero hoy en día todos los españoles están orgullosos de ellos, creo, sean pobres o ricos. Quizás me equivoque, pero así lo pienso.

¿Cuáles son las principales diferencias con respecto a otros eventos, como los deportes?

La verdad es que el deporte es muy similar al arte. Las personas con un nivel educativo más alto también suelen ir a eventos deportivos con mayor frecuencia que las personas con un nivel educativo más bajo. Los deportes también crean un sentimiento de comunidad y de orgullo nacional. Esta es también otra cuestión, pero en Irlanda el deporte está muy subvencionado por el Estado. Algunos de los argumentos de los que hablaba, como el prestigio, son tan aplicables al deporte como a los logros en el arte. Son muy similares, y algunas personas podrían decir que el deporte es aún más importante, porque es bueno para la salud, mientras que el arte puede no serlo, pero el perfil de asistente es bastante similar en ambos tipos de actividades.

De acuerdo, entonces crees que el deporte une a más personas que el arte, pero en realidad es más visible.

Sí, sin duda, pero es una actividad comercial que en realidad no necesita el apoyo del Estado. La música popular española puede reunir gente, pero no reporta los beneficios innovadores a los que me refiero. El cine popular español puede reunir gente, pero podría no ir bien sin el sector subvencionado del que proviene el talento. Pero, sí, tienes razón.

¿Crees que la creatividad puede ser contagiosa?

No solo lo creo, sino que los datos lo demuestran. Gran parte de mi trabajo se ha centrado en compositores, artistas visuales y filósofos, en qué trabajaban a lo largo de los siglos, y es increíble... Siempre han trabajado juntos. La actividad más importante se llevó a cabo donde se dio esta circunstancia: Italia, Florencia, Roma, París. Y sucede lo mismo en la industria del software en la actualidad. Sin duda, la creatividad es contagiosa. La gente dice que es por el conocimiento tácito. Si trabajas con un grupo de personas que son muy creativas, aprendes de ellas lo que no puedes aprender a través de un ordenador y también se crea cierta competencia. Todos los datos demuestran que es contagiosa. En otras palabras, trabajar juntos nos beneficia a todos.

¿Cómo crees que la economía (la forma en la que piensan los economistas) contribuye a una mejor comprensión del compromiso cultural y de la producción cultural=

Creo que la economía puede aportar una lógica. La economía puede plantear todo tipo de preguntas. Ya sabes, ¿por qué la industria del cine español está subvencionada? La economía es una forma de reflexionar sobre esta cuestión y darle respuesta.

Nos ayuda a plantear la pregunta y a responderla. Así que, ¿por qué subvencionar el cine español? La economía nos da un marco para reflexionar sobre esta cuestión. Además, la economía pide pruebas. Uno de los puntos más importantes de la economía es preguntarse: “¿cuáles son los indicios para formular un argumento?”. Creo que, en dos sentidos, establece una base para el argumento y el razonamiento, y es muy sólida a la hora de proporcionar pruebas.

¿Qué temas crees que podrían ser de interés para los jóvenes investigadores que empiecen sus carreras en los próximos años?

Creo que, probablemente, la organización industrial. Acabo de leer un trabajo sobre el sector cinematográfico, que es parte de la industria. Creo que el énfasis debe trasladarse del arte de élite al arte industrial y creativo, así como a la importancia de las ciudades, a las ciudades creativas para el turismo y la industria. Esto significa dirigir el foco a una rama de la economía, la economía de la cultura, que hasta el momento no…  Se llama “El período de la organización industrial y la economía urbana”. Creo que estos son los ámbitos que sería interesante desarrollar. Muchos españoles trabajan en el ámbito de la cultura, ahora los economistas trabajan en ello. En cierta manera, están marcando el camino.¿Los legisladores y otras partes interesadas tienen en cuenta la investigación realizada por las universidades y los centros de investigación?

Lo hacen si intentamos tener en cuenta la política. Con frecuencia, los economistas encuentran soluciones que son políticamente imposibles. Uno de los problemas actuales sería la inmigración en Europa. No tiene sentido encontrar una solución que no pueda ser políticamente aceptable y aprobarse en el Parlamento español o en el Parlamento italiano. Creo que los economistas y los investigadores tienen voz, siempre y cuando tengan en cuenta la realidad de la política. Siempre digo a mis estudiantes: “no se puede estudiar economía al margen de la política”. La política y la economía en España o Irlanda, mi país, están estrechamente relacionadas. Una vez que lo reconocemos, entonces creo que podemos contribuir.