Héctor Chamizo/CapitalMadrid.com

Pie de foto: España, Francia y Alemania co­mienzan a re­gular el mer­cado desatado de las crip­to­di­visas. La crip­to­mo­neda pierde más de la mitad de su valor en menos de un mes

El auge del bit­coin ha ge­ne­rado lo que al­gunos ana­listas han til­dado como la “mayor bur­buja de la his­to­ria”. Un vehículo no re­gu­lado, to­da­vía, y com­ple­ta­mente di­gital que ha con­se­guido in­flarse hasta lí­mites in­sos­pe­cha­dos. Sin em­bargo, a partir de ahora po­dría tener más di­fi­cul­tades en su des­tino porque mu­chos países afec­tados han co­men­zado a es­ta­blecer unas normas en las que se en­mar­que. Empiezan los pro­blemas se­rios.

En España, por citar un primer ejemplo, la Agencia Tributaria (AEAT) ha decidido reforzar este año el control sobre los nuevos modelos de negocio por Internet y de pago como monederos electrónicos, y vigilará el uso de las criptomonedas como el bitcoin, según el Plan de Control Tributario 2018 publicado este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

El organismo tributario afirma que "la utilización por el crimen organizado de la Internet profunda, o 'deep web', para el tráfico y comercio de todo tipo de bienes ilícitos, así como el empleo de criptomonedas tipo bitcoin o similar como medios de pago, es uno de los desafíos más exigentes en la actualidad".

La Agencia Tributaria indica que potenciará el uso por las unidades de investigación de las nuevas tecnologías de recopilación y análisis de información en todo tipo de redes y se estudiará la "incidencia fiscal" de estas nuevas tecnologías, como el 'blockchain' y, en especial, las criptomonedas.

Furor mundial

La meteórica pasión por las criptodivisas ha ido acrecentándose al mismo ritmo que se trasladaba el mensaje de la potencia que estaba desempeñando en los mercados. El blockchain ha sido todo un furor. Por lo menos hasta ahora. Y es que parece que los pasos que empiezan a dar los países desarrollados son hacia una regulación (esperada) que hasta ahora no había terminado por fructificarse. Un hecho que ha provocado un sangrado paulatino del Bitcoin y sus homólogos en los mercados.

Recientemente, los ministros de Finanzas de Francia, Bruno Le Maire, y de Alemania, Peter Altmaier, explicaban la intención de regular estas monedas virtuales, hasta el punto de presentar propuestas comunes de cara a afrontar la próxima reunión del G20 Finanzas que se celebrará el próximo mes de marzo.

Se trata de una regulación con la que se pretendería limitar las operaciones sobre criptodivisas en Europa y en varias potencias más, en lo que se podría iniciar el principio del fin de estos activos tal y como los conocemos a día de hoy. “Tenemos las mismas inquietudes y compartimos la ambición de regular el bitcoin”, apuntaba Le Maire. “Estas propuestas las vamos a transmitir de forma conjunta a nuestros homólogos del G20”, concretaba.

Así pues, tal y como valoraba Altmaier, hay la “responsabilidad” de explicar a los ciudadanos europeos los “riesgos” que supone invertir en este tipo de vehículos y “reducirlos” a través de la regulación. Una normativa concreta que hasta ahora no se había planteado y que ya existe un compromiso, aunque sea verbal.

Hasta la fecha, la Unión Europea se había mantenido al margen en cuanto a su posicionamiento con las criptodivisas. Ni daba su visto bueno, ni tampoco exponía la necesidad de imponer algunos límites que no fueran más allá de la especial atención al mercado negro, donde muchos expertos ven que puede haber un agujero importante el la estabilidad de las monedas virtuales por posibles blanqueos de capitales.

Asia abrió la veda

Todo esto se produce una vez que el Bitcoin llegara a perder el nivel clave de los 10.000 dólares. Casi la mitad de lo que había llegado a cotizar hace tan solo unos días. Y lo hizo después de las restricciones anunciadas en China y por la amenaza de prohibición por parte del gobierno de Corea del Sur. Tanto que otras criptodivisas de menor relevancia como Ethereum o Ripple, llegaron a desplomarse más del 25%.

El principal varapalo llegó de la mano de China. El gigante asiático vetó las criptomonedas el pasado septiembre para combatir el dinero negro y la economía sumergida, así como otro tipo de fraudes. Eso sí, hay expertos que indican que se está readaptando para poder aceptarla en el futuro como medio de pago, como ha sucedido en otros países como Singapur o Suiza.

Por su parte, el Gobierno surcoreano anunciaba que va a abrir un periodo de consultas antes de tomar la decisión de un posible cierre de 'sites' de Bitcoin y otras divisas virtuales que son importante en la región. Estos avisos se suman al llamamiento que han hecho muchos analistas en relación a la explosión de la burbuja.

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