Julián González/capitalmadrid.com

Pie de foto: Las re­fi­ne­rías es­ta­dou­ni­denses hunden los pre­cios al sacar mucho com­bus­tible al mer­cado.

Las re­fi­ne­rías es­ta­dou­ni­denses hunden los pre­cios al sacar mucho com­bus­tible al mer­cado

Las pe­tro­leras basan gran parte de sus buenos re­sul­tados en los már­genes del re­fino y en estos mo­mentos no co­rren buenos tiempos en cuanto al precio se re­fiere. Si el primer tri­mestre fue bas­tante malo, ha sido peor aún en los meses de abril a ju­nio. Las cuentas de las com­pañías que sal­drán a la luz en breve se re­sen­tirán por esta causa. Repsol y Cepsa pueden ser dos de las grandes com­pañías afec­tadas por la ac­ti­vidad del ‘downs­tream’.

Los primeros tres meses del año ya no fueron buenos para los precios del margen del refino. En el caso de Repsol, se situó en 5,3 dólares el barril, lo que supuso una caída de hasta un 20% respecto a igual periodo de 2018. Esta circunstancia desfavorable hizo que los resultados del negocio del ‘downstream’ (actividad de refino y marketing) cayeran hasta los 404 millones de euros, frente a los 425 millones registrados en el primer trimestre del ejercicio pasado.

Pese a todo, la compañía que preside Antonio Brufau salvó esta circunstancia adversa y evitó que la caída fuera aún mayor gracias al buen comportamiento de sus refinerías en cuanto a eficiencia se refiere. De no haber sido así, el entorno internacional habría sido mucho más adverso para la petrolera española. El área del ‘upstream’ (exploración y producción) siguió, en cambio, la misma línea de los últimos periodos e incrementó hasta marzo su resultado un 12,5%, hasta alcanzar los 325 millones de euros.

Respecto a Cepsa, registró en el primer trimestre un beneficio neto ajustado de 124 millones de euros, lo que supuso un descenso del 25% si se compara con los 165 millones contabilizados en el mismo periodo de 2018. Los márgenes del refino de la compañía se situaron en 4,5 dólares/barril.

En el entorno de los dos dólares/barril

Si el primer trimestre no fue bueno, la situación del segundo trimestre se ha deteriorado más aún. Fuentes consultadas han reconocido a Capitalmadrid que, en algunos momentos, el precio del margen del refino ha estado en el entorno de los dos dólares/barril, una circunstancia inusual en el sector petrolero.

Las grandes multinacionales petroleras ven con cierta preocupación la poca rentabilidad que las compañías están obteniendo con el refino que sacan. De hecho, algunas empresas se estarían planteando cerrar temporalmente o de forma definitiva algunas refinerías, ya que no es rentable procesar crudo en las circunstancias actuales. El proceso del refino es muy costoso pues requiere de grandes inversiones para conseguir combustibles cada vez más ligeros. En una palabra, las empresas tienen que modificar continuamente sus procesos de refino y ser más eficientes si quieren competir en los mercados de ‘trading’.

Ha habido momentos en los que los márgenes llegaron a superar los 9 dólares y ahora se encontrarían incluso por debajo de la mitad. Durante los últimos tres años, el indicador del margen del refino registró una media de 6,3 dólares en 2016; 6,8 dólares en 2017 y 6,7 dólares en el año 2018. En cambio, en el año 2015 los márgenes llegaron a estar en 8,7 dólares. La teoría que impera en el sector petrolero es que con un barril bajo el margen de refino sube y con el petróleo al alza, lo márgenes se estrechan.

Dos factores negativos

En el sector, atribuyen tal situación a dos causas esencialmente. En primer lugar, el diferencial que se ha producido entre los crudos ligeros y el crudo pesado. Esta diferencia se ha estrechado, circunstancia que, según los expertos, provoca que el margen de refinar petróleo pesado no sea tan bueno actualmente. Por ejemplo, el crudo mexicano tipo maya es muy pesado y requiere de un sistema de refino muy avanzado para poder comercializarlo. Todo lo contrario de lo que sucede con el petróleo ‘arabian ligt’, un crudo muy ligero que apenas tiene costes su destilación.

La segunda circunstancia adversa se debe a que la distancia que hay entre el petróleo estadounidense, conocido como West Texas Intermediate (WTI), y el crudo Brent del Mar del Norte, se ha estrechado también. Esto ha provocado que las refinerías de Estados Unidos hayan trabajado más y, por consiguiente, el margen internacional ha caído. Estas mismas fuentes han reconocido que, en estos momentos, hay mucho más crudo destilado en el mercado y los precios han bajado.

El precio del barril Brent está ahora en el entorno de los 63,23 dólares mientras que el WTI estadounidense cotiza a 56,84 dólares, lo que supone una diferencia de 7 dólares, algo inusual entre los dos tipos de crudo que sirven de referencia en los mercados internacionales.

Por estas dos razones, las grandes petroleras que basan gran parte de sus resultados en los márgenes que consiguen por procesar el petróleo en sus refinerías lo van a pasar peor. En cambio, la actividad de exploración y extracción de crudo (‘upstream’) se está comportando mejor.