Paco Soto

Pie de foto: La Policía interviene contra una manifestación estudiantil en Bouira.

El movimiento estudiantil argelino en favor del pleno reconocimiento por las autoridades de la lengua y la cultura bereberes se está extendiendo por varias ciudades del país, sobre todo en la Cabilia, berberófona e históricamente hostil al poder centralista. Hace una semana, en Bejaïa, capital de la Pequeña Cabilia, los estudiantes universitarios de la Universidad Abderrahmane Mira estaban en huelga y se manifestaban a diario para protestar por la decisión de la Asamblea Popular Nacional (APN, Parlamento) de rechazar un artículo de la Ley de Finanzas 2018 que “promociona el tamazight y su generalización progresiva en todos los establecimientos escolares a nivel nacional”. En Bejaïa, el descontento estudiantil sigue vivo. En otras ciudades de Argelita también.

En Bouira (Tubiret, en bereber), un municipio de la Cabilia, en el norte del país, desde hace varios días los estudiantes universitarios de la Universidad Mohand Oulhadj se manifiestan para denunciar la decisión de la APN. Bouira vive en un ambiente de tensión permanente, las fuerzas del orden ocupan lugares estratégicos de la ciudad y vigilan de cerca a los manifestantes; y estallan a menudo enfrentamientos entre jóvenes universitarios y policías nerviosos y asustados en bastantes casos. El miércoles de esta semana, la dirección de la Universidad decidió suspender las clases ante el incremento de la violencia callejera, y, según algunos testigos, estallaron batallas campales entre algunos estudiantes y habitantes de Bouira. Diversos responsables universitarios, asustados por la evolución de los acontecimientos, pidieron a los estudiantes que abandonaran el recinto universitario y se fueran a casa.

Pie de foto: Una manifestación estudiantil en la Cabilia.

“Luchamos por un objetivo justo”

“No lo vamos hacer. Estamos luchando por un objetivo que nos parece justo. Somos amazighs y nos parece lógico una mayor presencia y normalización de nuestra lengua en el mundo universitario. Nosotros no somos violentos; la violencia la provocan elementos ajenos al movimiento que agreden a los estudiantes. Esta gente es puro lumpen que se deja manipular por quien más le paga”, explica Lounes, un estudiante y militante del partido berberista Reagrupamiento por la Cultura y la Democracia (RCD). Un periodista local contactado por un medio europeo confirma las palabras de Lounes.

En cambio, las autoridades locales niegan rotundamente la existencia de elementos provocadores que cometan actos vandálicos y agredan a los estudiantes, y atribuyen la violencia a ciertos estudiantes “que quieren politizar la protesta”. Finalmente, muchos estudiantes decidieron regresar a casa, la mayoría en autobuses. Fue en este momento –cuentan estudiantes y periodistas que cubrían el conflicto- cuando muchos universitarios fueron violentamente agredidos por grupos de jóvenes que viven en el barrio de las 140 viviendas, una zona degradada de la ciudad.

Asambleas en las poblaciones

La noticia de las agresiones corrió como la pólvora en Bouira y otras ciudades y pueblos de la provincia, donde viven muchos estudiantes que estudian en la Universidad. Mohand Oulhadj. De noche, los habitantes de muchas poblaciones afectadas celebraron asambleas para decidir qué hacer para acabar con las agresiones. “Los más exaltados querían vengar a sus hijos y defendían la violencia. La gente más sensata apostaba por una solución pacífica”, explica una estudiante. Finalmente, ganaron los exaltados, que decidieron organizar manifestaciones en el barrio de las 140 viviendas. Hubo enfrentamientos entre jóvenes del barrio y manifestantes, se temió lo peor: que hubiera muertos.

Finalmente no llegó la sangre al río gracias a la intervención de un denominado ‘comité de sabios’, formado por cargos locales electos y responsables policiales. “Esta vez se evitó lo peor. Pero a mí me gustaría saber quién está detrás de estos jóvenes violentos. ¿Qué poder oculto mueve los hilos de estos provocadores?”, se pregunta el estudiante Lounes. En su partido –RCD-se hacen la misma pregunta, y un viejo militante no descarta que sean “algunos policías que utilicen a estos desgraciados para acabar con un movimiento de protesta justo”.

Debate sobre la lengua

De todos modos, el origen del conflicto no está resuelto, y, según informó el diario ‘El Watan’, decenas de miles de estudiantes universitarios, de enseñanza media y colegios primarios se manifestaron en varias ciudades como Bouira, Tizi Ouzou y Bejaïa en solidaridad con el comité de estudiantes de la Universidad Mohand Oulhadj. Fueron marchas “imponentes por el tamazight”, destacó ‘El Watan’. Son más de 11 días de huelgas estudiantiles que, según escribe Brahim Tazaghart en ‘El Watan’, “han colocado de nuevo el tamazight” en el centro del debate nacional.

Ante la ausencia de una respuesta gubernamental razonable, “solo la lucha puede solucionar” la crisis, piensan muchos estudiantes. Los estudiantes denuncian al Gobierno, porque no respeta la Constitución, que reconoce que el tamazight y el árabe son lenguas oficiales en Argelia, y critican la Ley de Finanzas 2018 porque es “antisocial”. El Movimiento de Autonomía de la Cabilia (MAK), el Partido Socialista de los Trabajadores (PST, izquierda trotskista) y la Confederación General Autónoma de Trabajadores en Argelia (CGATA), así como el RCD y otros grupos, se han unido al movimiento. 

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