Paco Soto

Pie de foto: Un grupo de pescadores saharauis en el Sáhara Occidental.

La Comisión Europea (CE) inició una serie de consultas con el Frente Polisario, movimiento apoyado por Argelia que lleva más de 40 años luchando contra Marruecos por la independencia del Sáhara Occidental, sobre el acuerdo de pesca firmado entre Bruselas y Rabat. Los representantes comunitarios se reunieron con dirigentes del Polisario en Bruselas, El Aaiún y Dakhla. El movimiento independentista saharaui denunció ante la Justicia europea este acuerdo, porque incorporaba las aguas saharauis y, por lo tanto, es ilegal.

El Polisario aseguró en su denuncia que Rabat no tiene capacidad legal para administrar las aguas del Sáhara Occidental, porque este territorio está por descolonizar y Marruecos no es soberano en esta región, es simplemente el administrador de facto. Madrid y Rabat piensan de forma distinta y desean que los jueces de la Corte de Justicia de la Unión Europea (CJUE) se pronuncien pronto sobre la capacidad legal de Marruecos para administrar las aguas del Sáhara Occidental. Marruecos lo necesita por una razón política, porque una sentencia favorable a sus tesis reforzaría la marroquinidad de la antigua colonia española. Y España por motivos económicos y sociales: El Reino de  España es el país de la Unión Europea (UE) más interesado en que el acuerdo salga adelante, porque 90 barcos de pesca, esencialmente de Andalucía, Canarias y Galicia, faenan en aguas marroquíes.

Reunión en Bruselas

Cabe recordar, como ya informó Atalayar, que una sentencia judicial del 10 de diciembre de 2015 argumentó que la UE tiene la obligación, cuando un acuerdo afecta a un “territorio en disputa”, de asegurarse de que la explotación de los productos de dicha región no se haga en detrimento de su población y no implique la vulneración de derechos fundamentales. El 27 de febrero de 2018, la CJUE se pronunciará sobre el acuerdo pesquero bilateral firmado en 2014.

Es básicamente por este motivo que la Comisión Europea decidió dialogar y negociar con jefes del Polisario, porque consideró que sus planteamientos son razonables y deben ser tenidos en cuenta. Representantes de la CE se reunieron hace unos días, en Bruselas, con el dirigente del Polisario Mohamed Sidati. Sidati expresó en “la reunión nuestra profunda preocupación sobre el acuerdo comercial UE-Marruecos”, según declaró el alto dirigente a la agencia saharaui SPS. Denunció “las tentativas [de Rabat] de incluir el Sáhara Occidental en los acuerdos comerciales UE-Marruecos sin el consentimiento del pueblo saharaui a través de su representante legítimo, el Frente Polisario”.

Pie de foto: El dirigente del Frente Polisario Mohamed Sidati, reunido en Bruselas con representantes de la UE.

Problema legal complejo

A la CE le queda relativamente poco tiempo para solucionar el entuerto legal y político, porque el actual acuerdo pesquero finalizará el próximo 14 de julio. Dicho esto, los dirigentes del Polisario no lo van a tener fácil, porque, como es lógico, la Comisión Europea ha invitado también a saharauis que viven en el territorio de la excolonia española y no comparten las tesis independentistas del Polisario.

En contra de lo que dice este movimiento y repiten como loros amaestrados los comités de apoyo a la denominada “causa saharaui” en España y otros países, no es verdad que todos los saharauis que viven en el Sáhara Occidental sean independentistas. Una parte sí que lo es y simpatiza o milita en las filas del Polisario. Pero existe un sector importante que considera que el Sáhara Occidental, lo que Rabat denomina “las provincias del sur”, es parte de Marruecos.

Antiguos dirigentes independentistas

En este sector, la mayoría no son notables locales oportunistas que defienden la marroquinidad del Sáhara Occidental por intereses personales, sino cargos electos, miembros de asociaciones profesionales del mundo pesquero y simples ciudadanos de a pie. Oportunistas e individuos sin principios y escrúpulos los hay en este colectivo, como en todas partes. Eso sí, en dicho segmento de la población contrario a la independencia hay bastantes exdirigentes y exmilitantes del Polisario que abandonaron el movimiento por discrepancias ideológicas y políticas y su dependencia de Argelia, y en muchos casos fueron detenidos, torturados y encarcelados durante largos años.

En principio, Marruecos está de acuerdo con las decisiones de la CE. El acuerdo pesquero, según un estudio de la Dirección de Asuntos Marítimos de la UE hecho público el pasado mes de diciembre, es positivo para el Sáhara Occidental. El citado informe revela que 75% del impacto del acuerdo bilateral Rabat-Bruselas beneficia las regiones de El Aaiún-Boujdour y Sakia El Hamra.