Héctor Chamizo

Pie de foto: El Big Data ge­ne­rará un enorme cre­ci­miento dentro del sector. La de­manda de trans­porte crece a un pro­medio de 35.000 per­sonas al día.

Las in­creí­bles in­no­va­ciones en el sector están siendo im­pul­sadas por el cre­ciente re­co­no­ci­miento de que los au­to­mó­viles se han con­ver­tido en víc­timas de su propio éxito. En las ciu­dades de todo el mundo, la con­ges­tión está ge­ne­rando obs­táculos a la mo­vi­li­dad, im­po­niendo enormes costes no solo a los que via­jan, sino a la so­ciedad en ge­ne­ral. Servicios como com­partir viajes en tiempo real están ge­ne­rando un gran cam­bio. Pero los grandes nú­meros están por lle­gar.

La era del transporte no ha hecho más que despegar. Le queda mucho por crecer y, más aún, con los cambios en los hábitos de consumo. Las nuevas aplicaciones permiten a los viajeros comparar el tiempo, el coste, la conveniencia, la huella de carbono y los beneficios de salud en todos los segmentos del transporte público y privado, ampliando su gama de opciones y permitiendo la toma de decisiones sobre la marcha teniendo en cuenta en tiempo real todas las condiciones.

La demanda de transporte crece año a año, de media, 35.000 pasajeros al dia. Desde 2002 el número de personas que usa medios privados ha caído un 8,5%, mientras que el transporte público se ha disparado. Si el sector sigue evolucionando al ritmo actual, quiere decir que de aquí a 2025 tendremos 2.500 millones de personas utilizando la red de transportes en todo el mundo, según datos de Deloitte, lo cual sugiere también una gran capacidad de expansión en términos globales por la mayor interconectividad.

Por su parte, con estos mimbres y las posibilidades de crecimiento ante la digitalización, los fabricantes de automóviles se centran en los “vehículos conectados” de próxima generación que pueden acceder, consumir, crear y compartir información con otros vehículos y la infraestructura circundante en tiempo real, mejorando el flujo de tráfico y la seguridad.

En este sentido, los mecanismos dinámicos de fijación de precios para carreteras, los espacios de estacionamiento y activos de uso compartido están ayudando a equilibrar la oferta y la demanda, de la misma manera que las aerolíneas y las industrias hoteleras han estado asignando precios a asientos y habitaciones durante años. Lo que está por venir es bastante grande.

El Big Data y la generación de valor

El resultado de estas innovaciones, y del ecosistema de jugadores creativos que se han sentido atraídos por el transporte, desde compañías de tecnología de la información hasta pioneros del viaje compartido. Los cambios más revolucionarios provienen de las sinergias que se producen con la tecnología de la información.

Según Thilo Koslowski, que lidera la práctica automotriz en el Grupo Gartner, “de manera similar a como los teléfonos se han convertido en smartphones, en los próximos diez años los automóviles se convertirán rápidamente en 'vehículos conectados' que acceden, consumen y crean información y la comparten con conductores, pasajeros, infraestructura pública y máquinas, incluidos otros automóviles”. La industria del transporte aún está en pañales.

En esta línea, la llegada del "big data" ayuda a los centros de control de tráfico a responder más rápidamente a accidentes y copias de seguridad, al tiempo que ayuda a los viajeros individuales a navegar con sus propias decisiones en todo instante. Tal y como opina David Hornik, socio general de la firma de capital de riesgo August Capital, “todo el entorno está ligado al procesamiento de datos”. Es dónde se puede generar mayor crecimiento para las empresas.

El mayor cambio es que cada dispositivo, cada vehículo, está generando ingentes cantidades de información en todo el mundo. Las ciudades están comenzando a utilizar los escapes digitales generados a partir de estos vehículos de forma rápida y potente. Boston, por ejemplo, desarrolló una aplicación llamada Street Bump que usa teléfonos inteligentes para identificar baches y calles que necesitan repavimentación mientras sus dueños los conducen.

No hay ningún aspecto del viaje que no esté siendo transformado por TI. Planificación de ruta, encontrar el camino en el coche, cobrar tarifas o peajes, atascos y precios de la carretera, gestión del tráfico, decidir entre diferentes opciones de transporte para un viaje determinado, reducir trayectos a través del teletrabajo, todo está evolucionando a una velocidad vertiginosa.

Muchas de las innovaciones que afectan el transporte están orientadas a brindar a los individuos una mayor posibilidad de elegir cómo moverse. Los servicios compartidos, los servicios de mapas, las aplicaciones de llegada de autobuses y trenes ligeros, los sensores de espacio de estacionamiento hacen que moverse sea mucho más fácil que nunca. La tendencia seguirá en esa línea.