Paco Soto

Pie de foto: Dos inmigrantes marroquíes en Madrid.

La Asamblea General de Naciones Unidas ha designado al Reino de Marruecos para acoger la Conferencia Internacional sobre Migraciones, el 10 y 11 de diciembre de 2018. En esta cumbre de la ONU será aprobado un Pacto Mundial para las Migraciones. Las migraciones de países pobres o en guerra hacia Estados desarrollados y democráticos es uno de los fenómenos sociales de mayor transcendencia en la actualidad, que genera problemas y tensiones en los Estados receptores o simplemente de tránsito, como en el caso de las naciones excomunistas de Europa Central y Oriental.

Son países fundamentalmente de emigrantes; los extranjeros son pequeños colectivos, pero tanto los dirigentes como amplios sectores sociales son reacios a recibir inmigrantes y refugiados en sus respectivos territorios, sobre todo si son de origen musulmán, y no suelen acatar las normativas de Bruselas sobre exilio y migración.  Es el caso de países como Polonia, Hungría, Chequia, Eslovaquia o Bulgaria. El caso de Marruecos es específico en el continente africano. Por una parte, es un país de emigrantes. Por otra, recibe en su territorio a miles de inmigrantes subsaharianos que no han podido llegar a Europa y en bastantes casos han optado por quedarse en Marruecos a vivir y trabajar. Además, Rabat tiene una gran experiencia en materia de lucha contra la inmigración irregular y coopera estrechamente con la Unión Europea (UE), y especialmente con un país como España, sobre esta cuestión.

Medidas globales

La Asamblea General de la ONU adoptó por unanimidad una resolución sobre las modalidades de la conferencia, que reunirá a representantes gubernamentales, y tendrá que adoptar medidas internacionales para frenar y mejor el fenómeno migratorio. Esta cumbre de la ONU completará los trabajos del Foro Mundial sobre la Migración y el Desarrollo, co presididos por Marruecos y Alemania, y cuyo 11º evento se llevará a cabo en Marrakech, del 5 al 7 de diciembre del año que viene. La ONU ha querido reconocer el papel pionero que desempeña Marruecos en materia de inmigración en el mundo, sobre todo en África y en el espacio euromediterráneo.

Pie de foto: Un grupo de refugiados sirios llega a Europa.

No es una casualidad que los dirigentes de la Unión Africana (UA) hayan designado al Rey de Marruecos, Mohamed VI, líder del continente en materia de inmigración. Es también un reconocimiento a Marruecos por la política de regularización de inmigrantes subsaharianas que el propio Mohamed VI impulsó en el año 2013, lo que ha permitido la legalización de muchas personas que se encontraban en situación de clandestinidad. Según la agencia MAP, la conferencia internacional es el primer evento de la ONU sobre esta cuestión, y el pacto que se adopte en la cumbre será un documento inicial sobre la globalidad del problema.

Emigran mayoritariamente a Europa

La inmensa mayoría –tres cuartas partes- de los inmigrantes marroquíes viven en Europa, según un estudio llevado a cabo en 2013 por la Fundación Hasan II para los Marroquíes Residentes en el Extranjero. A pesar del crecimiento económico que ha experimentado Marruecos, la emigración sigue siendo un objetivo para muchos ciudadanos, sobre todo jóvenes que consideran que su país no ofrece garantías profesionales y salariales adecuadas. Según diversas fuentes, 85% de los inmigrantes marroquíes residen en la UE, principalmente en Francia, España e Italia. Los datos que baraja la Fundación Hasan II para los Marroquíes Residentes en el Extranjero son los siguientes: 1,2 millones de marroquíes en Francia, 550.000 en España, 380.000 en Italia, 280.000 en Holanda y 130.000 en Alemania. En el caso de España, otros estudios indican que el número de marroquíes residentes es de unos 800.000. A pesar de la grave crisis económica que sufrió España, la mayoría de los marroquíes no regresaron a su país de origen; sólo lo hicieron unas pocas decenas de miles.

Pie de foto: Un grupo de inmigrantes subsaharianos en territorio marroquí, a la espera de poder llegar a Europa.

Desde 2014, ha habido un nuevo proceso de emigración marroquí hacia España, pero esta vez no es tan masivo como en la época de la burbuja inmobiliaria. También hay miles de inmigrantes marroquíes que vienen a trabajar como temporeros a España cada año, sobre todo a Cataluña, la Comunidad Valenciana, Murcia, Baleares y Andalucía.  Después de la UE, 9% de los inmigrantes marroquíes viven en los ricos países del Golfo, y 6% residen en el continente americano. Los efectos de la inmigración en Marruecos son generalmente positivos, porque las remesas enviadas al país por los trabajadores que viven en el extranjero son divisas y permiten equilibrar la balanza de pagos. Las remesas de la inmigración, que alcanza unos 5.000 millones de euros anualmente, representan 10% del PIB marroquí y 44% de las exportaciones del país. El 70% de los inmigrantes marroquíes realizan inversiones en su país de origen, sobre todo en el sector inmobiliario y en el comercio. 

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