Paco Soto

Pie de foto: El presidente de Mauritania, Mohamed Ould Abdelaziz.

La mayoría de la oposición de Mauritania al régimen del presidente del país magrebí, Mohamed Ould Abdelaziz, inició una campaña contra el referéndum que se celebrará el próximo 5 de agosto. La consulta plantea la supresión del Senado y cambios en la bandera y el himno mauritanos. Cuando faltan tres semanas para que se lleve a cabo el referéndum, que contempla lógicamente una reforma de la Constitución vigente, los actuales gobernantes y el grueso de la oposición han movilizado a sus estados mayores para convencer a los electores de votar a favor o en contra del proyecto. Mauritania es el país más pobre del Magreb, y el actual presidente constitucional y exgeneral llegó al poder a través de un golpe de Estado militar, una práctica muy común en esta tierra donde, a grandes rasgos, conviven dos grandes comunidades: una población de origen árabe y otra con raíces negras y africanas. El presidente Abdelaziz, que tiene el apoyo de Occidente, asegura que su país es democrático y se celebran elecciones. Formalmente, lo es. Pero la oposición sostiene lo contrario y trata de convencer a la comunidad internacional de que Mauritania sufre un régimen autoritario con oropeles parlamentarios que reprime a los grupos y personas que cuestionan el sistema.

En este contexto, la campaña favorable o contraria al referéndum se ha convertido en una plataforma de agitación política para el poder y la oposición. Ambos bandos quieren medir sus fuerzas. La reforma constitucional planteada por el jefe del Estado fue aprobada por la Asamblea Nacional (Parlamento), pero rechazada por el Senado, aunque en esta Cámara domine la mayoría gubernamental. Mohamed Ould Abdelaziz plantea la vía del referéndum, porque le parece la más adecuada para sus intereses políticos de perpetuación en el poder, una opción que rechaza abiertamente la oposición agrupada en el Foro Nacional por la Democracia y la Unidad (FNDU). El jefe del partido en el poder, la Unión por la República (UPR), Sidi Mohamed Ould Maham, y miembros del Gobierno como el primer ministro, Yahya Ould Hademine, ya han llevado a cabo mítines en varias provincias del país para movilizar a sus seguidores y partidarios de la reforma constitucional.

Pie de foto: Un ciudadano mauritano vota en un proceso electoral.

Una maniobra de Abdelaziz

Por su parte, los partidos opositores consideran que el referéndum no tiene sentido y es una mera maniobra política de “distracción” del poder para que la población se aparte de los verdaderos problemas del país como la pobreza, el atraso, el analfabetismo, la esclavitud y la fragilidad democrática. El referéndum “no responde a ninguna necesidad”, pero, siempre según el grueso de la oposición, es un intento del poder por preparar el tercer mandato presidencial a Abdelaziz. La Constitución mauritana solo prevé dos mandatos presidenciales, y si no se reforma, el jefe del Estado y exgolpista tendrá que abandonar el poder en 2019. El pasado sábado, el sector más radical de la oposición organizó tres manifestaciones de protesta en Nuakchot, la capital del país, en las que participaron miles de personas. Las marchas, que estuvieron organizadas por los líderes del FNUD, plantearon el lema “Hagamos frente a este referéndum”. Los opositores, entre los que se encontraban militantes de partidos, sindicalistas, parlamentarios y personalidades de diversos ámbitos, denunciaron las “maniobras” de Abdelaziz para mantenerse en el poder tras la reforma de la Carta Magna, e hicieron un llamamiento a favor del boicot de la consulta.

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