Redacción Atalayar
Foto: El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, explicando en rueda de prensa los resultados de la ‘Operación Minerva’.
 
La Policía Nacional concluyó la denominada ‘Operación Minerva’, un dispositivo especial contra las redes de inmigración irregular desarrollado durante mes y medio en los puertos de Algeciras, Ceuta y Tarifa. Esta operación concluyó con 321 inmigrantes irregulares interceptados, 118 documentos falsos intervenidos, 274 detenidos por reclamaciones judiciales por facilitar la entrada irregular de trabajadores extranjeros o la comisión de otros delitos, y 32 vehículos robados recuperados. El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, asistió al cierre de este dispositivo especial y  destacó que “se trata de la operación más importante de la Unión Europea contra la inmigración ilegal y es una buena muestra de que las instituciones europeas tienen que implicarse en la seguridad de nuestra frontera exterior, una responsabilidad que implica a todos los países miembros y no únicamente a los Estados de la frontera sur”. Cosidó señaló también “el esfuerzo y dedicación de los agentes desplegados en este dispositivo que, junto a la operación Indalo, ha supuesto un especial compromiso, con jornadas prolongadas, para afrontar la llegada masiva de inmigrantes a nuestras costas”.
 
Intervienen 16 países europeos
La Policía Nacional es la responsable de dirigir esta operación, coordinada por la Agencia Europea de Fronteras (FRONTEX), cuyo objetivo es combatir la inmigración irregular y reforzar la seguridad de las fronteras exteriores españolas. En la ‘Operación Minerva’ intervino España junto con otros 15 países europeos, y en ella participaron un total de 88 policías de frontera de los países implicados, entre ellos expertos en documentos falsos y guías caninos. Del 30 de julio al 8 de septiembre, los agentes desplegados en la ‘Operación Minerva’ reforzaron los controles para la lucha contra la inmigración irregular en los puertos de Algeciras, Ceuta y Tarifa, puntos de entrada desde Marruecos al espacio Schengen. Los días clave del dispositivo fueron del 27 al 31 de agosto, fechas en las que los policías controlaron 195.913 personas y 46.572 vehículos. Uno de los objetivos de esta operación conjunta fue en todo momento proteger los derechos de los ciudadanos extranjeros y luchar contra las redes que trafican con personas. Estos controles facilitaron el rescate de más de un centenar de inmigrantes que viajaban ocultos en los espacios más insospechados de diferentes medios de transporte, soportando elevadas temperaturas y con riesgo de morir asfixiados. Algunos de ellos iban ocultos en las hélices de embarcaciones, en la estructura de vehículos, dentro de maletas o en los bajos de camiones. En alguna de estas intervenciones fue precisa una primera asistencia de los propios agentes in situ y, en muchos casos, el posterior traslado a un centro hospitalario. En esta operación la Policía desplegó guías caninos especializados en el rescate de personas cuyo trabajo ha sido vital para detectar este tipo de situaciones y poder auxiliar al mayor número de inmigrantes posibles.
 
Expertos en falsificación de documentos
Uno de los 'modus operandi' más empleados para acceder al territorio Schengen es el uso del fraude documental. Para ello, en la operación, la Policía  contó también con expertos en detección de documentos falsos en la frontera de todos los países participantes y con avanzados medios técnicos que permiten detectar cualquier anomalía que puedan presentar los documentos de viaje. Los documentos más falsificados por nacionalidades son españoles, belgas, franceses, italianos y en menor medida griegos y búlgaros. Además, por primera vez en una operación conjunta, se incorporó al Centro de Coordinación de la Operación Minerva de Frontex un equipo móvil de Cooperación Internacional del Cuerpo Nacional de Policía, integrado por representantes de las Oficinas Centrales Nacionales de INTERPOL, EUROPOL y SIRENE, junto con una Oficina Móvil y un analista de la sede de EUROPOL en La Haya. Esta colaboración permitió, en la fase más crítica de la Operación Paso del Estrecho, una actividad en tiempo real y sobre el terreno de las principales Agencias y organizaciones involucradas en la lucha contra la criminalidad, con el acceso y consulta simultáneos a bases de datos nacionales, europeas e internacionales, consiguiendo la fluidez de los flujos migratorios sin disminuir la seguridad en los controles.
 
 
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