Paco Soto

Pie de foto: Policías marroquíes durante una operación antiterrorista.

La Policía marroquí ha golpeado con dureza al terrorismo yihadista esta semana, al desarticular varias células que pretendían llevar a cabo atentados en ciudades como Fes, Meknes, Khouribga, Casablanca, Zawiat Cheikh,  Sidi Bennour, Damnat y Sidi Hrazem. Según informó el Ministerio del Interior en una nota de prensa, la operación antiterrorista llevada a cabo por agentes de la Oficina Central de Investigación Judicial (BCIJ) -el FBI marroquí dirigido por Abdelhak Khiame- se saldó con la detención de 11 presuntos yihadistas, entre ellos el jefe de una célula que mantenía estrechos contactos con Daesh. Los investigadores también intervinieron material para cometer acciones violentas como tres pistolas, dos fusiles de caza, varias bombonas de butano, bombas lacrimógenas, cuatro extintores, armas blancas, porras telescópicas y eléctricas y bombas de gas tóxico, así como una importante cantidad de dinero en efectivo.

Durante la operación, la BCIJ se incautó de diversos materiales como componentes utilizados para la fabricación de bombas artesanales, productos químicos, cables eléctricos y clavos, así como chalecos explosivos. Todo este material está siendo analizado por la Policía científica. El Ministerio del Interior informó de que los presuntos yihadistas detenidos eran activistas muy peligrosos y querían llevar a cabo atentados en lugares estratégicos de todo el país siguiendo las directrices y recomendaciones del grupo Daesh. Uno de los detenidos es un experto en la fabricación de explosivos. El Ministerio del Interior considera que esta operación antiterrorista ha sido una acción preventiva y de seguridad que confirma una vez más la actividad de grupos como Daesh en Marruecos y su implantación en algunos sectores de la sociedad, sobre todo entre jóvenes que desean ir a combatir en Siria o Irak.

Tunecinos y marroquíes, los más numerosos

Según diversos servicios antiterroristas y expertos internacionales en la materia, los marroquíes y los tunecinos, en el Magreb, son los más numerosos entre los yihadistas que combaten en Siria e Irak para Daesh y otros grupos. Unos 3.000 en el caso de los tunecinos y entre 1.500 y 1.600 marroquíes. La inmensa mayoría de los terroristas yihadistas detenidos en España son marroquíes o españoles de origen marroquí. Es el caso de todos los terroristas muertos y detenidos por los Mossos d´Esquadra este verano tras los atentados de Barcelona y Cambrils. El pasado mes de mayo, un informe de la ONU cuantificó el número de terroristas en las filas de Daesh en 25.000, 10.000 más que en 2014. Túnez, Marruecos, Arabia Saudí, Jordania, Francia y Rusia encabezan la lista de países donde han surgido el mayor número de terroristas yihadistas que se han integrado en Daesh, Al Qaeda y otros grupos.  

Pie de foto: Los ministros del Interior de España y Marruecos, Juan Ignacio Zoido y Abdelouafi Laftit, reunidos en Rabat.

Experiencia de Rabat

Marruecos ha adquirido una gran experiencia en materia de lucha antiterrorista. La Policía y los servicios secretos del país magrebí colaboran estrechamente con sus homólogos de otros países, especialmente los españoles, franceses y estadounidenses. El pasado mes de agosto, los ministros del Interior de España y Marruecos, Juan Ignacio Zoido y Abdelouafi Laftit, se reunieron en Rabat después de los atentados en Cataluña para intensificar aún más la colaboración antiterrorista. Entre 2002 y 2016, las fuerzas de seguridad marroquíes impidieron que se cometieran 324 atentados en su país y desarticularon 155 células yihadistas, según datos revelados por los servicios secretos locales. En este periodo de 14 años, 2.885 terroristas fueron detenidos en Marruecos.  De los 1.500 o 1.600 yihadistas marroquíes que combaten en Siria e Irak, 758 lo hacen en las filas de Daesh; un centenar en el grupo Harakat Cham Al Islam, y 52 en Jabhat Al Nusra, una organización vinculada a Al Qaeda.

En Libia también se encuentran muchos yihadistas de origen marroquí. El BCIJ sostiene que algunos grupos terroristas han tejido lazos con sectores o exmiembros del Frente Polisario, un movimiento apoyado por Argelia que lucha desde hace más de 40 años contra Marruecos por la independencia del Sáhara Occidental. Expertos de diversos países defienden en libros e informes la misma tesis, y algunos han podido demostrar con datos y testimonios que al menos un centenar de saharauis han caído en las garras de movimientos terroristas como Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI). El Polisario lo niega y acusa a quienes denuncian su vinculación con grupos yihadistas de actuar al servicio de los servicios secretos marroquíes.

Etiquetas: 
marruecos
terrorismo