Noor Ammar Lamarty

Pie de foto: “Las mujeres en Europa”: Corresponsabilidad, Conciliación e Igualdad.

Si bien España está mejorando sus políticas de igualdad y en materia de conciliación, debe además promover una conciencia global con respecto a sus mujeres, a su futuro, y sobre todo a las distintas profesiones en las que ejercen y donde se sienten limitadas. La carrera diplomática es de las más propensas a verse sujeta a desigualdad, dada la gran flexibilidad que exige la profesión, como son los cambios de destino (sobre todo en los principios), así como la grandísima dedicación horaria en la que se considera bastante imprescindible la presencia, dados los actos de asistencia obligatoria por la representación institucional de dichos profesionales. Todos estos elementos constituyen un punto de inflexión importante para la toma de decisión sobre la orientación de la carrera profesional que las mujeres quieren desempeñar.

Por ello, y con motivo del día de Europa, la Escuela Diplomática convocó una mesa redonda sobre “Las mujeres en Europa”, moderada por María Clara Girbau Ronda (embajadora en misión especial para el Fomento de las Políticas de Igualdad de Género y Conciliación), y con la participación de otros profesionales de la Política Exterior. Durante el debate, se hizo una radiografía social a cerca de los impedimentos que sufre la igualdad entre hombres y mujeres, que afecta negativamente a ambos por igual.

La primera intervención fue la de Ángeles Moreno Bau, subsecretaria de Asuntos Exteriores, que comenzó hablando de la infravaloración de las mujeres en diferentes ámbitos de la vida política y económica. “Tenemos sesgos inconscientes con los que sin darnos cuenta nos autolimitamos. A día de hoy ninguna mujer ha sido Jefa del Estado mayor y estamos ausentes en muchos espacios. El freno se lo autoimponen las propias mujeres, aunque también los hombres tienen un sesgo inconsciente respecto al sexo con sus responsabilidades para lo corresponsabilidad. Muchas cosas se originan en la educación que recibimos. Debemos acabar con esta diferencia tan notable en algunas esferas. Sólo el 2,9 % del CEO del Ibex 35 son mujeres, sólo un 5% de los laureados son mujeres, y la mayor parte de estas premios nóveles son de premios colectivos”.

Ángeles Moreno, a su vez, subrayó la importancia de que las mujeres accedan a altos puestos de trabajo para diseñar el mundo y la democracia en la que se quiere vivir. Citó la política exterior de Suecia, que tiene un tono feminista, para hacer hincapié en lo imprescindible de la función feminista en las relaciones internacionales de los países, como representantes de una diplomacia que incluye nuevas perspectivas ejemplares como es el caso sueco.

Pie de foto: Mujeres líderes en Europa al 31 de marzo de 2019. AFP/AFP

Por su parte, María Andrés Marín, directora de la oficina del Parlamento Europeo en España, explicó que, haciendo un análisis de la situación de las mujeres en Europa, la existencia de la diferencia salarial es evidente: si bien en Europa representa un 16%, en España los hombres cobran un 14% más que las mujeres en España.

Hacienda justifica estas cifras, por un supuesto “peaje materno” debido al embarazo por el que pasan las mujeres y su incorporación tardía al mercado laboral. La brecha salarial existe y es real, 1 de cada 3 mujeres tiene un puesto de responsabilidad en el sector empresarial, según aseguró la directora de la oficina del Parlamento Europeo en España.

Así, el efecto tijera hace que, si el 70% de la carrera de periodismo son mujeres, solo el 30% van a llegar a puestos de alto rango o responsabilidad, aseveró con rotundidad. 1 de cada 3 mujeres sufrirá algún tipo de violencia, no necesariamente sólo por su pareja ni su marido, sino también en el ámbito público.

El techo de cristal es una realidad, no sabemos dar con la conciliación y es imprescindible hoy en día. Sin embargo, hay otro techo de cristal autoimpuesto que muchas veces no contemplamos y tiene que ver con el peso y la necesidad de referentes que rompen y nos hagan desaprender la educación que hemos recibido las mujeres desde pequeñas. Existen muchas evidencias de lo positivo de tener mujeres en altos rangos u una mayor igualdad en las empresas, si no fomentamos todos los cambios desde ahora, no podremos alcanzar una igualdad real hasta dentro de entre 200 años. Me preguntan qué se puede hacer para mejorar, y bien, si la UE es un motor de cambio, desaprender y liderar con el ejemplo es el mejor cambio. Las leyes de igualdad, la corresponsabilidad, la baja paternal intransferible y los acuerdos con terceros países encabezan la lista de prioridades”, dijo durante su intervención directora de la oficina del Parlamento Europeo en España.

La infrarrepresentación de las mujeres y la falta de un modelo de corresponsabilidad que muchos hombres reclaman son cuestiones de género de máxima urgencia. Desde el punto de vista de María Clara Girbau Ronda, se debe acabar con la cultura del presentismo, para que la conciliación de la vida personal y profesional pueda ser posible.

La embajadora en misión especial para el Fomento de las Políticas de Igualdad de Género y Conciliación aseguró que lo necesario es ofrecer un equilibrio a ambos sexos. Si bien es cierto que las cuotas son un tema delicado, a lo que hizo referencia, hay que intentar fomentar la presencia de las mujeres en todos los ámbitos y rangos de la política exterior y en los distintos órganos de la Unión Europea para que exista una paridad de sexos real. Pese a los avances logrados, hay trabajo por hacer en cuanto a los procesos inconscientes de discriminación que sufren tanto hombres como mujeres

Lars-Hjalmar Wide, el embajador de Suecia en España, se adentró en explicar más a fondo la política exterior feminista que ha impulsado su país. Según explicó, Suecia se embarcó en un ambicioso, y estructurado, plan con el que se desarrolló una recopilación de todos los puntos de vista del organismo de diplomacia y representación internacional para idear una visión global que potenciase a las mujeres en la política exterior.

Para eso, explica lo importante de, lo que él llamó, las 3R: "Right, representation and resources". Por ello, cabría decir que las mujeres necesitan derechos, representación y recursos en la política exterior de sus países. Hizo alusión a la falta de estos elementos en muchas partes del mundo en las que se prohíbe a mujeres dedicarse a algunas profesiones, donde se les prohíbe ser dueñas de patrimonio o donde ni siquiera tienen acceso al uso del teléfono móvil. Wide considera que dadas estas circunstancias los mecanismos de toma de decisión y de influencia tales como pueden ser los mediadoras, sindicatos, o las asociaciones son el motor del cambio. El embajador dejó una pregunta abierta acerca de si se deberían los países promover en sus relaciones internacionales la igualdad en los países con los que pactan y llegan a acuerdos.

Por último, y a modo de reflexión del papel de la diplomacia y las mujeres, la profesora de Relaciones Internacionales y Género de Santiago de Compostela, María Irene Lozano Manzano, habló sobre las relaciones internacionales como espacios que nos ayudan a entender y a luchar por las políticas de igualdad más allá de nuestro entorno más cercano.