Paco Soto

Pie de foto: Un paseo marítimo en la ciudad rifeña de Nador, en el norte de Marruecos.

Los dirigentes marroquíes, empezando por el jefe del Estado, el Rey Mohamed VI, lo tienen claro. El único interlocutor legal y legítimo de Rabat es el Gobierno español de Mariano Rajoy y no los ejecutivos autonómicos. Rabat apoya sin fisuras a Madrid y no reconoce el proceso secesionista impulsado por el Gobierno de la Generalitat de Cataluña. Las autoridades marroquíes, que en su propio país se enfrentan a problemas independentistas en el Sáhara Occidental, el Rif y otras regiones, no están dispuestas a hacerle el juego al independentismo catalán. La unidad de España en el seno de la Unión Europea (UE) es para Marruecos un tema crucial.

El Ministerio marroquí de Asuntos Exteriores lo transmitió oficialmente en estos términos al Gobierno español hace unos meses. La mayoría de la población marroquí mira con indiferencia lo que ocurre en Cataluña. Entre el sector politizado y culto de la sociedad, la mayoría se opone a la independencia de Cataluña y apuesta por una España unida en torno a la Constitución y los valores democráticos. Solo una pequeña minoría de militantes berberistas marroquíes, sobre todo en el Rif, región de cultura mayoritariamente amazigh situada en el norte del país, defiende un Estado catalán soberano e integrado en la UE. Lo mismo ocurre entre algunas activistas e intelectuales de la ultraizquierda marroquí.

Los esfuerzos inútiles de la Generalitat

Los grandes esfuerzos económicos, culturales, lingüísticos y políticos desplegados en otros tiempos por la Generalitat en el seno de la importante comunidad marroquí que vive en Cataluña, para ganar adeptos a la causa independentista, no ha tenido los efectos esperados. Un reducido número de jóvenes de origen marroquí residentes en comarcas muy nacionalistas se han convertido en independentistas y militan en grupos como ERC. En este contexto, las autoridades de la ciudad rifeña de Nador, una urbe amazigh localizada a unos 15 kilómetros de la ciudad española de Melilla y a 165 kilómetros de Alhucemas, donde hace más de un año estalló un potente movimiento popular –el ‘Hirak rifeño-contra las injusticias, la pobreza, el desempleo y la prepotencia de los gobernantes, decidieron prohibir actos callejeros en solidaridad con el proceso independentista catalán y los detenidos por haber incumplido la ley.

Pie de foto: Un grupo de marroquíes exhibe la bandera bereber y las enseñas catalana y vasca en una manifestación independentista en Barcelona.

Los miembros del ‘Hirak’ de Nador, que en la mayoría de los casos desconocen completamente la situación de Cataluña, su alto nivel de vida y prosperidad y la existencia de una autonomía que ya la quisieran los rifeños, los saharauis o los habitantes del Souss, no podrán organizar manifestaciones y concentraciones en las calles de la ciudad norteña en apoyo a los soberanistas de Cataluña. Las autoridades locales no lo van a permitir. Un acto que se tenía que celebrar el próximo 19 de febrero ante el consulado de España, en Nador, ha sido prohibido.

Palabras “absurdas”

 “Nos han informado de la decisión pero no han justificado la prohibición”, declaró la activista amazigh Fadwa El Amrani. “Nuestra iniciativa es pacífica, habíamos programado una sentada para reconocer el apoyo sin condiciones de los catalanes al ‘Hirak’ del Rif. Nos apoyan y siguen por la misma vía. Lo mínimo que podemos hacer es darles las gracias y expresar nuestra solidaridad con los catalanes encarcelados”, recalcó Fadwa El Amrani. Por su parte, Fadel, un militante de izquierda, laico y pacifista, que no tiene pelos en la lengua, calificó las palabras de Fadwa el Amrani de “absurdas”. “Estoy seguro de que esta señora no habla ni español ni catalán. Yo sí. He vivido 11 años en Cataluña, en Terrassa y Reus. Comparar la situación de Cataluña con el Rif no solo es un error, es una barbaridad, una tomadura de pelo. Solo un tonto o un indocumentado puede decir estas sandeces”, señaló Fadel, que en tiempos del Rey Hasan II estuvo tres años en la cárcel por militar en un grupo opositor clandestino y querer derrocar violentamente al déspota.

Pie de foto: Manifestación berberista en el Rif marroquí.

“El Rif se parece a Cataluña como un huevo a una castaña. El Rif es pobre, una región atrasada, aunque en los últimos años se han hecho grandes obras de infraestructura, nuevos puertos, carreteras y autopistas. El nivel de vida ha mejorado un poco pero carecemos de un sistema autonómico. En cambio, Cataluña es una de las regiones más ricas de España, junto con Madrid y el País Vasco. Es una sociedad de clases medias, hay una democracia consolidada y el sistema autonómico catalán es poderoso y eficaz; es uno de los mejores de Europa. Los señores que han impulsado la independencia, pertenecen a las clases medias y altas, son gente insolidaria, xenófoba, odian España y no respetan ni aceptan que más de la mitad de los catalanes no sean independentistas”. En la misma línea, Fadel se preguntó: ¿Hay alguna similitud entre Cataluña y el Rif? No. El proceso catalán es insolidario y reaccionario, como lo son los nacionalistas de la Liga Norte en Italia, los nacionalistas flamencos en Bélgica y tantos otros en Europa”.

Así las cosas. Fadwa El Amrani hizo saber que recurrirá la prohibición de las autoridades de Nador ante el Tribunal Administrativo de Oujda, ciudad del este de Marruecos fronteriza con Argelia. Fadel no es el único que critica al grupo berberista de Nador. Varios refugiados rifeños que escaparon de su tierra y se encuentran en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Melilla, han manifestado su oposición a la iniciativa de los berberistas de Nador, según dijo al periódico digital ‘Yabiladi.com’ Ayoub Ouass, activista del ‘Hirak’ de Nador. Ayoub Ouass teme que actos de esta naturaleza puedan repercutir negativamente en su petición de asilo político.