Paco Soto

Pie de foto: El presidente francés, Emmanuel Macron, se entrevista con su homólogo argelino, Abdelaziz Bouteflika.

El presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, es un político híper activo, práctico, y no es muy amigo de los dogmas ideológicos que dominan nuestras sociedades occidentales desde hace siglos. Después de haber viajado a Argelia para sentar las bases de la futura reconciliación de Francia con su antigua colonia, Macron está ahora empeñado en acercar a Argelia con Marruecos en el conflicto del Sáhara Occidental. Francia es el principal aliado de Marruecos en la crisis saharaui. Apoya sin fisuras la marroquinidad de la antigua colonia española y considera que el Frente Polisario es un mero instrumento político del régimen argelino en su enfrentamiento con Marruecos.

Según París, Argelia desea un Sáhara Occidental independiente y bajo su control político, militar y económico, porque necesita una apertura marítima en el Océano Atlántico, controlar las materias primas saharauis y debilitar el Reino Alauita. Además, Francia defiende la solución autonómica para el Sáhara Occidental bajo soberanía marroquí que propone Rabat. Pero a pesar de su apoyo a las tesis marroquíes, Macron, como buen pragmático, está convencido de que no habrá solución al conflicto sin un proceso de diálogo y acuerdo entre los dirigentes argelinos y marroquíes.

En su viaje a Argelia, Macron se reunió con el presidente del país, Abdelaziz Bouteflika; el primer ministro, Ahmed Ouyahia; y otras personalidades como el ministro de Asuntos Exteriores, Abdelkader Messahel, y el presidente del Senado, Abdelkader Bensalah. El jefe del Estado galo habló con franqueza con los dirigentes argelinos y no ocultó su pensamiento sobre el conflicto saharaui.  No habrá paz y normalización política en el territorio sin acuerdo político entre Argel y Rabat, fue el mensaje de Macron. En una entrevista con el influyente diario ‘El Watan’, el presidente francés declaró: “Nuestra posición equidistante sobre esta cuestión es conocida y no ha cambiado. Y no cambiará. El diálogo entre Argelia y Marruecos sobre esta cuestión es primordial. Juntos y con el apoyo de la comunidad internacional, los dos países pueden obrar en favor de una resolución a la crisis”. Agregó Macron: “Su solución [al conflicto saharaui] constituye un enorme desafío para la integración del Magreb. Espero que Marruecos y Argelia sepan superar sus divergencias para construir un Magreb fuerte, unido y próspero”.

Pie de foto: Tropas femeninas del Frente Polisario.

Descontento independentista

En la entrevista con ‘El Watan’, llama la atención que Emmanuel Macron no hiciera ninguna referencia al Frente Polisario, que controla una parte del territorio del Sáhara Occidental, donde ha edificado la denominada República Árabe Saharaui Democrática (RASD), entidad integrada en la Unión Africana (UA). Guste o no guste a Macron, el Polisario, que lucha por la independencia del Sáhara Occidental y la celebración de un referéndum de autodeterminación controlado por la ONU, hace parte del conflicto y tiene un representante en Naciones Unidas. “Creo que es un error por parte de Macron no haber mencionado al Polisario. Es un error futo de la precipitación y del desconocimiento de la naturaleza de este conflicto, que supera el enfrentamiento entre Argel y Rabat”, explica el politólogo argelino Ali Boukhlef.

Por otra parte, fuentes del Polisario consultadas por Atalayar calificaron de “nefastas” y “oportunistas” las declaraciones de Macron. “Francia es el principal aliado de Marruecos en Europa y Occidente y siempre ha sido un enemigo del pueblo saharaui. Las declaraciones de Macron no tienen para nosotros ningún valor. Son palabras vacías. No habrá solución al conflicto sin la participación activa del Frente Polisario, que es el legítimo representante del pueblo saharaui., y un referéndum de autodeterminación bajo los auspicios de la ONU”, señalaron nuestros interlocutores independentistas.

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