Raquel Costoyas Rendo/Ruth Galán Sanz/Ignacio Sánchez Clavijo/Gabriela Torres Maldonado/Observatorio Relaciones Internacionales

Madeleine Albright ha publicado en septiembre de este año su libro “Fascismo, una advertencia” en el que vuelve a mostrar su opinión sobre los fascismos en el mundo y su defensa férrea de la democracia. Albright realiza un análisis histórico del desarrollo del totalitarismo en el mundo antes y después de la Segunda Guerra Mundial introduciendo también una reflexión sobre la amenaza de que nuevas tendencias de ese género triunfen en numerosos países.

Nació en el año 1937 en Praga pero recibió su educación en EEUU. Vivió una infancia marcada por la llegada de los regímenes totalitarios a su país natal y por ello tuvo que huir del mismo en dos ocasiones, la primera por la llegada del fascismo nazi y la segunda por la llegada del comunismo, lo que provocó su establecimiento a EEUU, hechos que marcaron su inclinación política y su firme defensa de la democracia y los derechos humanos.

Ha sido embajadora de EEUU en la ONU continuando su carrera política como directora del Departamento de Estado entre 1997 y 2001 bajo la presidencia de Bill Clinton. Además, se convirtió en la primera persona miembro de un gobierno estadounidense en visitar Corea del Norte. 

Actualmente su vida política se limita a seguir dando su sincera opinión sobre la democracia, pero se dedica profesionalmente a impartir clases en la universidad de Georgetown y a presidir una firma de consultoría en Washington.

Antes de llegar a dirigir el Departamento de Estado de EEUU se doctoró en la universidad de Columbia, se dedicó a la docencia en la misma y asesora política del candidato demócrata Michael Dukakis. Después de esto consiguió ser la embajadora de EEUU ante la ONU entre 1993 y 1997, durante el primer mandato de Bill Clinton y se convirtió en la directora del Departamento de Estado en el segundo mandato y siendo así la primera mujer en la historia en ser Secretaria de Estado.

A lo largo de su vida ha sido una mujer mediática y con sus casi 81 años continúa demostrando su postura en defensa de la democracia, muy crítica con los regímenes fascistas, el auge de los partidos totalitarios en el mundo y destacando actualmente sus críticas hacia la administración republicana en EEUU declarando públicamente su opinión acerca de Trump como el presidente más antidemocrático de la historia de EEUU y posicionándose en contra de las políticas anti inmigración estadounidense.

La escritora confiesa que su libro es un proyecto que lleva preparando desde hacía tiempo, pero fue el momento en el que Trump se hizo con la victoria en las últimas elecciones en Estados Unidos cuando decidió que era el momento idóneo para terminarlo y publicarlo. Fue determinante ya que se pueden encontrar similitudes entre Trump y los gobernantes vencedores en elecciones democráticas que padecen pulsiones totalitarias.

Aunque Estados Unidos se diferencia por el buen funcionamiento de las distintas instituciones, capaces de moderar cualquier tipo de abuso, ocurre lo contrario con otros países como pueden ser Turquía, Rusia o Polonia. Madeleine aprovecha su trayectoria y experiencia diplomática para analizar el comportamiento de algunos gobernantes de estos países.