Paco Soto

Pie de foto: El primer ministro marroquí, Saad Eddine El Othmani, reunido en El Aaiún con fuerzas políticas y sociales y representantes de tribus saharauis.

Marruecos ha decidido lanzar una gran ofensiva diplomática y política sobre el Sáhara Occidental, para defender sus posiciones sobre la marroquinidad de la antigua colonia española. Faltan tres semanas para que se debata el conflicto saharaui en el Consejo de Seguridad de la ONU y Rabat no quiere perder la partida de cara al Frente Polisario. Las incursiones de miembros del movimiento independentista armado en las zonas que separan Marruecos del territorio en conflicto denunciadas por Rabat, fueron desmentidas por la ONU, lo que significó un revés político importante para el Reino Alauita. La posición de la ONU provocó una reacción visceral en Marruecos, donde instituciones, partidos políticos, sindicatos y asociaciones de diversa naturaleza han creado un frente unido. Las autoridades marroquíes escogieron el lunes de esta semana El Aaiún, antigua capital administrativa del Sáhara Occidental, para organizar una jornada patriótica. 

El objetivo: “defender la integridad territorial del Reino”. Los líderes de los partidos, los jefes de tribus, las asociaciones y personalidades locales y regionales desfilaron ante el Rey Mohamed VI para mostrarle su plena lealtad y defender la marroquinidad de la antigua colonia española. Una Declaración fue firmada por el conjunto de los partidos para denunciar las supuestas incursiones de miembros del Polisario en la zona tampón bajo custodia de los cascos azules de la ONU, donde, según lo pactado, ni Marruecos ni los independentistas pueden entrar.

Pie de foto: Un grupo de saharauis en El Aaiún apoya la marroquinidad del Sáhara Occidental. 

Los dirigentes marroquíes consideran que las supuestas incursiones violan los acuerdos de alto el fuego firmados entre las partes en conflicto en 1991. Marruecos quiere sensibilizar su propia opinión pública pero también convencer a la comunidad internacional de que su causa es justa y el Polisario no es más que un mero instrumento de Argelia para debilitar a su vecino magrebí y conseguir la independencia del territorio en discordia porque favorecería sus intereses geoestratégicos. “El pueblo marroquí está detrás de Su Majestad para defender la integridad territorial y decir que rechazamos totalmente toda manipulación de los separatistas contra Marruecos”, dijo El Othmani.

Firmeza y unidad

Firmeza y unidad son los dos grandes lemas de Marruecos en esta crisis. La diputada opositora Fatima Zahra Mansouri, miembro del Buró Político del partido modernista y centrista PAM, dejó claro que “no aceptaremos un cambio de estatuto o un cambio jurídico” en el Sáhara Occidental, porque “vemos que lo que quiere hacer el Frente Polisario es hacer valer su existencia en una guerra de fronteras. No hay guerra de fronteras. Esto [el Sáhara Occidental] es territorio marroquí”. Faltan unas tres semanas para que el Consejo de Seguridad de la ONU aborde la cuestión saharaui y la renovación del trabajo de la MINURSO, organismo onusiano encargado de organizar un referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental y vigilar que el alto el fuego es respetado por las dos partes.

Pie de foto: El Rey Mohamed VI en una visita institucional en El Aaiún. 

Marruecos controla 80% del territorio de la antigua colonia española, y el resto es administrado por el Polisario y considerado por los independentistas saharauis “territorio liberado”. El Polisario, por boca de su representante en París, Oubi Bouchraïa Bachir, manifestó que Marruecos está cada vez “más aislado”, y ante las presiones de la ONU, “el Gobierno marroquí demuestra falta de voluntad política para cooperar con Naciones Unidas”. “Lo que más miedo le da a Marruecos hoy en día es un referéndum de autodeterminación”, aseguró Oubi Bouchraïa Bachir.

La izquierda radical también

En Marruecos, la marroquinidad del Sáhara Occidental es defendida por la inmensa mayoría de la población y partidos políticos. No es cierto, como afirman los indocumentados en España, que solo los sectores nacionalistas y conservadores se hayan apuntado a la causa. Tanto es así que el grueso de la izquierda radical (PSU, CNI y PADS), que conforma la Federación de la Izquierda Democrática (FGD), firmó la Declaración de El Aaiún del lunes y denunció la estrategia del Polisario. La Declaración recoge muchos argumentos expuestos por Mohamed VI en la carta de protesta que le envió al secretario general de la ONU, el portugués António Guterres.

En este sentido, la izquierda radical asume en lo fundamental el descontento y malestar de Marruecos por las supuestas incursiones del Polisario en la zona tampón, y no considera oportuno que la Unión Africana (UA) desempeñe un papel de mediador en el conflicto. En cambio, pide, como el resto de fuerzas políticas, la intervención de la MINURSO y la comunidad internacional para que tomen “medidas rigurosas y disuasorias para obligar al Polisario a retirarse de esta parte [la zona tampón] y poner fin a las tentativas que pretenden establecer una nueva realidad en esta zona”.