Paco Soto

Pie de foto: El Rey de Marruecos, Mohamed VI.

Marruecos está haciendo grandes esfuerzos por tranquilizar a Mauritania, que logró la independencia en 1960, sobre su integridad territorial. El secretario general del nacionalista Partido Istiqlal (PI) marroquí y líder sindical, Hamid Chabat, estuvo a punto de provocar una grave crisis diplomática entre Rabat y Nuakchot al declarar el pasado sábado en un mitin que Mauritania pertenece al Reino Alauita. El PI, desde que fue fundado por Allal al-Fasi, siempre ha defendido esta tesis, que no es la que mantiene Marruecos oficialmente. Tanto Palacio por orden expresa del soberano como el Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos criticaron con dureza las declaraciones del jefe supremo el Istiqlal y aseguraron que respetan la independencia y la soberanía nacional de Mauritania. Nuakchot reaccionó airadamente y exigió al Rey Mohamed VI y al conjunto de la clase política marroquí disculpas oficiales por los propósitos de Chabat.

El primer ministro islamista de Marruecos, Abdelilah Benkirane, y el ministro delegado para Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, que depende directamente del monarca alauita, viajaron a Mauritania el martes de esta semana con un objetivo muy concreto: apaciguar los ánimos entre los dos países y expresar el rechazo oficial de las autoridades marroquíes a las declaraciones del líder del PI, así como el respeto a la integridad nacional de Mauritania.

El propio Mohamed VI telefoneó al presidente Mohamed Ould Abdelaziz para hacerle saber su radical oposición a la tesis nacionalista defendida por Chabat. Las dos agencias oficiales de ambos países, la Agencia Mauritana de Información (AMI) y Magreb Arab Press (MAP) informaron de que Mohamed VI y Abdelaziz coincidieron en la defensa de “la integridad territorial de Mauritania” y mostraron “su determinación de preservar la relación [bilateral] contra todo intento de dañarla, más allá del origen y las motivaciones”.

Pie de foto: El presidente de la República Islámica de Mauritania, Mohamed Ould Abdelaziz.

Reunión en Zouerate

Según medios mauritanos, Benkirane y Bourita aseguraron en Nuakchot a sus interlocutores mauritanos que Rabat no piensa cambiar la postura oficial respecto a Mauritania. Entre otros motivos, porque Marruecos no puede abrir un frente de conflicto con Mauritania, porque esto podría dañar sus intereses en el conflicto del Sáhara Occidente en pleno preparativo para reintegrar la Unión Africana (UA) y porque ya rivaliza en el Magreb con Argelia por la crisis saharaui y la hegemonía regional. El diario mauritano ‘Al Akhbar’, cercano al poder, anunció que Benkirane y Bourita fueron recibidos por el presidente Abdelaziz en la ciudad de Zouerate, cerca de la frontera con el Sáhara Occidental y donde el jefe del Estado pasa sus vacaciones de fin de año. Política y simbólicamente, Abdelaziz quiso transmitir un mensaje muy nítido a Mohamed VI: el Sáhara Occidental es el punto “más sensible” de la relación entre los dos países, según indicó el semanario ‘Jeune Afrique’.

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