Raúl Redondo

Pie de foto: Torneo Augusta National Golf Club en Augusta, Georgia, EEUU, 11 de abril de 2019. REUTERS/MIKE SEGAR 

El Masters de Augusta, mayor torneo de golf del mundo, ha comenzado y se espera para esta edición de 2019 nuevamente un gran impacto económico y de rentabilidad para uno de los eventos deportivos más seguido y con más caché del panorama internacional.

Según un informe de la compañía Nielsen, el Masters de Augusta tiene un valor estimado superior a los 211 millones de dólares, de los que 89 son propios del club de golf de Augusta. Los otros 128 millones tienen que ver con patrocinadores y logos y demás marcas insertas en equipaciones de los participantes. El Masters está así muy por encima en valor económico de otros ‘majors’ como el British Open, con 181 millones de dólares, y el PGA Championship, con algo más de 125 millones.

Una de las principales fuentes de ingresos para cualquier cita deportiva es el de los derechos de televisión. En este campo, el Masters de Augusta tiene sus derechos concedidos a la emisora estadounidense CBS. Esta emisora lleva retransmitiendo el torneo más de 60 años, aunque ESPN tiene también algunos derechos de emisión de determinados paquetes, y parece que la relación entre el club de Augusta y la cadena norteamericana es más que fructífera y de beneficio mutuo. Pero tampoco se tienen muchos más datos de la relación comercial entre Augusta y CBS, sobre la que hay cierto misterio.

Otra vía de ingresos es la de los patrocinadores o ‘sponsors’. En esta competición norteamericana hay únicamente tres, pero dejan una ingente cantidad de dinero en las arcas de los organizadores. Estos tres ‘partners’ son el fabricante de coches Mercedes Benz, la compañía informática IBM y la empresa multinacional de telecomunicaciones AT&T.

Pie de foto: Vista general durante el Concurso de Par 3 antes de los Masters en Augusta National Golf Club el 10 de abril de 2019 en Augusta, Georgia. AFP/DAVID CANNON

El Masters de Augusta invierte una gran cantidad de dinero cada año en mejorar la competición y el acondicionamiento del juego en sí, pero también obtiene una gran suma monetaria a través de sus principales fuentes de ingreso. Así, se estima que el torneo en sí generará unos ingresos en esta edición de entre 115 y 120 millones de dólares, lo que supondría un beneficio neto de unos 30 millones, según un informe de la publicación ‘Golf Digest’, muy por encima de los en torno a 20 millones de dólares que se obtenían de ingreso en ediciones anteriores, por ejemplo a mediados de la década de los 90 del siglo pasado, con un beneficio neto que rondaba los cinco o seis millones de dólares.

Desde el comienzo del torneo en 1934 las cosas han cambiado mucho; en sus inicios, el Masters de Augusta, creado por Bob Jones y Clifford Roberts, ponía el foco básicamente en lo que es el juego en sí, buscando el mejor escenario para jugadores y espectadores. Todo ello con la ausencia de logos corporativos y limitando el número de asistentes tras las cuerdas que delimitan los diferentes hoyos que componen el recorrido. Pero desde 2006, con la llegada a la dirección del evento de Billy Payne, se han multiplicado los ingresos exponencialmente con la entrada de poderosos patrocinadores, aunque sin perturbar dramáticamente la competición en sí, ya que se restringe lo más posible la presencia publicitaria y de agentes externos al juego.

Se mantiene de esta forma la pureza del juego. No hay prácticamente distracciones visuales, ni sonoras, solamente el ruido del golpeo de la bola con el correspondiente ‘palo’ y el rugido o murmullo de los fieles que acuden a ver el mejor torneo de golf del mundo.

Pie de foto: Tiger Woods,en el segundo hoyo durante la primera ronda del torneo de golf Masters 2019 en el Augusta National Golf Club en Augusta, Georgia, EE. UU., 11 de abril de 2019. REUTERS/LUCY NICHOLSON

Poder acceder al campo de Augusta no está al alcance de cualquier bolsillo, es de acceso exclusivo ya que los precios de los accesos han crecido exponencialmente, sobre todo desde 2015, cuando la cifra ascendió a 325 dólares por una entrada con derecho a presenciar las cuatro rondas de competición. Para este año 2019, el pase para un solo día de competición está ya en los 115 dólares. 

Todo ello con el gran aliciente de esta edición, la participación del legendario golfista estadounidense ‘Tiger’ Woods, ganador en cuatro ocasiones de la ‘chaqueta verde’, prenda con la que se obsequia al golfista vencedor del torneo. Entre los españoles que han tenido el honor de llevarla están Severiano Ballesteros, José María Olazábal o Sergio García. En esta edición de 2019, el español Jon Rahm parte como posible favorito; de momento comenzó el torneo saliendo a jugar con la leyenda, ‘Tiger Woods’. Para los participantes, el Masters de Augusta reparte en premios este año 2019 algo más de 11 millones de dólares.