Por Lorenzo Medina
Foto: El presidente mauritano, Mohamed Uld Abdel Aziz, es el favorito de los comicios.
Mauritania, el país más pobre y débil del Magreb, celebra este sábado 21 de junio elecciones presidenciales en un clima político inestable. El presidente mauritano, Mohamed Uld Abdel Aziz, que en los últimos años ha conseguido afianzarse en el poder y  frenar el avance de los grupos terroristas yihadistas, es el gran favorito de los comicios, que serán  boicoteados por la oposición. Abdel Aziz es un exgeneral golpista, como muchos presidentes que ha tenido Mauritania desde que consiguió la independencia de Francia en 1960. El antiguo militar llegó al poder con un golpe de Estado en 2008 y al año siguiente ganó unas elecciones con un mandato de cinco años. En esa época, el grupo Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), la rama magrebí de Al Qaeda, era muy activo en la República Islámica de Mauritania, donde perdura la esclavitud y el 20% de la población vive con menos de 1,25 dólares al día. Hace seis años, AQMI cometía numerosos atentados y secuestros en el país africano. Ahora, Mauritania no es un remanso de paz, pero su situación interna no es tan convulsa como en Malí, donde el norte está en manos de los yihadistas y los independentistas tuaregs, y Libia, que sufre una ofensiva terrorista que pone en jaque al Estado. Abdel Aziz, como buen exmilitar golpista, cree que ha sido el salvador de Mauritania y asegura que gracias a la ayuda de la antigua metrópoli colonial, Francia, ha logrado pacificar el país y reestructurar el Ejército.  
 
Ofensiva en Malí
En 2010 y 2011, el Ejército mauritano pudo incluso lanzar una dura ofensiva contra los yihadistas en el norte de Malí, para frenar las operaciones que organizaban esos grupos terroristas contra Mauritania desde territorio maliense. Abdel Aziz  tiene a su favor que Mauritania preside la Unión Africana (UA), lo que le da visibilidad política fuera de su país, y Nuakchot es un agente muy activo en la resolución de la crisis en Malí. Tanto es así, que el pasado 23 de mayo Mauritania consiguió negociar un alto el fuego entre los grupos rebeldes y el Ejército tras nuevos combates en Kidal (norte de Malí). Mauritania también se prepara para presidir junto con el presidente Barack Obama la primera cumbre entre Estados Unidos y la UA el próximo mes de agosto. En el  ámbito económico, Mauritania, un país en gran parte desértico de 3,8 millones de habitantes situado en la costa del Atlántico, tiene abundante mineral de hierro y la pesca es otra fuente de riqueza. En 2013, el país norteafricano creció  un 6% y el presidente Abdel Aziz aseguró haber reducido la inflación a menos del 5%.
 
“Mascarada electoral”
La oposición no es tan triunfalista como el presidente Mohamed  Uld Abdel Aziz, y denuncia la “mascarada electoral” que organiza el régimen “autoritario” mauritano. El Foro Nacional para el  Desarrollo y la Unidad (FNDU)  se manifestó contra las elecciones y denunció “el poder dictatorial” del exgeneral golpista. El FNDU, que espera una fuerte abstención en los comicios presidenciales, agrupa a 11 partidos de la Coordinación de la Oposición Democrática (COD), que incluye a la formación  islamista Tawasul (16 diputados en el Parlamento) y a varias personalidades independientes, así como a sindicatos y organizaciones sociales de diversa naturaleza. A pesar del boicot opositor, cuatro candidatos se presentan contra Abdel Aziz, entre ellos Lalla Mariem Mint Mulaye Idris, una mujer de 57 años que es independiente, y Biram Uld Dah Uld Abeid, un activista que como presidente del colectivo IRA lucha  contra la esclavitud, oficialmente abolida en 1981. Las elecciones estarán supervisadas por observadores internacionales, entre ellos de la UA. 
 
Estabilidad política
La oposición organizada en el COD ya boicoteó las elecciones legislativas y municipales de noviembre y diciembre pasados, a excepción de los islamistas de Tawasul. El analista político mauritano Abdulaye Ba explica a Atalayar que “si Mauritania busca un mayor protagonismo en la región, antes tendrá que conseguir cierta estabilidad política. Y esto sólo se consigue con más democracia y construyendo un Estado de derecho conforme a las normas internacionales”. El FNDU pidió sin éxito al Gobierno de Nuakchot que retrasara las elecciones con el objetivo de tener más tiempo para prepararlas. La negación del Gobierno demuestra, según el FNDU, que Abdel Aziz es “un político autoritario que organiza elecciones para ganarlas y ha construido una apariencia de democarcia en Mauritania”. Por su parte, el presidente del Sindicato de Periodistas de Mauritania, Ahmed Salem Uld Moktar Salem, está convencido de que las potencias occidentales como Estados Unidos y Francia y España en Europa quieren la victoria de Abdel Aziz, porque el exgeneral garantiza sus intereses económicos y geoestratégicos en el país y el norte de África y en la región del Sahel y es un buen aliado en materia de lucha contra el terrorismo yihadista, el tráfico de drogas y la inmigración clandestina. 
 
 
 
 
 
 
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