Paco Soto

Pie de foto: El Rey de Marruecos, Mohamed VI, es recibido por el presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, en Abiyán.

El Rey de Marruecos, Mohamed VI, consiguió lo que se había propuesto en la quinta cumbre entre la Unión Africana (UA) y la Unión Europea (UE) que se celebra esta semana -29 y 30 de noviembre- en Abiyán, capital de Costa de Marfil. La presencia de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD) controlada por el Frente Polisario y avalada por países africanos influyentes como Argelia y Sudáfrica, se convirtió en un elemento sumamente molesto y polémico para el Reino de Marruecos. Los adversarios de Marruecos en el seno de la UA pensaron que los dirigentes marroquíes no asistirían a la cumbre de Abiyán o provocarían un conflicto interno de grandes dimensiones para la unidad del organismo transnacional. Algunos analistas políticos corroboraron esta tesis. Finalmente, el tiro les salió por la culata a los adversarios del Reino Alauita. Marruecos participa en la cita de Abiyán y el propio Rey Mohamed VI piensa desempeñar un papel relevante en dicho evento y ofrecer una imagen de moderación y diálogo. El monarca viajó a Abiyán el pasado domingo, tres días antes de que la cumbre abriera sus puertas. Desde entonces, se reunió con el presidente del país anfitrión, Alassane Ouattara, y otras personalidades. Su objetivo es, por supuesto, demostrar la voluntad de Marruecos de que la cumbre con la Europa comunitaria sea un éxito, pero también defender sin complejo la posición marroquí en el conflicto del Sáhara Occidental.

Marruecos consolida su posición

Según fuentes del Ministerio marroquí de Asuntos Exteriores consultadas por Atalayar, “el soberano lo está consiguiendo. La posición de Marruecos en la UA se ha consolidado. Nuestro país goza de prestigio y nuestra diplomacia ha conseguido ganar adeptos a la causa sagrada de la defensa de las provincias del Sur [Sáhara Occidental] en el seno de la UA”. Alexandre Dumond, especialista francés sobre el Magreb, aprobó el punto de vista oficial de Exteriores, y consideró que “Marruecos ha ganado peso en los últimos meses, mientras la influencia de países poderosos como África del Sur y Argelia se ha debilitado. Rabat ha ganado aliados y el Polisario los ha perdido”. La participación de Mohamed VI en la cumbre UA-UE refuerza el papel de Marruecos en este acontecimiento y su presencia en Abiyán varios días antes del inicio de dicho evento desconcierta un tanto a sus adversarios más notables en el seno de la Unión Africana. Los aliados de la RASD se reunieron en el seno de la South African Development Community (SADC). El grupo de Estados miembros de este organismo trató de consensuar una política común de cara al conflicto saharaui y Marruecos antes de saber que Mohamed VI asistiría a la cumbre. Algunos comentaristas pusieron de manifiesto que la presencia del Rey marroquí en Abiyán interviene en una coyuntura política más bien favorable a Rabat, que regresó a la UA hace menos de un año.

Pie de foto: Mohamed VI con el presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keita en un viaje anterior.

“Decisión pragmática”

“Es una decisión pragmática pero calculada que confunde a los adversarios de Marruecos y debilita al Polisario”, señaló el politólogo Ahmed Alaoui. Zimbabue, país cercano a la RASD, podría cambiar de posición tras la dimisión de Robert Mugabe. Tanto es así que, como destacó un medio marroquí, “el Reino ha tendido la mano a los nuevos dirigentes de Harare”. El caso de Angola es distinto, porque su presidente, João Manuel Gonçalves Lourenço, no está dispuesto a ceder ante Rabat, y está obsesionado con su política de depuración de antiguos colaboradores del anterior jefe del Estado. “Aunque a la hora de la verdad –opinó Alexandre Dumond- podría adoptar una relación pragmática con Marruecos. Todo es posible”. Quedan otros Estados pero sobre todo dos grandes potencias africanas, Sudáfrica y Argelia, que no darán el brazo a torcer y seguirán defendiendo la RASD contra viento y marea. Según el diario marroquí ‘Al Ahdath Al Maghribia’, la presencia del monarca alauita en Abiyán envía “cinco mensajes esenciales” a la comunidad africana y la UE: promover el continente africano, defender sus intereses, confirmar la importancia estratégica de Marruecos en África desde que regresó a la UA, aislar al Polisario y debilitar Argelia y Sudáfrica.

Seguir peleando

Con el tiempo se verá si la estrategia marroquí es la adecuada o no. Para el rotativo ‘Akhbar Al Yaoum’, “el objetivo de Marruecos se articula alrededor de la edificación de una nueva vía en el dossier del Sáhara”. De todos modos, huelga decir que la diplomacia marroquí se equivocaría si pensase que sus principales adversarios han tirado la toalla. En absoluto, seguirán peleando por defender sus intereses en África, que en el caso de Argelia pasan por su apoyo incondicional a la independencia del Sáhara Occidental y la transformación de este territorio en un Estado soberano controlado por Argel. Argelia seguirá siendo un país activo en el terreno político, geoestratégico y económico. En este sentido, según informó la agencia APS, la Cámara Argelina de Industria y de Comercio (CACI) y el Foro de Empresarios de Costa de Marfil firmaron el pasado domingo, en Argel, un acuerdo para intensificar los intercambios comerciales entre ambos países, especialmente en sectores como el agroalimentario, las energías renovables, la agricultura y las obras públicas. 

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