Atalayar

Esta semana se celebró una reunión con la participación de Arabia Saudí, EEUU, Emiratos Árabes, Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar y Jordania

Pie de foto: Soldados de la Coalición Árabe en Yemen. 

Arabia Saudí se está preparando para el lanzamiento de la llamada “OTAN Árabe”, la Alianza Estratégica de Medio Oriente (MESA), en un esfuerzo por combatir la hegemonía iraní en la región. El Reino del Golfo celebró el 8 de abril una reunión con la participación de alto nivel de Arabia Saudí, los Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar y Jordania. 

Según la agencia de noticias saudí WAS, la reunión fue “un paso importante para lanzar la alianza, cuyo objetivo es fortalecer la seguridad y la estabilidad de la región y del mundo”. Sulaiman al-Oqaily, un analista político saudí, dice que debe haber una estrategia entre las naciones árabes que forman la alianza, así como un objetivo claro para que tal esfuerzo tenga éxito. Primero, al-Oqaily señala que debe haber un bloque árabe unido que haya acordado que la “OTAN Árabe” protegerá al mundo árabe de todo tipo de amenazas y desafíos de seguridad. “Los motivos y los determinantes de sus miembros deben ser los mismos”, dice. Al-Oqaily declaró que el sectarismo con el que Irán se dirige al Medio Oriente es peligroso. “Irán está aprovechando su cultura y sus vínculos religiosos con el mundo árabe para expandirse allí y destruirlo”, asegura. También señala que, si Irán no estuviera involucrado en Irak, este último ya tendría paz. La administración de los Estados Unidos ha estado explorando desde el año pasado la creación de un nuevo cuerpo de seguridad compuesto por los países sunitas del Medio Oriente que estarán orientados a contrarrestar el aventurero regional chiíta iraní. 

Según se informa, los estados miembros de MESA buscarán una cooperación más profunda en el campo de la defensa antimisiles, el entrenamiento militar y el antiterrorismo, al tiempo que fortalecerán los lazos políticos y económicos más amplios. “Serviría como un baluarte contra la agresión iraní, el terrorismo, el extremismo y traerá estabilidad”, afirmó un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca en referencia a la asociación potencial el año pasado. 

“No es un proyecto nuevo. Sin embargo, su implementación es lo que importa”, dice Qassem Qaseer, un analista político libanés. Confirma que Estados Unidos ha estado trabajando con los Estados árabes desde hace un tiempo para formar ese cuerpo, señalando que “el problema sigue siendo con las diferentes agendas y el enfoque político de sus miembros”. Por ejemplo, Qaseer dice que los países árabes no están de acuerdo en más de un tema crítico, señalando que la OTAN árabe sigue siendo una idea sin estructura. “Su objetivo es presionar a Irán sobre el terreno con tal iniciativa, aunque, primero, deben hacerlo realidad”, dice Qaseer. 

Cabe destacar que la idea de una coalición árabe de la OTAN es uno de los resultados de la cumbre árabe-islámica organizada por Riad en mayo de 2017. Durante el año pasado, altos funcionarios estadounidenses, incluido el consejero del presidente Donald Trump, Jared Kushner, y el negociador internacional Jason Greenblatt, llevaron a cabo la diplomacia de transbordadores entre las capitales de Medio Oriente. 

Varios analistas que hablaron con The Media Line confirmaron que las visitas sentaron las bases de MESA, aunque la idea fue planteada por primera vez por Arabia Saudita. Respecto a Israel, sus relaciones con las naciones musulmanas regionales están mejorando, principalmente, como resultado de un interés compartido en frenar la potencial nuclearización de Irán. Sin embargo, el conflicto con los palestinos sigue siendo un obstáculo importante, si no insuperable, para el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas entre Israel y más de sus vecinos.