Raúl Redondo

Pie de foto: Logotipo de la Liga de Campeones. REUTERS/ERIC GAILLARD

Liverpool y Tottenham jugarán la final de la Champions League 2019 que se celebrará en Madrid, en el estadio Metropolitano, el próximo 1 de junio; en lo que supondrá la primera final sin la presencia de equipos españoles desde hace cinco años.

El último representante español que quedaba en esta edición de la máxima competición europea a nivel de clubes, el FC Barcelona, sucumbió con estrépito ante el Liverpool en una ronda de semifinales en la que el conjunto azulgrana tenía todo a favor tras el 3-0 cosechado en el partido de ida pero que se tornó en una auténtica pesadilla deportiva tras la remontada ‘red’ con un devastador marcador de 4-0, que significó el adiós a la competición del equipo dirigido por Ernesto Valverde.

El otro equipo español más poderoso en Europa, el Real Madrid, quedó apeado del torneo en la fase anterior, la de cuartos de final, ante el conjunto holandés del Ajax; a pesar de haber vencido en el partido de ida en Ámsterdam por 1-2, el equipo madridista encajó una dolorosa derrota en el estadio Santiago Bernabéu por 1-4, que supuso la despedida este año del gran dominador de la competición en los últimos años.

Y es que el club presidido por Florentino Pérez había ganado la Champions League en cuatro de las últimas cinco temporadas, tres de ellas de manera consecutiva en las tres últimas ediciones que se habían disputado (2016, 2017 y 2018, la anterior fue en 2014), convirtiéndose así en el gran dominador entre los grandes de Europa, bajo la dirección del entrenador francés y gran símbolo del madridismo Zinedine Zidane, y habiendo elevado la cifra de títulos totales de la mejor competición mundial de clubes a trece Copas de Europa.

Precisamente, en el año 2015 el ganador fue el FC Barcelona de los Neymar, Luis Suárez y Lionel Messi, entrenados por Luis Enrique, actual seleccionador de España. Esta fue la última vez que el equipo catalán pudo ganar la máxima competición europea, algo que ha logrado cinco veces en toda su historia, muy lejos todavía de los trece títulos del Real Madrid y todavía a dos de los siete que tiene el equipo italiano del Milan, segundo clasificado histórico en este apartado.

Se pone así fin a un lustro dorado de dominio de la Liga española en la Liga de Campeones, en el que siempre hubo al menos un equipo de España en la final, e incluso hasta dos porque en los años 2014 y 2016 el título se lo disputaron Real Madrid y Atlético de Madrid, copando así ambas finalísimas disputadas en Lisboa y Milán, que se decantaron del lado blanco.

Hasta ahora había que remontarse hasta 2013 para ver a un vencedor de Copa de Europa que no fuese español; en ese año el honor fue para el club alemán del Bayern de Múnich.

Inglaterra al poder

Después del protagonismo español en la Champions League, en esta temporada 2018-2019 han asumido el rol preponderante los equipos ingleses, representantes de la todopoderosa Premier League.

La competición doméstica inglesa es por formato y nivel económico la más potente del panorama mundial. Gracias a los ingentes ingresos por derechos de retransmisión televisiva y publicitarios, los equipos ingleses son los que más poderío monetario tienen, destacando sobremanera el Manchester City, que además dispone del músculo financiero que le imprime el Estado de Emiratos Árabes Unidos (el jeque Mansour bin Zayed bin Sultan Al Nahyan es el propietario del club ‘citizen’).

Este año los dos equipos que protagonizarán la final del 1 de junio en el estadio madrileño Metropolitano serán los ingleses del Liverpool FC y el Tottenham Hotspur FC. Ambos han alcanzado este hito tras haber remontado de manera excepcional sus respectivas eliminatorias de semifinales ante FC Barcelona y Ajax de Ámsterdam.

Pie de foto: El guardameta francés del Tottenham, Hugo Lloris ,durante el partido de vuelta de semifinales de la Liga de Campeones de la UEFA entre el Ajax de Ámsterdam y el Tottenham Hotspur. AFP/ADRAIN DENNIS.

El Liverpool, de la mano del entrenador alemán Jürgen Klopp, le dio la vuelta a un 3-0 cosechado en la ida y logró un contundente 4-0 en la vuelta de una eliminatoria en la que fue netamente superior al FC Barcelona, tanto en el partido disputado en el Camp Nou como en el jugado en Anfield Road.

En el primer encuentro jugado en la ciudad condal el equipo inglés desarrolló un fútbol eléctrico y de ataque, pero no tuvo fortuna de cara a gol y finalmente Lionel Messi, la gran estrella azulgrana, destapó el tarro de las esencias y dejó patente su calidad para ayudar a su equipo a lograr una diferencia de tres goles, que era injusta a tenor de lo visto sobre el terreno de juego.

Ya en el partido de vuelta, el Liverpool volvió a saltar al césped a por todas y nuevamente impuso su juego vertical y ofensivo sobre el equipo de Valverde para superarle por 4-0, sin que éste pudiese oponer resistencia alguna, ante la estupefacción de todos sus aficionados, que no creían que se hubiese repetido la historia de sufrir una remontada dolorosa, como ocurrió en la temporada anterior ante la Roma italiana.

Por su parte, el Tottenham, entrenador por el argentino Mauricio Pochettino, dio la vuelta a una serie ante el Ajax que se había puesto muy cuesta arriba, sobre todo tras haber salido derrotados en su feudo en Londres por 0-1 y tras ir perdiendo por 2-0 en la primera parte en el partido de vuelta en el Johan Cruyff Arena; situación a la que dieron la vuelta imponiéndose 2-3 tras una segunda parte emocionantísima de idas y venidas en la que el gran protagonista fue el jugador brasileño Lucas Moura, que con su triplete metió al equipo londinense en la final.

El Liverpool buscará en la final del estadio Metropolitano lograr su sexto entorchado de la máxima competición europea, lo que le situaría en el tercer puesto del ránking histórico de ganadores, por detrás del Milan y el Real Madrid. Mientras que el Tottenham intentará estrenar su palmarés en el torneo, en su primera aparición también en una final de la Champions League, en la que intentará hacer valer el lema del club que es ‘To dare is to do’, ‘Atreverse es hacerlo’.