Raúl Redondo

Pie de foto: Después de una campaña frenética con múltiples mítines diarios en Turquía, el AKP del presidente perdió las principales ciudades, incluida Estambul, en las elecciones locales del domingo. AFP/ BULENT KILIC

La victoria electoral de la oposición supuso un duro golpe para el todopoderoso presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, por sus siglas en turco), sobre todo con la pérdida de dos auténticos centros de poder como son Estambul y Ankara. Especialmente ‘sangrante’ el caso de Estambul, donde Erdogan empezó su carrera política y donde su formación ha ‘reinado’ durante los últimos 25 años prácticamente. 

En la última consulta electoral municipal, el opositor socialdemócrata Partido Republicano del Pueblo (CHP)venció en seis de las diez ciudades más pobladas de Turquía, incluida la capital Ankara y la metrópoli de Estambul. La derrota de Ankara estaba ‘presupuestada’ porque los sondeos preveían esta situación, pero la de Estambulse produjo contra pronóstico de forma inesperada, dando la alcaldía al candidato opositor Ekrem Imamoglu, con una ventaja de 25.000 votos sobre el cabeza de lista oficialista, el ex primer ministro Binali Yildirim. 

La gran urbe de Estambul supone el 20% de la población total de Turquía y aglutina un presupuesto desorbitado en comparación con los estándares municipales turcos, por lo que la batalla por este bastión electoral era muy importante. Tanto es así, que el partido islamista de Erdogan anunció al poco de llevarse a cabo el escrutinio que solicitaba un recuento de los sufragios por supuestas irregularidades respecto a unos 300.000 votos, cuando la diferencia electoral ha sido por una cantidad de votos sensiblemente menor, de en torno a los 25.000.

Ante esta situación, el CHP ha dado la voz de alarma sobre una posible manipulación en el recuento pedido por la formación gubernamental AKP. “No vamos a tolerar ninguna irregularidad en el recuento. No vamos a perder una elección que hemos ganado, pese a las injustas condiciones de la campaña, en una conspiración de recuento por parte del Gobierno”, afirmó Seyit Torun, uno de los vicepresidentes del opositor CHP. Con todo y con ello, con el escrutinio prácticamente al completo, el CHP había arrebatado la Alcaldía al AKP. Torun alegó que las irregularidades denunciadas por el partido de Erdogan se basaban en primeras versiones de actas electorales erróneas que fueron ya posteriormente corregidas. El propio Imamoglu ha pedido a los militantes de su formación que estén atentos ante la posible manipulación en la fase de posterior recuento que puede darse. 

Pie de foto: El candidato a la alcaldía de Estambul, El Partido de Justicia y Desarrollo (AKP), Binali Yildirim. AFP/OZAN KOSE 

Si siguen persistiendo las denuncias de cara a impugnar resultados electorales, los definitivos serán anunciados por la Junta Electoral Suprema el próximo 13 de abril.

La pugna es ‘a cara de perro’ porque perder una ciudad como Estambul supone no tener el control de la ciudad con más importancia económica, cultural y social del país otomano, cuyos alcaldes han sido de partidos islamistas desde 1994, cuando Erdogan se convirtió en titular de la alcaldía. 

Mus, caso candente también

Junto al caso de mayor calado, que es el Estambul, también existe otro caso de impugnación a nivel más local en la provincia de Mus, al sureste de Turquía, donde las autoridades impusieron el toque de queda después de que el partido prokurdo HDPimpugnase la victoria de la formación gubernamental AKP en las elecciones municipales. 

"Teniendo en cuenta que hay preparativos para acciones provocadoras y que pueden surgir problemas de orden público en Mus, las reuniones, las manifestaciones y las declaraciones de prensa quedan prohibidas durante quince días", anunció la oficina del gobernador en un comunicado.

Los resultados mostraron que el candidato del islamista AKP, el partido del presidente Recep Tayyip Erdogan, había ganado las elecciones en la ciudad de Mus con el 34,83% de los votos, mientras que el HDP había obtenido el 33,49%. El partido prokurdo argumentó irregularidades en el recuento de los votos.