Pedro Canales

Pie de foto: El periodista Slim Bagga muere en un accidente de circulación

Los demócratas tunecinos, los militantes por los Derechos Humanos y la clase política emergente tras la Revolución del Jazmín en 2011, acaba de perder un combatiente fuera de serie. Slim Bagga ha sido todo un símbolo de la lucha contra la dictadura policial de Ben Ali y su familia, y un ejemplo para todos los tunecinos comprometidos con el progreso del país. La inmensa mayoría de periódicos del país se ha hecho eco de su muerte, al igual que numerosos dirigentes políticos de todo el arco ideológico, islamistas, liberales, demócratas, socialistas, incluso algunos de los adeptos del derrocado Ben Ali que fueron objeto de sus críticas mordaces. 

Desde 1994 hasta 2007, Slim Bagga publicó 153 números del periódico impreso L’Audaceen Paris. Desde su tribuna combatió la corrupción del régimen de Bel Ali, de su esposa Leila y de sus numerosos familiares miembros del clan que se acaparó del poder político, económico y financiero del país instaurando una dictadura policial bajo la mirada magnánime de los socios europeos. En 2007, Zine el Abidine Ben Ali consiguió ejercer suficientes presiones sobre las Autoridades francesas como para que cerraran su impresión. L’Audaceemergió de sus rescoldos en 2011, tras el triunfo de la Revolución del Jazmín, a la que el tenaz periodista contribuyó de manera notable. Siempre fiel a su divisa “la Verdad ante todo”, Slim trató desde su exilio en Paris con las principales figuras del antes y del después de la Revolución.

Amigo personal de Ahmed Bennour, que fue Secretario de Estado de Seguridad con el presidente Habib Burguiba; de Rached Ghanouchi, líder del partido islamista Ennahda, también exiliado; de Moncef Marzouki, igualmente exiliado y Presidente del país después de la Revolución de 2011; de Mustafa Ben Jaafar, uno de los padres dela nueva Constitución; se mantuvo en estrecho contacto con Kamel Morjane, Radia Nasraoui, Hamma Hammami, Ahmed Nejib Chebi, Sihem Bensedrine, y tantos otros nombres que siguen escribiendo la historia del Túnez moderno. 

Desde ATALAYAR enviamos nuestro pésame a su familia, recordando el amigo, el compañero de lucha y el profesional del periodismo.