Juan Pons

Pie de foto: Se trata del segundo satélite espía turco, mucho más potente y preciso que el que todavía permanece en servicio, el Göktürk-2. Foto: Arianespace

El gobierno turco del presidente Recep Tayyip Erdogan tiene previsto enviar al espacio su segundo y más potente satélite espía. Denominado Göktürk-1, despegará desde la base espacial europea de Kourou, en la Guayana francesa ─al norte de Brasil─ el próximo lunes, 5 de diciembre, a las 14:51 hora peninsular española.

El Göktürk-1 es el segundo satélite espía que el gobierno turco del presidente Recep Tayyip Erdogan pone en órbita, pero el primero de muy alta capacidad de resolución. Se estima que será capaz de discriminar e identificar cualquier objeto sobre la tierra de unas dimensiones por debajo de los 0,8 metros.

Denominado oficialmente como satélite óptico de observación de la Tierra, su lanzamiento al espacio a bordo de un cohete europeo Vega está programado para el próximo lunes, 5 de diciembre, a las 14:51 hora peninsular española ─16:51, hora de Ankara─ desde la base espacial europea de Kourou, en la Guayana francesa, un territorio situado al norte de Brasil.

Operado la Fuerza Aérea de Turquía, que es su cliente principal, el Göktürk-1 va a ser colocado en una órbita sincronizada con el Sol entre los 680 y 700 kilómetros de altitud. Su función principal es tomar imágenes de aquellas áreas geográficas de interés para el ministerio de Defensa Nacional.

Con una superficie de 783.562 km² ─una vez y media mayor que España─, pero con fronteras terrestres con Georgia, Armenia, Irán, Azerbaiyán, Bulgaria, Grecia, Siria e Irak, y con límites con las aguas territoriales rusas, los datos enviados por el nuevo satélite también serán empleados en el campo de la seguridad, especialmente para la vigilancia de fronteras, su extenso litoral marítimo y, por supuesto, para el control de la inmigración ilegal. También será de utilidad en el ámbito civil, para la gestión de desastres, aplicaciones cartográficas, planificación del terreno y supervisión del medio ambiente.

El nuevo ingenio espacial tiene un peso de 1.060 kilos, unas dimensiones de 4,2 x 2,5 x 1,6 metros ─el tamaño de una furgoneta─, una vida en funcionamiento estimada en algo más de 7 años y puede observar la totalidad del planeta cada tres días.

El contratista principal y máximo responsable de la construcción del satélite es la compañía italiana Telespazio. El acuerdo entre el Ministerio de Defensa Nacional de Turquía y la firma italiana fue firmado el 13 de julio de 2009 y la fabricación del ingenio encomendada a la sociedad franco-italiana Thales Alenia Space, con sedes en Cannes (Francia), Turín y Roma (Italia).

Sin embargo, el gobierno del ya entonces primer ministro Erdogan exigió que la importante industria aeroespacial turca también tomara parte en la fabricación del satélite. La demanda fue aceptada por Telespazio y Thales Alenia Space, lo que se consagró en un acuerdo con la Subsecretaría de Estado para las Industrias de Defensa de Turquía (SSM), responsable último del satélite.

El resultado ha sido que empresas turcas como Turkish Aerospace Industries (TAI), Aselsan AS, Tubitak Bilgem, Roketsan AS y TR Tecnoloji han participado en dar forma al Göktürk-1. En el marco del proyecto conjunto, el gobierno turco ha querido establecer en Ankara una sede tecnológica donde se ha realizado el montaje final, la integración y los ensayos para verificar el buen funcionamiento del satélite antes de su envío a la órbita.

Turquía ya dispone de un satélite espía, el Göktürk-2, que fue puesto en órbita el 18 de diciembre de 2012 por un cohete chino Larga Marcha 2D desde la base espacial china de Jiuquan.

De mucho menor peso y dimensiones que el Göktürk-1 y con capacidad para discriminar tan sólo objetos mayores de 2,5 metros, fue construido por el Consejo de Investigación Científica y Tecnológica de Turquía (Tübitak) y la compañía TAI. A semejanza del que se va a emplazar en el espacio el próximo lunes, día 5 de diciembre, su labor fundamental también es facilitar datos e imágenes para la defensa y la seguridad nacional del país, aunque también se utiliza para aplicaciones en el campo civil.

Turquía ya dispone de diferentes satélites propios para sus telecomunicaciones militares y aspira a disponer de una completa familia de plataformas de reconocimiento militar, que se completarán con un tercer satélite de tecnología radar llamado Göktürk-3, que se lanzaría al espacio en 2019. Según fuentes del ministerio de Defensa Nacional, “el proyecto está en marcha desde mediados de 2013, ya ha completado su fase de diseño”.

Pie de foto: El satélite Göktürk-1 está acoplado en la parte alta del cohete europeo Vega y mantenido refrigerado hasta el despegue

 

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